que al mismo tiempo se atreva a enviar ejércitos franceses más allá de las fronteras. [ ]

[De un artícu lo sin título, fechado en Londres el 24 de febrero de 1854 y publicado el 13 de marzo de ese año en The New-York Daily Tribüne. MEW, t. X, p. 101-102.]

[C]

[ j En lo que respecta a la émeute de Chálons 10, la misma es tan sólo un síntoma premonitorio. Aunque en Francia se hubiera extinguido todo sentimiento viril, la gente se lanzaría a la revuelta por mero instinto de conservación. Morir en un combate callejero o pudrirse en Cayena: tal es la alternativa que le resta. [ . ] Y de la. misma manera que todos los caminos llevan a Roma, toda detención puede terminar en Cayena. [ j [Del artículo “ Signos de la época” (ignoramos el título exacto en inglés) fechado en París el 11 de marzo de 1858 y. publicado el 30 de ese mes en The New-York D aily T rib ü n e . MEW, t. XII, p. 410.]

KARL MARX [EL DESTINO NATURAL DE LAS INDIAS OCCIDENTALES]

[ . ] Se nos dice, por ejemplo, que el libre cambio hará surgir una división internacional del trabajo, la cual asignará a cada país una producción en armonía con sus ventajas naturales.

Tal vez piensen ustedes, señores, que la producción de café y azúcar es el destino natural de las Indias Occidentales. Hace dos siglos, la naturaleza, que poco se cuida del comercio, no había puesto allí ni el cafeto ni la cañamiel. Y quizás no pase medio siglo y ustedes ya no encostraráíi allí ni café ni azúcar, pues las Indias Orientales, merced ajuna producción más barata, han emprendido ya un combate victorioso contra ese presunto destinó natural de las Indias Occidentales. Y estas Indias Occidentales, con sus dones naturales, son ya para los ingleses una carga tan pesada como los, tejedores de Dacca7;, que también, desde tiempos inmemoriales, estaban destinados a tejer a mano.

[Üel Discours sur la' question du libre échange, pronunciado el 9 de enero de 1848 en Bruselas.