COLONIA, l8 DE MAYO. HACE ALGÚN TIEM PO , SE ORDENÓ DESDE
Berlín a las autoridades locales que declararan el estado de
sitio en Colonia. La finalidad que con ello se perseguía era
la eliminación de la Nueva Gaceta Renana468 al amparo de la ley
marcial, pero se tropezó con una resistencia inesperada. Más tarde,
el gobierno de Colonia se dirigió a la Procuraduría de Justicia, tra
tando de conseguir el mismo propósito por medio de detenciones
arbitrarias. El plan se estrelló contra los reparos jurídicos de la Pro
curaduría, como ya por dos veces se había estrellado anteriormente
contra el santo sentido común del Jurado renano. En vista de ello,
no quedaba más camino que recurrir a un ardid policiaco, con lo
que se ha logrado, al menos por el momento, alcanzar la finalidad
perseguida. La Nueva Gaceta Renana dejará de publicarse, por aho
ra. Su redactor en jefe, Carlos Marx, fue notificado con fecha 16 de
mayo de lo siguiente:
En sus últimos números, incita la N u e v a G a ceta R e n a n a cada vez con
mayor encono a despreciar al gobierno existente, a derrocar violentamen468 En mayo de 1849, cuando la contrarrevolución se lanzó al ataque final, el gobierno
prusiano tomó represalias contra la Nueva Gaceta Renana y, mediante una orden, proscribió
el periódico y desató una furiosa persecución en contra de sus redactores. El último número
de la Nueva Gaceta Renana, del 19 de mayo de 1849, apareció impreso en letras rojas (véase
también supra, nota 414).

te el orden establecido y a implantar la República social. Su redactor-jefe,
el doctor C arlos M a rx, deberá ser privado, por tanto, del derecho de asilo
[!] que se le había otorgado y del que ha abusado tan escandalosamente y,
no habiendo obtenido autorización para seguir residiendo en estos Esta
dos, se le conmina a abandonarlos en término de veinticuatro horas. Bien
entendido que de no someterse voluntariamente a la intimación que se le
hace, se le conducirá por la fuerza al otro lado de la frontera.
C olonia, 11 de mayo de 1839.
El Gobierno de S. M.
M eo ller
Al señor Geider, Director de Policía de S. M.
¿A qué vienen estas necias frases, estas mentiras oficiales?
Los últimos números de la Nueva Gaceta Renana en nada se distin
guen, ni por su tendencia ni por su lenguaje, de su primer “número de
prueba”. En este primer número se decía, entre otras cosas, lo siguiente:
El proyecto del señor Hüser (en Maguncia) es solamente una parte del
gran plan de la reacción berlinesa, que aspira... a entregarnos inermes...
en manos del ejército.
E t bien, m essieurs, q u e n dites vous m a in ten a n t?a
¿Acaso nuestra tendencia era ignorada del gobierno? ¿No hemos
dicho ante el Jurado que era ahora “deber de la prensa minar todos
los fundamentos del orden político vigente”? Y por lo que especial
mente se refiere al Hohenzollern, basta leer el número del 19 de oc
tubre de 1848, donde se dice:
El rey es consecuente. Y lo habría sido siempre si las jornadas de marzo
no hubiesen venido, desgraciadamente, a interponer entre Su Majestad y
a Y bien, señores, ¿qué dicen ustedes, ahora?

