"Neue Rheinische Zeitung" - Caída del ministerio Camphausen

Caída del ministerio Camphausen

["Neue Rheinische Zeitung" núm. 23 del 23 de junio de 1848]

Colonia, 22 de junio.

Por más bello que brille el sol,
una vez tiene que ponerse,

<Ferdinand Raimund, "La muchacha del mundo de las hadas o el campesino
millonario">

y también el sol del 30 de marzo, en caliente sangre polaca teñido, se ha puesto.

El ministerio Camphausen había arrojado su ropaje liberal-burgués sobre la contrarrevolución. La contrarrevolución se siente lo bastante fuerte como para sacudirse la molesta máscara.

Un ministerio cualquiera, insostenible, del centro izquierdo puede acaso seguir al ministerio del 30 de marzo por unos días. Su verdadero sucesor es el

ministerio del príncipe de Prusia
. Camphausen tiene el honor de haberle dado al partido absolutista-feudal este su jefe natural, y a sí mismo su propio sucesor.

¿Para qué seguir mimando por más tiempo a los tutores burgueses?

¿No están los rusos en la frontera oriental y las tropas prusianas en la occidental? ¿No han sido los polacos ganados para la propaganda rusa mediante shrapnells y piedra infernal?

¿No se han tomado todas las medidas para repetir el bombardeo de Praga en casi todas las ciudades renanas?

En la guerra danesa, en la polaca, en los muchos pequeños conflictos entre la tropa y el pueblo, ¿no ha tenido el ejército todo el tiempo necesario para formarse como una brutal soldadesca?

¿No está la burguesía cansada de la revolución? ¿Y no se alza en medio del mar la roca sobre la que la contrarrevolución edificará su iglesia,
Inglaterra
?

El ministerio Camphausen busca aún arañar algunos peniques de popularidad, suscitar la pública conmiseración asegurando que abandona la escena del Estado como
inocente engañado
. Y ciertamente, es un estafador estafado. Al servicio de la gran burguesía, tenía que tratar de estafar a la revolución sus frutos democráticos; en la lucha con la democracia, tuvo que aliarse con el partido aristocrático y convertirse en instrumento de sus apetitos contrarrevolucionarios. Ésta se ha fortalecido lo bastante como para poder arrojar por la borda a su protector.
El señor Camphausen ha sembrado la reacción en el sentido de la gran burguesía, la ha cosechado en el sentido del partido feudal
. Ésa fue la buena intención del hombre, ése su mal destino. Un penique de popularidad para el hombre defraudado.

¡Un penique de popularidad!

¡Por más bello que brille el sol,
una vez tiene que ponerse!

Pero en el
Oriente
vuelve a salir.