Maquinaciones de Mazzini y Kossuth – Alianza con Louis-Napoleon – Palmerston

Karl Marx

[“New-York Daily Tribune”, núm. 3590, del 19 de octubre de 1852]

Londres, martes 28 de septiembre de 1852

Los siguientes acontecimientos son hechos auténticos y se refieren a las maquinaciones dentro de la emigración italiana y húngara.

Por encargo de Kossuth y Mazzini, el general húngaro Vetter recorrió hace algún tiempo toda Italia con el pasaporte de un pintor, ciudadano de los Estados Unidos. Lo acompañaba la cantante húngara Madame Ferenczi, que daba conciertos. De esta manera penetró en los altos círculos oficiales, mientras que los mensajes de Mazzini que debía entregar le abrían las puertas de las sociedades secretas. Atravesó todo el país desde Turín y Génova, pasando por Milán, hasta Roma y Nápoles. Recientemente ha regresado a Inglaterra y ha rendido informe, para gran asombro de Mazzini, el arcángel de la democracia. La esencia de las explicaciones de Vetter es, en resumen, la siguiente: Italia se ha vuelto completamente *materialista*, el comercio de seda, aceite y otros productos del país se ha convertido de tal modo en el único contenido de las conversaciones diarias, y la burguesía (gran sostén de Mazzini) calcula los gastos y pérdidas que la revolución ha traído consigo con tan espantosa exactitud y trata de resarcirlos mediante la más afanosa actividad industrial, que la *idea de que Italia dé vida en breve a un movimiento revolucionario es completamente irreal*. En aquel país, dice Vetter en su informe, no puede producirse ninguna insurrección antes de que el volcán francés vuelva a escupir fuego, tanto más cuanto que la parte por excelencia <decididamente> revolucionaria de la población está desalentada por la larga persecución y el fracaso constante de sus planes, y carece ante todo del apoyo de las masas.

Después de este informe de Vetter, Mazzini, que anteriormente había arremetido tan ruidosa como estúpidamente contra Francia, se vio obligado, nolens volens <mal que le pese>, a ceder una vez más la *iniciativa* a la vieja Babilonia <París>.

Pero ahora surge la pregunta: ¿Con qué partido han comenzado a negociar estos señores, una vez que han decidido volver a establecer una alianza con Francia? ¡Con el señor *Louis Bonaparte*!

De acuerdo con Mazzini, Kossuth envió a París a un tal Kiss para entablar relaciones con los bonapartistas. Kiss conocía de antes a los hijos de Jérôme Bonaparte. Se divierte en París, en cafés y en otras casas, no se separa de Pierre Bonaparte, lo inciensa y escribe grandiosos informes a Kossuth. Ahora ya no cabe la menor duda de que Hungría será liberada por la firma L.-Napoleon y Kossuth. El jefe de los revolucionarios habría entrado en una alianza a vida o muerte con el «tirano».

Antes de que ocurriera todo esto, el viejo Lelewel, el polaco, y Thaddäus Gorzowski, un sacerdote ruso, habían venido a Londres en nombre de la llamada Centralización de los polacos y habían presentado a Kossuth y Mazzini el plan de una insurrección cuyo eje debía residir en la cooperación con Bonaparte. Su amigo especial en Londres era un conde Lanckoronski, que además es un agente imperial ruso, y su plan había tenido el alto honor de ser revisado y mejorado en San Petersburgo, después de haber sido presentado. El mencionado conde Lanckoronski se encuentra ahora en París para no perder de vista a Kiss, y de allí irá a Ostende para recibir nuevas instrucciones de San Petersburgo.

Kiss ha enviado desde París a Kossuth toda clase de promesas que, en rigor, pertenecen a un libro de cuentos, pero que, vistas las fabulosas condiciones de Francia, tal vez sean incluso ciertas. Se dice que Kossuth ha recibido una carta escrita de puño y letra por Louis-Napoleon, en que lo invitaba a *venir a París*. Kossuth ha hecho circular copias de esta carta por todas las provincias de Hungría. Allí lo ha preparado todo para una insurrección general. Incluso funcionarios reales e imperiales están implicados en el complot. Kossuth espera iniciar el asunto en octubre.

Hasta aquí, mi informe no contiene más que la repetición casi literal de las cosas que me han comunicado. Si ahora se me pregunta mi opinión al respecto, opino que Louis Bonaparte quisiera matar dos pájaros de un tiro. Quiere congraciarse con Kossuth y Mazzini y luego traicionarlos ante los austriacos, quienes, a cambio, deberían dar su consentimiento para que él se haga emperador de los franceses. Además, cree que Kossuth y Mazzini perderán toda su influencia en el partido revolucionario tan pronto como se sepa que han negociado o han entablado relaciones con él. Por lo demás, tropieza con una gran resistencia de las potencias absolutistas a su ascenso al trono, y es perfectamente posible, aunque no muy probable, que, como verdadero aventurero, esté dispuesto a intentarlo con los conspiradores.

En cuanto a Italia en particular, Louis Bonaparte espera incorporar la Lombardía y el Véneto a sus propios territorios, mientras que Nápoles recaería en su primo Murat. ¡Hermosas perspectivas para el signor Mazzini!

Ya que he vuelto a hablar de Italia, permítaseme comunicar otra novedad. La condesa Visconti, una de las heroínas del último episodio de la lucha italiana por la libertad, ha estado aquí recientemente y ha sostenido una larga conversación con lord Palmerston. Su señoría le dijo que esperaba estar al frente del gobierno británico antes de finalizar este año, y que entonces Europa experimentaría una rápida transformación. Particularmente, no se podía dejar a Italia por más tiempo en las garras de Austria, porque a la larga ningún país puede ser gobernado con pólvora y plomo. Palmerston dio a entender que esperaba encontrar su aliado en Francia. Sin embargo, deseaba que, en caso de una insurrección general, la Lombardía fuera inmediatamente anexionada al Piamonte, y que la cuestión de si ello se convertiría en una república debía dejarse enteramente al futuro.

Por lo que a mí respecta, estoy convencido de que el viejo veterano Palmerston padece las mayores ilusiones; en particular, ignora que, incluso si aún posee cierta influencia en las camarillas parlamentarias, la ha perdido en el país.