en París  
Colonia, 3 de febrero de 1849  

Colonia, 3 de febrero.  
¡Querido Dronke!

Contesto a tu carta, que Engels me ha comunicado, brevemente, como sigue:

1) En lo que concierne a tu venida: cuando te escribí «No vengas a Alemania hasta que yo te escriba», Kratz me había explicado que tu asunto aún no estaba aclarado.

2) Después le escribí a Kapp y no a ti, porque Kapp me acosaba con cartas amenazadoras. La instrucción que le di a Kapp no fue honrada por Korff. Yo había declarado entretanto ante la sociedad de accionistas que Korff o yo teníamos que salir del periódico. Además, en ese tiempo Plasmann había vuelto a embargar los giros postales, y el periódico estaba, como el propio Engels comprobó a su llegada, a diario a punto de declararse en quiebra.

3) En cuanto a la historia con Meyerbeer, no sé ni una palabra. Comprenderás que en una situación en la que a diario teníamos rebeliones de cajistas por un par de táleros, no habría despreciado yo 150 táleros.

4) Respecto a mi carta sobre Kapp, yo estaba en mi derecho. Kapp ha amenazado con ataques públicos en los momentos más horribles. Si te imaginas nuestra situación de entonces, comprenderás mi enfado. En cuanto a la glosa de Weerth (que dicho sea de paso no se refería a ti, sino a Imandt, que escribía cartas sin cesar), yo no me he enterado hasta ahora.

5) Por lo que se refiere a los 25 táleros enviados el 14 de enero, fueron remitidos a tu nombre, en presencia de testigos, por dirección de Ewerbeck. El correo de aquí dará información mañana. Notabene: Kapp ha recibido de mí 15 táleros por la misma época.

6) En cuanto a mi falta de respuesta, Lupus podrá dar testimonio de que te he escrito con muchísima frecuencia.

7) Si alguna vez te escribí en tono irritado, fue a) porque me encontraba metido en los peores aprietos con el periódico, y todos los corresponsales y acreedores se me echaban encima, b) porque Imandt, en una carta a Freiligrath, os pintaba a ti, a Kapp, etc., lamentándoos de mí en sumo grado, y el noble Beust, si no me equivoco Beust (no lo sé con toda certeza), enviaba cartas semejantes.

Dentro de unos días, el periódico tendrá que desaparecer o se consolidará, y entonces te remitiremos de inmediato más moneda, de la que ahora carecemos por completo. Pero la historia de los 25 táleros tiene que aclararse.

Que yo te he considerado sin cesar como corredactor del periódico se desprende tanto del nuevo anuncio en los diversos periódicos como del hecho de que coloqué tu artículo sobre la expulsión del refugiado de Fráncfort bajo Colonia.

Tuyo  
Marx.

Asintiendo por completo a lo anterior,  
Tuyo  
Lupus.