El ministerio, puesto en estado de acusación

["Neue Rheinische Zeitung" Nr. 143 vom 15. November 1848, Extrablatt]

La ciudad de Brandeburgo no quiere saber nada del ministerio Brandeburgo y envía un mensaje de agradecimiento a la Asamblea Nacional.

Todo el país, en sus mensajes, sólo reconoce al gobierno de la Asamblea Nacional.

El ministerio comete nueva alta traición, al proclamar, en contra de la Ley de Habeas Corpus y sin autorización de la Asamblea Nacional, el estado de sitio y expulsar a la Asamblea Nacional misma del Schützenhaus a punta de bayonetas.

La Asamblea Nacional tiene su sede en el pueblo, no en el recinto de este o aquel montón de piedras. Si se la expulsa de Berlín, sesionará en otra localidad, en Breslau, Colonia o donde bien le parezca. Así lo decidió en su sesión del día 13.

Los berlineses se burlan del estado de sitio y no se dejan restringir en modo alguno por él. Nadie entrega las armas.

De diversas regiones han acudido en auxilio de la Asamblea Nacional hombres armados.

Los guardias se niegan a obedecer. Los soldados fraternizan cada vez más con el pueblo.

Silesia y Turingia se hallan en plena insurrección.

Pero nosotros, ciudadanos, os gritamos: Enviad dinero al comité central democrático de Berlín. En cambio, no paguéis impuesto alguno al gobierno contrarrevolucionario. La Asamblea Nacional ha declarado que la negativa al pago de impuestos está jurídicamente fundada. Aún no la ha adoptado como resolución, por consideración hacia los funcionarios. La cura de hambre enseñará a esos funcionarios el poder del ciudadano y hará de ellos mismos buenos ciudadanos.

¡Matad de hambre al enemigo y negaos a pagar los impuestos! Nada más insensato que ofrecer a un gobierno reo de alta traición medios para luchar contra la nación, y el medio de todos los medios es... el dinero.