«Neue Rheinische Zeitung» — El proceso político

El proceso político

[«Neue Rheinische Zeitung» núm. 218 del 10 de febrero de 1849]

De Weimar, 3 de febrero. Bajo esta fecha se escribe al «Frankf[urter] J[ournal]»:

«Se acercan por fin los días en que nuestro primer tribunal de jurados ha de pronunciar aquí su fallo sobre las investigaciones políticas pendientes. Después de haberse ido aplazando de una semana a otra el comienzo de las vistas, se dice ahora que se ha fijado por fin, definitivamente, para el 15 del corriente. Las sesiones se abrirán con el proceso contra los dirigentes del partido democrático detenidos en octubre del año pasado aquí y en Jena: el Dr. Lafaurie, el candidato Rothe, el estudiante Amelung, el Dr. Otto y el literato Jäde. Son éstos casi los únicos, entre los numerosísimos detenidos en aquellos días, contra los cuales el fiscal ha podido encontrar siquiera material para una acusación. La instrucción contra el también entonces detenido literato Deinhard, de esta ciudad, ha resultado tan infructuosa que el fiscal, después de haber pasado Deinhard dos meses en los malsanos calabozos de nuestro tribunal criminal, no ha podido siquiera formular acusación contra él. El cand[idato] Lange, de Jena, detenido también a la sazón, sufrió en el calabozo de Weimar cuatro hemorragias y, medio muerto, fue trasladado a casa de sus padres en Jena, donde falleció el 7 de enero del corriente año, poco después de haber sido sometido allí nuevamente por el tribunal criminal a interrogatorios durante tres días consecutivos. Nuestros jurados se asombrarán, sin embargo, cuando en las vistas, en lugar de los tan difundidos y comentados planes supuestamente alta traición, se les presenten los simples y mezquinos hechos en que se basan las acusaciones contra los arriba mencionados.»

(En su próxima victoria, el pueblo, esperémoslo, no será tan simple ni tan olvidadizo como en marzo, dejando a todos sus sayones torturadores en sus cargos y dignidades. Muy al contrario, y así es de suponer con bastante certeza, se apresurará a someter a toda la banda de funcionarios reaccionarios, y a la cabeza de ellos a los sedientos de sangre hipócritas de la ley, también llamados «jueces», a medio año de instrucción en cárceles pensilvánicas, para luego someterlos a una ulterior cura empleándolos en la construcción de ferrocarriles y carreteras.)