E. G IRA R D IN TRA ZA UNA LAM EN TABLE APO LO GÍA DEL CRETINO
imperialista Luis Napoleón, el “pequeño condestable”;322 en
cambio, se muestra amable en su ataque a Cavaignac, la espa
da del señor Marrast. Desde el 7 de noviembre publica por entregas
una filípica contra el héroe de la burguesía europea, que se ha pren
dado de su gorro árabe de dormir.323 Con toda su felonía, le sacrifi
ca al Sipehsalar (comandante en jefe) Jellachich, que es ahora el león
de los trapícheos de Europa.
Damos a conocer a nuestros lectores, íntegra, el acte d’accusationa de la Presse,324 Enfrentándonos a todos los periódicos euro
peos de grande y pequeño formato, nosotros hemos concebido la
revolución de Junio tal y como ha sido confirmada por la historia.
Nos proponemos volver de vez en cuando sobre los aspectos fun
damentales de ella, pues la revolución de Junio es el centro en torno
Este texto lo publicó Marx como introducción a una serie de artículos reunidos bajo
el título de “El señor Cavaignac”, aparecida en los núms. 142 (segunda entrega), 145 (suple
mento extraordinario), 146,147 (segunda entrega), 157 (suplemento) y 158 de la Nueva Gace
ta Renana de los días 14,17,18 y 19 de noviembre y 1 y 2 de diciembre de 1848.
Pequeño condestable: sobrenombre de Luis Bonaparte. Esta expresión se escuchaba
durante la emigración inglesa de los condestables especiales. Al mismo tiempo, hacía alusión
al mote de “pequeño caporal”, que Napoleón Bonaparte había dado al soldado francés.
Gorro árabe de dormir: alusión a la participación del general francés Cavaignac en la
conquista de Argel y a su actividad como gobernador de ese territorio en 1848, durante la cual
reprimió sangrientamente los movimientos nacionales de liberación de los árabes.
a Acta de acusación.
324 Véase supra, nota 291.

»
al cual giran la revolución y la contrarrevolución europeas. El aleja
miento de la revolución de Junio marcó, como hubimos de expresar
mientras se desarrollaba, la altura del sol de la contrarrevolución,
obligado a girar alrededor de Europa. La vuelta a la revolución de
Junio constituye el verdadero inicio de la revolución europea. Y, por
tanto, el retorno a Cavaignac, al inventor del estado de sitio.
[Nene Rheinische Zeitung, núm. 142,14 de noviembre de 1848,
2a edición]