Karl Marx LA INDIAª Londres, martes 24 de mayo de 1853.

La Carta de la Compañía de la India oriental caduca en 1854. Lord John Russell ha informado en la Cámara de los Comunes que el gobierno podrá enunciar el 3 de junio, por intermedio de sir Charles Wood, sus opiniones respecto del futuro gobierno de la India· En algunos documentos ministeriales se ha insinuado, en respaldo de rumores públicos ya aceptados, que la Coalicion ha hallado la forma de reducir ese colosal asunto de la India a dimensiones casi liliputienses. The Observerc prepara la mentalidad del pueblo inglés de modo que pueda soportar un nuevo desengaño. "Mucho menos dé lo que generalmente se cree -leemos en ese diario confidencial de Aberdeen- quedará por hacer en la nueva organización del gobierno en nuestro imperio del este." Y mucho menos aún de lo que se cree tendrán que hacer mis señores Russell y Aberdeen. Los rasgos dominantes del cambio que se propone parecen consistir en dos detalles muy pequeños. Primero, el directorio~ será "vigorizado" con algunos miembros adicionales, directamente designados por la Corona, e incluso esta sangre nueva será vertida "cautamente al principio". Se piensa curar así el antiguo sistema directorioal, de a Este artículo forma parte de la secc1on de política internacional que Marx redactaba \>ara el New-York Daily Tribune. El título completo de la misma es "Los asuntos holandeses-Dinamarca--Conversión de la deuda ~statal británica - La India - Turquía y Ru• sia".· b La Coalición,, Gabinete de coalición: nombre del ministerio de Aberdeen que estuvo en el poder de 1852 a 1855, integrado por whigs, librecambistas y peelites (adictos a Robert Peel, el jefe de los tories moderados)).- c The Observer: semanario inglés conser· vador, fundado en Londres en 1791. manen que la porción de sangre que ahora se vierte con "gran cadela" tenga tiempo suficient.e para det.enerse antes de proceder a una segunda trasfusión. Segundo, la unión de juez y cobrador de impuestos en una misma persona también t.enninará, y los jueces arin hombres instruidos. Cuando escucha semejantes proposiciones, 4,DO le parece a uno sentirse trasportado a aquellos primeros tiempos de la Edad Media en que los señores feudales comenzaron a ser n!!emplazados en su papel de jueces por abogados, a quienes se les eiügía que por lo menos supieran leer y escribir? "Sir Charles Wood", que como president.e de la Junta de Control9 le'íará adelant.e esta sensata reforma, es el mismo que bajo el gobierno whig exhibió tan eminentes dotes mentales, que la Coalición no sabía a qué santo encomendarse con él, hasta que se le ocurrió la idea de cedérselo a la India. Ricardo III ofreció un reino por un caballo; la Coalición ofrece un asno por un reino. En verdad, si la actual idiotez oficial de un gobierno oligárquico fuera la expresión de lo que Inglaterra puede hacer ahora, es indudable que los tiempos de la dominación inglesa del mundo han quedado atrás. En ocasiones anteriores hemos visto que la Coalición tenía invariablemente alguna razón adecuada para diferir cualquier medida, basta la más pequeña. Ahora bien, respecto de la India su propensión a las postergaciones tiene el apoyo de la opinión pública de dos mundos. El pueblo de Inglaterra y el de la India exigen simultáneamente la postergación de toda la legislación sobre asuntos indios hasta que se haya escuchado la voz de los nativos, se reúnan los materiales necesarios y terminen las investigaciones pendientes. A Downing Streetª han llegado ya peticiones de las tres presidenciasb, en las que se desaprueba la precipitación en la redacción de leyes. La escuela de Manchester ha constituido una "Sociedad India"10, que pondrá inmediatamente en acción a fin de organizar mmiones públicas en la metrópoli y en todo el país, con el objeto de oponerse a cualquier legislación sobre la materia, durante estas 9l!SioDes. Además, en este momento sesionan dos comisiones parla: • Downing Street: calle del centro de Londres donde está la residencia oficial del gobierno.· b Las tres presidencias: según la c5-risión administrativa de la India británica, se trata de los territoños de Bengala, Bombay y Madrás, gobernados por funcionarios clesipiados por la Compañía de la India oriental. La ley reglamentaria de 1773 elevó al gobernador de Bengala al rango de gobernador .-,al de todas las posesiones británicas de la India. mentarias para informar respecto de la situación de los asuntos del gobierno indio. Pero esta vez el ministerio de coalición se muestra inexorable. No aguardará la publicación del despacho de comisión alguna. Quiere legislar en el acto, y directamente, para 150 millones de personas, y legislar para 20 años de una sola vez. Sir Charles Wood está ansioso por reivindicar su condición de moderno Manúª. ¿De dónde sale, tan de repente, este precipitado acceso legislativo de nuestros "cautelosos" valetudinarios políticos? Quieren renovar la antigua Carta de la India por un período de 20 años. Se valen del eterno pretexto de la reforma. ¿Por qué? La oligarquía inglesa presiente el próximo fin de sus días de gloria, y tiene el muy justificable deseo de firmar ese tratado con la legislación inglesa, de modo que, aun en el caso de que Inglaterra se les escurra de entre las débiles y rapaces manos, pueda conservar todavía, para sí y para sus socios, el privilegio de saquear a la India durante 20 años. Escrito el 24 de mayo de 1853. Publicado en el New-York Daily Tribu11e, núm. 3. 790, el 9 de junio de 1853. Firmado: Karl Marx. a Manú; según la tradición india, el primer hombre mitológico; se le atribuían las antiguas leyes indias que definían las obligaciones de los hindúes de acuerdo con los dogmas del brahmanismo.