*
Colonia
, 8 de noviembre. La situación parece muy enredada; es muy simple.

El
Rey
, como acertadamente observa la
*Neue Preußische Zeitung*
, se alza
*"sobre la base más amplia"*
de sus
*"heredados derechos por la gracia de Dios"*
.

Del otro lado, la
Asamblea Nacional
no se alza sobre
base alguna
; ella debe precisamente constituir, echar los cimientos.

¡Dos soberanos!

El eslabón intermedio entre ambos es
Camphausen
, la
teoría del acuerdo
.

En cuanto los dos soberanos ya no pueden o no quieren acordar, se transforman en dos soberanos enemigos. El
Rey
tiene el
derecho
de lanzar el guante a la Asamblea; la
Asamblea
tiene el
derecho
de lanzar el guante al Rey. El
derecho mayor
está del lado del
poder mayor
. El poder se prueba en la
lucha
. La lucha se prueba en la
victoria
. Ambos poderes solo pueden probar su derecho mediante la
victoria
, su injusticia solo mediante la
derrota
.

El Rey no ha sido hasta ahora un rey
constitucional
. Es un rey
absoluto
que se decide o no se decide por el constitucionalismo.

La Asamblea no ha sido hasta ahora
constitucional
, es
constituyente
. Hasta ahora ha tratado de constituir el constitucionalismo. Puede desistir de su
empeño
o no.

Ambos, el Rey y la Asamblea, se han plegado entretanto a la ceremonia constitucional.

La exigencia del Rey de formar un ministerio Brandenburg a su antojo, contra la mayoría de la Cámara, es la exigencia de un
rey absoluto
.

La arrogancia de la Cámara de prohibir al Rey, mediante una
diputación directa
, la formación de un ministerio Brandenburg, es la arrogancia de una
cámara absoluta
.

El Rey y la Asamblea han pecado contra la convención constitucional.

El Rey y la Asamblea se han retirado, cada cual a su terreno originario: el Rey conscientemente, la Cámara inconscientemente.

La ventaja está del lado del Rey.

El
derecho
está del lado del
poder
.

La
frase del derecho
está del lado de la
impotencia
.

El ministerio
Rodbertus
sería la nada donde más y menos se paralizan.