«Neue Rheinische Zeitung» – La «Neue Berliner Zeitung» sobre los cartistas

La «Neue Berliner Zeitung» sobre los cartistas

[«Neue Rheinische Zeitung» N.º 24, de 24 de junio de 1848]

Colonia, 23 de junio. La «Neue Berliner Zeitung» nos relata en su número 1 toda clase de cosas peregrinas de Inglaterra. Está bien eso de ser original; la «Neue Berliner Zeitung» tiene al menos el mérito de presentar las condiciones inglesas de un modo flamantemente nuevo.

En primer lugar dice:

«O’Connor, que en realidad parece ser un hombre sin espíritu ni carácter, carece aquí por completo de prestigio.»

No vamos a decidir si O’Connor posee tanto espíritu y carácter como la «Neue Berliner Zeitung». El vástago de antiguos reyes irlandeses, el dirigente del proletariado británico, bien puede quedar rezagado en estas excelencias frente a la culta berlinesa; pero en lo que al prestigio respecta, ¡oh, culta berlinesa!, sí que tienes razón: O’Connor está, como todos los revolucionarios, en muy mal olor; nunca ha sabido conquistarse la estima de todos los piadosos como tú la has conseguido ya con tu primer número. Sigue diciendo la berlinesa:

«O’Connell decía que él (a saber, O’Connor) “tenía, sin duda, energía, pero no lógica”.»

Esto vuelve a ser magnífico. El difunto Dan <Daniel O’Connell> era un hombre honorable; la lógica de su energía consistía en que sacaba anualmente de los bolsillos de sus pobres compatriotas una renta de 30.000 libras esterlinas; la lógica de la agitación o’connoriana no le reportó al mal afamado cartista más que la venta de todos sus bienes.

«El señor Jones, el segundo dirigente de los cartistas de la fracción extrema, al que ahora buscan los tribunales y que no aparece por ninguna parte, no puede siquiera presentar un fiador que responda por él con 1.000 libras esterlinas.»

Ésta es la tercera novedad de la extremadamente culta berlinesa; en estas tres líneas suelta tres extremadas ridiculeces. En primer lugar, no puede hablarse en modo alguno de fianza mientras los tribunales andan todavía buscando a alguien. En segundo lugar, el señor Ernest Jones lleva ya 14 días en Newgate <cárcel de Londres>, y la culta berlinesa seguramente estaba invitada a tomar el té con alguna otra colega extremadamente culta e instruida cuando, hace bien poco, toda la prensa burguesa inglesa manifestaba su brutal alegría por la detención de Jones. En tercer lugar, y por último, el señor Jones sí ha encontrado a alguien que quería pagar con gusto por él las 1.000 libras esterlinas, a saber, el propio O’Connor, carente de espíritu y de carácter, quien, sin embargo, fue rechazado por los tribunales, ya que, como miembro del Parlamento, no puede prestar fianza.

La berlinesa concluye haciendo que los cartistas se sacudan con frecuencia entre sí en las ciudades más pequeñas del país. ¡Querida berlinesa, si al menos hubieras leído una sola vez un periódico inglés! Habrías descubierto que a los cartistas les ha producido desde siempre mucho más placer apalear a la policía que a sí mismos.

Recomendamos encarecidamente la «Neue Berliner Zeitung», tan llena de espíritu y de carácter, a la especial atención de nuestros lectores.