Lassalle

[*Neue Rheinische Zeitung* núm. 283 del 27 de abril de 1849]

* Colonia, 26 de abril. Tenemos que comunicar un hecho que demuestra que *en fait de justice* <lo que concierne a la justicia> ya nada es imposible. El señor procurador general Nicolovius está a punto, por así decirlo, de superar los laureles que en su día se conquistó el señor Hecker.

Se recordará de nuestras anteriores comunicaciones que el procurador superior suplente von Ammon I, en Düsseldorf, en el proceso criminal contra Lassalle, retuvo en su pupitre una carta de éste, en la cual exhortaba a un campesino de Schönstein <Stangier> a que, en caso de lucha, hiciera venir a Düsseldorf un refuerzo de unos cientos de hombres, ocultándola al juez instructor durante tres semanas y no entregándosela sino cuando éste le comunicó que la investigación estaba cerrada. Se recordará que, por causa de esta carta – la cual, por lo demás, contenía tan poca incitación directa a la insurrección que ni la cámara del consejo ni el senado de acusación la incluyeron entre los motivos de cargo –, hubo de reanudarse la investigación y que ésta fue la causa de que el proceso de Lassalle no se resolviera ya en la anterior sesión de los tribunales de jurado.

Ahora bien, Lassalle denunció entonces ante el procurador general esta dilación intencionada por parte del señor von Ammon I.

El procurador general, en lugar de dar respuesta alguna a Lassalle, envía la denuncia de Lassalle al ministerio fiscal de Düsseldorf con la orden de iniciar una investigación sobre la base del artículo 222 contra Lassalle a partir de esta denuncia, ¡porque en ella el señor von Ammon habría sido injuriado!

*Pends-toi, Figaro, tu n'aurais pas inventé cela!* <¡Cuélgate, Fígaro! ¡No se te habría ocurrido esto!>

¡Una carta dirigida al señor Nicolovius habría de constituir una injuria al señor von Ammon en el sentido del artículo 222! Ya en una ocasión, con motivo de un proceso de prensa que tuvimos el gusto de sostener contra los señores Zweiffel y Hecker, expusimos que el artículo 222 no es aplicable a las injurias públicas por la prensa, sino tan sólo a aquellas injurias que se lanzan a la cara de los señores funcionarios en presencia personal de ellos <Véase “El primer proceso de prensa de la *Neue Rheinische Zeitung*”>.

Ahora bien, aun cuando el artículo 222 fuera aplicable a las injurias mediante escritos públicos, a nadie se le ha ocurrido ciertamente afirmar que una carta a una tercera persona pueda constituir una injuria a funcionario. Según la práctica correccional seguida hasta ahora, siempre fue requisito que el escrito injurioso estuviera dirigido al propio injuriado o que fuera difundido públicamente. El señor Nicolovius descubre ahora que constituye injuria a funcionario el escribir a un tercero en términos injuriosos acerca de un funcionario. ¡Así pues, guárdese cada cual de hablar de los funcionarios en tono irreverente en sus cartas privadas!

El que la carta de Lassalle estuviera dirigida a la autoridad superior del señor von Ammon, y fuera por tanto una queja, una denuncia, hace la cosa aún más imposible.

Pues la ley establece incluso como deber el denunciar ante la autoridad superior las acciones contrarias a la obligación. Por consiguiente, si la denuncia era verdadera, estaba perfectamente en regla; si era falsa, el procurador general habría tenido que iniciar una persecución sobre la base del artículo 373, – sobre la base de una denuncia calumniosa. Pero entonces Lassalle habría probado con la mayor facilidad del mundo, mediante los autos, la verdad de la denuncia, mientras que esta prueba no le es concedida en la acusación por injuria a funcionario ante el tribunal correccional.

El asunto pasó a la cámara del consejo de Düsseldorf. Pero también ésta consideró que una injuria ha de cometerse o bien públicamente o en presencia del injuriado, y desestimó el asunto. El ministerio fiscal se opuso, y nuestro senado de acusación de Colonia, ya muchas veces probado y considerado siempre como probo, decidió realmente, sobre la base del artículo 222, la persecución contra Lassalle, ¡quien ahora se ve felizmente encartado en un procedimiento correccional!

Si esto continúa un tiempo, ¿en qué no se convertirá todavía el artículo 222?

El proceso de Lassalle, por lo demás, comparecerá ante los jurados el 3 de mayo.