el pueblo aquel funesto pedazo de papel. Su Majestad, al parecer, vuelve a
creer en estos momentos, como antes de las jornadas de marzo, en los
“pies de hierro” del esclavismo, y el pueblo de Viena será tal vez el mago
que convierta el hierro en barro.
¿Est-ce clairy messieurs?h
¿Y la “República social” la hemos proclamado, acaso, en los “últi
mos números” de la Nueva Gaceta Renana?
¿No hemos hablado con palabras claras e inequívocas para la
gente de cabeza dura, que no fuera capaz de ver el hilo rojo traslu
cirse a través de todo nuestro modo de enjuiciar y exponer el movi
miento europeo?
Suponiendo —se dice en el número de la Nueva Gaceta Renana corres
pondiente al 7 de noviembre— que la contrarrevolución viviera en toda
Europa por las armas, moriría en toda por el dinero. La fatalidad que
daría al traste con la victoria sería la bancarrota europea, la bancarrota
del Estado. Contra los escollos “económicos” se quiebran como leños
podridos las puntas de las bayonetas. Pero la marcha de las cosas no
aguantará el vencimiento de las letras de cambio libradas por los Estados
de Europa contra la nueva sociedad europea.
En París se descargará el aplastante contragolpe de la revolución
de Junio. Con la victoria de la República roja en París los ejércitos que
ahora aguardan en el interior de los países partirán hacia las fronteras,
las cruzarán, y se revelará con toda claridad el poder real de los parti
dos en pugna. Y entonces, nos acordaremos de los días de junio y de
los de octubre, y también nosotros exclamaremos:
“Vae victis!”c
Las estériles matanzas desatadas desde las jornadas de junio y octu
bre, la tediosa orgía de sangre sostenida desde febrero y marzo y el mis
mo canibalismo de la contrarrevolución se encargarán de convencer a los
pueblos de que sólo existe un medio de abreviar; simplificar y concentrar
b ¿Está esto claro, señores?
c ¡Ay de los vencidos!

los homicidas dolores afónicos de la vieja sociedad y los sangrientos dolo
res puerperiles de la sociedad nueva, un medio solamente: el terrorismo
revolucionario.
¿Est-ce clair, messieurs?
Desde el primer momento, hemos considerado ocioso recatar
nuestras intenciones. En una polémica sostenida con el procurador
de Justicia de Colonia, os lanzamos estas palabras:
La verdadera oposición de la Nueva Gaceta Renana comienza en la Repú
blica tricolor.
Y resumimos así el año 1848 (véase núm. de 31 de diciembre de
1848):
La historia de la burguesía prusiana y de la burguesía alemana en general,
desde marzo hasta diciembre, demuestra que en Alemania es imposible
una Revolución puramente burguesa y la instauración del poder de la bur
guesía bajo la forma de la monarquía constitucional que en este país sólo
cabe una de dos cosas: o la contrarrevolución feudal-absolutista o la revo
lución republicano-social
¿Necesitábamos, pues, destacar inconfundiblemente, en los “últimos
números” de la Nueva Gaceta Renana la tendencia republicano-social?
¿Acaso no habíais leído nuestros artículos sobre la revolución de Junio, y
no era el alma de la revolución de Junio el alma de nuestro periódico?
¿A qué vienen, pues, vuestras hipócritas frases, afanosas de bus
car un imposible pretexto?
Somos gente desconsiderada y no esperamos de vosotros conside
ración alguna. Cuando nuestra hora llegue, no paliaremos nuestro
terrorismo. Pero los terroristas monárquicos, los terroristas por la
Gracia de Dios y del derecho, en la práctica brutales, despreciables
y viles, son en el terreno de la teoría cobardes, ambiguos e insidio
sos, y en ambos casos gente despreciable.

El papelucho del gobierno prusiano comete la necedad de
hablar del “derecho de asilo” del que “tan escandalosamente ha abu
sado” Carlos Marx, redactor-jefe de la Nueva Gaceta Renana.
Es cierto: la Nueva Gaceta Renana ha abusado “escandalosa
mente” del derecho de asilo que los prusianos rusos (los “borussos”) se dignan concedernos a los renanos en nuestro propio suelo.
Creemos habernos hecho con ello acreedores a la gratitud de la
provincia del Rin. Hemos salvado el honor revolucionario de nues
tro suelo patrio. En lo sucesivo, sólo gozarán de pleno derecho de
soberanía en la provincia renana periódicos como la Nueva Gaceta
Renana.
Para despedirnos, recordaremos a nuestros lectores las palabras
de nuestro primer número de enero:
Levantamiento revolucionario de la clase obrera francesa y guerra mun
dial: he allí el programa con que se abre el año de 1849.
¡Un ejército revolucionario formado por combatientes de todas
las nacionalidades se alza ya en el Este frente a la vieja Europa co
ligada, representada por el ejército ruso, y desde París se yergue,
amenazador, el puño de la “República Roja”!
[Neue Rheinische Zeitung, núm. 301,19 de mayo de 1849]