Der Märzverein

["Neue Rheinische Zeitung" Nº 243 del 11 de marzo de 1849]

* Colonia, 10 de marzo. El llamado «Märzverein» de Frankfurt de la llamada «Reichsversammlung» de Frankfurt tiene la desvergüenza de remitirnos la siguiente carta litografiada:

«El Märzverein ha acordado que se confeccione una lista de todos los periódicos que nos han abierto sus columnas y se comunique a todas las asociaciones con las cuales estamos en contacto, a fin de que, por medio de dichas asociaciones, se actúe en el sentido de que los periódicos indicados sean tenidos en cuenta preferentemente con los oportunos anuncios
pertinentes.

Al comunicarles por la presente la lista confeccionada, no creemos necesario llamar su atención sobre la importancia de los
anuncios
pagados de un periódico como fuente de sustento para toda la empresa.

Por lo demás, el Zentral-Märzverein ha acordado recomendar a las asociaciones, para su amable apoyo, el
Teutsche Volksblatt
, revista democrático-constitucional redactada por el Dr. Eisenmann, que aparece en
Würzburg
, ya que la misma amenaza sucumbir a la competencia de los periódicos antidemocráticos, por cuanto el señor redactor se declara incapaz de añadir nuevos sacrificios a los ya realizados.

Frankfurt, fines de febrero de 1849

La junta directiva del Zentral-Märzverein»

En la lista adjunta de los periódicos que «han abierto sus columnas al Märzverein» y que han de ser tenidos en cuenta preferentemente por los partidarios del «Märzverein» con «anuncios pertinentes», se encuentra, adornada además con una honrosa estrella, también la «Neue Rheinische Zeitung».

Por la presente declaramos a los miembros torpes y sumamente torpes de ese llamado «Märzverein» de la ci-devant (antigua) «Reichsversammlung», que

la «Neue Rheinische Zeitung» jamás se ha prestado a ser órgano de un partido parlamentario, muchísimo menos de un partido del cómico Club Imperial de Frankfurt; que al llamado «Märzverein» de ese club jamás se le han abierto las columnas de nuestro periódico; así como la «Neue Rheinische Zeitung» no reconoce en modo alguno ningún «Märzverein». Por consiguiente, si el «Märzverein» en su informe litografiado presenta nuestro periódico entre los que realmente le han abierto sus columnas, designándolo como uno de sus órganos, esto es una simple calumnia contra la «Neue Rheinische Zeitung» y una jactancia insípida del «Märzverein». Los honrados patriotas del «Märzverein» sabrán sin duda conciliar esto con su «conciencia».

La apelación del «Märzverein» a nuestro periódico se torna, por lo demás, todavía más «honrada» por el «acuerdo» de la asociación de recomendar la revista «democrático-constitucional» (revista teutona: «Teutsches Volksblatt») del «Dr. Eisenmann». ¿A quién no ha de conmover el triste destino del gran «teutón» proto-mártir Eisenmann? ¿Qué hombre honrado no siente el golpe de que el «Dr.» Eisenmann, que vendió sus memorias de prisión por 12.000 florines al «democrático-constitucional» rey de Baviera, ya no pueda hacer «nuevos sacrificios», sino que amenaza sucumbir a la «competencia» librera de los periódicos corrientes, no otorgados, contrarios al Märzverein? Dejamos al cálculo de los patriotas investigar en qué profundo abandono ha debido caer el «Teutsche Volksblatt» cuando el sufridor de los 12.000 florines y representante de los cinco táleros, Eisenmann, tiene que apelar al «apoyo» público. En todo caso, mucho, muy lejos han debido llegar los «democrático-constitucionales» eisenmannes cuando fingen una carta de mendicidad de la «Neue Rheinische Zeitung», del periódico que precisamente ha sido el único en Alemania en perseguir a los «desvergonzados y miserables mendigos» del patriotismo y de las asambleas imperiales de mendicidad.

A la sucia observación del patriota ávido de ganancias y acosado por la competencia sobre la «importancia de los
anuncios
pagados de un periódico como
fuente de sustento de toda la
empresa», naturalmente no tenemos respuesta. La «Neue Rheinische Zeitung» se ha distinguido siempre de los patriotas, también en esto, como en todo, por no haber considerado nunca los movimientos políticos como una rama de la industria de los caballeros de industria o una fuente de sustento.