Declaración contra Arnold Ruge

Karl Marx/Friedrich Engels

Declaración [contra Arnold Ruge]

La “Bremer Tages-Chronik” del 17 de enero del presente año, en una correspondencia de Londres fechada el 13 de enero, importa toda una carga de necedades mal escritas, de chismes inventados y mal comprendidos, de insinuaciones toscas y de altanería moral contra la “Neue Rheinische Zeitung” y contra los abajo firmantes.

“Hombres destacados y decididos” de las dimensiones de ese corresponsal londinense responden desde siempre a una crítica superior a la manera de los monos. Arrojan al enemigo su propio excremento. Chacun selon ses facultés. <Cada cual según sus facultades>

Sus amables historietas mentirosas sobre la “Neue Rh. Zeitung” se las regalamos al hombre “decidido y destacado”. A sus bienintencionadas insinuaciones acerca de nuestra salida del Great-Windmill-Verein declaramos:

Ni antes ni después de su salida del Verein tuvieron Engels y Marx nunca la menor relación con la administración de su caja. Participaron en la administración de la caja de los refugiados, y sólo después de que su gestión anterior fue examinada y hallada correcta, se retiraron. Que se hubieran retirado para eludir el pago de una cuota mensual de nueve peniques: ¡ocurrencia de un Reichs-Stüber arrojado fuera de la circulación <moneda menuda del Bajo Rin, en circulación hasta 1824>! Y para ese fin, se dice, uno de ellos se habría mudado a Manchester y el otro estaría a punto de emigrar allende el mar. ¡Cuántas perlas puras no reposan en la profundidad de las almas moralmente indignadas! –

A nuestros correligionarios en Alemania les son conocidos los verdaderos motivos de nuestra salida de aquel Verein y de nuestra separación de sus dirigentes. Han sido aprobados y compartidos por ellos, y no están destinados al público. Bajo las circunstancias alemanas existentes, ni siquiera un hábil agent provocateur <agente provocador> nos habría obligado a más explicaciones, y mucho menos el osuno y torpe de la “Bremer Tages-Chronik”.

Baste, en fin, con insinuar que el hombre que desde Londres abona la “Bremer Tages-Chronik” con su propio guano no es otro que el pensador pomerano sobre el cual la “Neue Rh. Zeitung” volvía siempre con una suerte de predilección artística, y a quien en otro lugar hemos caracterizado a partir de sus escritos como “la cloaca en la que confluyen toda la basura fraseológica y todas las contradicciones de la democracia alemana”; en una palabra, que el primo de Bremen no es otro que nuestro “Arnold Winkelried Ruge”, la quinta rueda del carro estatal de la democracia central europea. Ahora se comprende la perversidad de la “Neue Rh. Zeitung”.

Londres, 27 de enero de 1851

Karl Marx - Friedrich Engels