«Neue Rheinische Zeitung» – La insurrección en el Berg

La insurrección en el Berg

[«Neue Rheinische Zeitung», n.º 297 del 13 de mayo de 1849]

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Colonia, 12 de mayo. La atención de toda la Provincia del Rin está dirigida en este momento hacia Elberfeld, hacia un lugar que enarbola ahora «el estandarte de la sedición» más alto que todas las demás ciudades renanas. La disolución de la Cámara dio la señal para el movimiento del hasta entonces tan pacífico valle del Wupper. Los más simplones «llorones», los más miserables «santurrones» se confesaron a sí mismos que la reacción había colmado la medida de su culpa, y, arrastrados por el entusiasmo de aquellos valientes obreros de cuya energía nunca dudamos, empuñaron las armas y se alinearon en las filas de aquellos héroes de las barricadas, resueltos a la lucha a muerte con la monarquía.

Dadas las noticias confusas que nos llegan del propio teatro de la lucha, es imposible separar lo verdadero de lo falso. Solo parece seguro que toda la población está en armas, que calles y casas se hallan barricadas, que de las localidades vecinas —de Solingen, Remscheid, Gräfrath, de los pueblos de la Enneper Straße, en suma, de todo el Berg— acuden refuerzos armados; que ya no se limitan a la ocupación de las ciudades de Elberfeld y Barmen, sino que extienden ya las medidas de defensa a los puntos más importantes de los alrededores.

Según se asegura, entra también en el plan de los combatientes acudir en auxilio de Düsseldorf para limpiar esa ciudad de tropas prusianas. La Landwehr, que ahora por primera vez se pone decididamente del lado del pueblo, desempeña el papel principal en estas empresas. A los combatientes no les faltan municiones ni dinero, pues varios de los comerciantes más ricos han abierto de buen grado sus cajas. Así, se dice que una sola casa de comercio ha entregado al Comité de Seguridad de Elberfeld 500 friedrichsdor.

En estas circunstancias, naturalmente, no es de extrañar que los mercenarios de la monarquía se apresten al ataque, para, si es posible, aplastar también en el Berg al pueblo y reproducir las mismas escenas atroces que en Breslau, Dresde, Erfurt, etc. Cabe esperar que esta vez sea de otro modo.

El parque de artillería de Wesel se pondrá en marcha hacia Elberfeld. Se dice que el próximo lunes ha sido fijado como día del ataque.

No podemos garantizar estas noticias. Pero, cualesquiera que sean los planes de la contrarrevolución, Elberfeld tendrá que librar una lucha en la que podrá hacerse verdaderamente acreedora a la gratitud de la patria.