Al redactor del Times

Señor:

En su periódico de hoy encuentro una carta del señor Louis Blanc, referida al "Banquet des Égaux" <"Banquete de los Iguales">, celebrado en Londres el 24 de febrero, y a cierto brindis que el señor Blanqui, el prisionero de Belle-Île-en-Mer, había enviado allí. Permítame hacer algunas observaciones sobre esa carta.

En el banquete, el nombre de Blanqui figuraba en grandes letras en la pared junto a los nombres de otros héroes y mártires de la democracia. En la misma manifestación se propuso un brindis por los "mártires de la calumnia": por Marat, Robespierre ... y Blanqui. Todos los brindis y discursos pronunciados en esa ocasión tenían que haber sido presentados ya el 15 de febrero al comité de los "organizadores de esta bella e imponente manifestación". El señor Blanc era miembro de ese comité; por tanto, tuvo que haber aprobado de antemano ese brindis por el señor Blanqui. ¿Cómo puede ahora el señor Blanc volver a convertir al señor Blanqui en un "mártir de la calumnia" cuando lo llama "uno de esos seres desdichados" "que en su arrebato intentan proceder contra la autoridad por la violencia y que - si eso fuera posible - perderían incluso la mejor causa"?

El señor Blanc declara que el brindis no procede de los presos de Belle-Île, sino que es obra exclusiva del señor Blanqui. Naturalmente, debe suponerse que el señor Blanqui es el autor de los brindis y documentos presentados bajo su nombre. Sin embargo, el brindis en cuestión fue, como es sabido en toda Francia, adoptado y publicado por la "Société des amis de l'Égalité" <"Sociedad de los Amigos de la Igualdad">, una sociedad que comprende a los presos de Belle-Île que se mantienen al lado de Blanqui; pues este hombre, lo mismo que el señor Barbès, el protector del señor Louis Blanc, tiene sus amigos entre los presos.

En cuanto a la "imponente y bella manifestación" y a la "reunión de más de mil personas pertenecientes a diversas naciones", no debería olvidarse que ese espectáculo conmovedor, por lo que respecta al señor Blanc, no fue otra cosa que una demostración "fraternal" contra el señor Ledru-Rollin, para vengarse de que - como el señor Blanc declaró públicamente - había sido excluido del Comité Central de la Democracia Europea de los señores Ledru-Rollin, Mazzini, etc.

En cuanto a la autoridad del señor Louis Blanc, sería más aconsejable para él no tocar este tema delicado antes de que dicha autoridad se haya repuesto de los terribles golpes que hace algún tiempo le asestó el señor Proudhon.

Al parecer, el señor Blanc quiso protegerse del ataque del señor Blanqui ensalzando su condición de desterrado y proscrito. ¿No son también desterrados los hijos de Luis Felipe? ¿Y acaso el señor Blanc moderó la violencia de su ataque contra el señor Proudhon, que no vivía cómodamente en el exilio en el 87 de Piccadilly y tenía una residencia ciertamente muy lejos de ser apta para escribir las "Tristia" <"Lamentos"> de Ovidio, pero que era un preso en las garras de la ley?

El señor Blanc parece reprochar al señor Blanqui que haya publicado su brindis en "periódicos contrarrevolucionarios". El señor Blanc sabe muy bien que desde mayo de 1850 ya no existe en Francia ninguna prensa "revolucionaria". Pero dígame, señor Louis Blanc, usted que se dirige con toda cortesía al redactor del "Times", ¿desde cuándo es el "Times" a sus ojos un periódico democrático, socialista y revolucionario?

No obstante, para permitir al público juzgar este extraordinario documento, que provoca tanta indignación en el señor Blanc y que incluso ahora constituye el tema general de la prensa francesa, le presento una traducción completa y espero que no carezca de interés para el público inglés.

Quedo, señor, su servidor más atento,

Veritas
<La verdad>