"Neue Rheinische Zeitung" - El proyecto de mensaje de la segunda cámara

El proyecto de mensaje de la segunda cámara

["Neue Rheinische Zeitung" Nº 247, del 16 de marzo de 1849, Suplemento extraordinario]

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Colonia, 6 de marzo. Comunicamos a nuestros lectores el siguiente proyecto de mensaje de la segunda cámara, una pálida y servil copia del discurso del Trono <Véase "Die Thronrede">. Su autor es el famoso caballero de la tierra roja, el valiente (!) v. Vincke.

La comisión de mensaje "reconoce" (estilo del Antiguo Testamento) "con gratitud la fijación del estado de derecho por la Constitución del 5 de diciembre del año pasado". Incluso prodiga este agradecimiento en nombre del "pueblo prusiano". ¿Y por qué agradece el pueblo a la comisión de mensaje la Constitución de diciembre, octroyada por el sable? Porque está "imbuido" "del anhelo por el retorno de un estado de derecho público". ¡Vincke, pobre caballero! Tenía que acreditarse como el hombre del "terreno del derecho" que constituye su "especialidad". ¿Y cómo reconocer el "terreno del derecho" frente al ministerio Brandenburg, que precisamente hizo saltar por los aires ese terreno del derecho, al desgarrar las leyes del 6 y 8 de abril de 1848? ¡Nada más sencillo! El ministerio ha octroyado un nuevo terreno del derecho, la ley marcial, y al mismo tiempo la Carta, el Código y la filosofía de la ley marcial, la Constitución del 5 de diciembre. Primero el ministerio suprime el "estado de derecho público". Luego el gobierno proclama otro, el primer estado de derecho público croata que se le ocurre, un terreno del derecho cualquiera <a discreción>. Y la comisión de mensaje, en nombre del pueblo prusiano, y Vincke en nombre de la comisión de mensaje prusiana, no tienen nada más urgente que saludar el retorno de un (un cualquiera, el primero que se presente) "estado de derecho público". ¡El terreno del derecho ha muerto! ¡Viva el terreno del derecho!

Si mañana cayera el gobierno prusiano, si se proclamara en Berlín un comité du salut public <Comité de Salud Pública>, entre los primeros congratuladores, entre los caballeros de boda, se hallaría infaliblemente un "hombre del terreno del derecho", un Vincke cualquiera, que reconocería conmovido el "retorno de un" "estado de derecho público" cualquiera.

La comisión de mensaje y los muertos cabalgan deprisa. ¡Primero, "agradecimiento" (conforme a las prescripciones de la "Neue Preußische Zeitung") por el golpe de Estado del 5 de diciembre! ¡Luego, proclaman la constitución de la ley marcial como "ley fundamental ahora vigente del Estado prusiano"! Por fin, emiten el voto solemne de realizar la "revisión con pleno acatamiento y fidelidad hacia Vuestra Real Majestad", es decir, revisar en el sentido del donante. ¡Por este camino esperamos ser conducidos todavía más atrás de la Dieta Unida!

En cuanto al "estado de sitio" de Berlín, la comisión de mensaje se dejará dominar exclusivamente por el lugar común de que "la verdadera libertad no puede existir sin un orden legal". Se conoce el grito de guerra del "orden legal" por Varsovia. ¡Si Prusia pudiera subsistir sin dinero, y procurarse dinero sin esos importunos charlatanes parlamentarios! En cuanto a los estados de sitio esporádicos "fuera de la ciudad de Berlín", la comisión de mensaje considera oportuno "esperar una comunicación ulterior del gobierno de Vuestra Real Majestad". Mientras tanto, Erfurt y los distritos sitiados de Silesia se quedan mirando. Vincke queda satisfecho con tal que la censura militar de Erfurt y Rosenberg <Véase "Zensur"> no "tache" su proyecto de mensaje. ¡No hay peligro!

Vincke promete entonces, en nombre de la comisión de mensaje, y la comisión de mensaje promete en nombre de la segunda cámara, y la segunda cámara promete en nombre del pueblo, cumplir las tareas impuestas por el real gobierno prusiano a la "llamada representación popular" "con actividad esforzada" y a la mayor satisfacción posible. ¡Buena suerte!

"Con alegría reconocemos también nosotros que el ejército de Prusia en días de lucha ha acreditado su fama guerrera, en duras pruebas su fidelidad."

¡Campaña del Tribunal de la Cámara Imperial danés! ¡Batalla de Miloslaw y Wreschen! <Véase "Eine Neujahrsgratulation", pág. 162> ¡Victorias en Anhalt, en Maguncia, en Fráncfort del Meno! ¡Más! Vincke reconoce con alegría la fidelidad con que "mi espléndido ejército" ha hostigado a los predecesores de Vincke y ha utilizado los documentos de la antigua Asamblea Nacional para calentar la estufa. Vincke tiene todas las razones. Sin la "fidelidad" del "ejército de Prusia en duras pruebas", nuestro Vincke no habría encontrado nunca ocasión para inmortalizarse mediante este proyecto de mensaje redactado por él mismo. Por lo demás, observamos de pasada que también en este pasaje la comisión de mensaje sigue escolarmente las prescripciones dadas por la "N[eue] Pr[eu]ß[ische] Z[eitung]" en el plan general de reformas de los Hohenzollern <Véase "Der Hohenzollernsche Gesamtreformplan">.

¿Y la cuestión alemana?

"Prusia" no "escatimará sacrificios" para apoderarse de la pequeña Alemania por otro camino que aquel por el que Federico el Grande se apoderó de Silesia. Con respecto a "conquistas", la Prusia moderna rinde homenaje al progreso "pacífico". Además, la comisión de mensaje "espera" un "entendimiento de todos los gobiernos alemanes con la Asamblea Nacional alemana". Nosotros esperamos que los gobiernos alemanes no harán mucho caso de ese seminario imperial de pedagogía.

También en cuanto a "la denuncia del armisticio por la corona de Dinamarca", desea la comisión de mensaje "ninguna perturbación de la paz". Vincke sabe muy bien que esta denuncia danesa del armisticio no va más en serio que la guerra prusiano-danesa. ¡Las tropas prusianas como tropas imperiales en Schleswig-Holstein, las tropas de Schleswig-Holstein como tropas imperiales en el sur de Alemania, proclamando aquéllas aquí, éstas allí la ley marcial!

Condolencias por la muerte del príncipe Waldemar, protestas de abnegación con las que los v. Bodelschwingh, los Riedel, v. Seckendorf, Arnim, Harkort, conde Renard, Camphausen, Vincke, los Grün y semejante chusma se han rebajado a erigirse en Licurgos y Solones prusianos; temor de Dios, respeto a la ley, espíritu comunitario, justicia, la Providencia, los corazones de los reyes y el futuro de Prusia "y con ella de Alemania", ¡todo eso es servido de postre por la comisión de mensaje gracias a la amable mediación de v. Vincke!

La idiotez tiene que poseer derecho de ciudadanía en una representación popular y en un pueblo que se atreven a permitir que un v. Vincke, en nombre de una comisión de mensaje, en nombre de una cámara, en nombre del pueblo mismo, los convierta en irrisión de la galería europea mediante semejante aborto miserable.