* Köln, 17 de febrero. Toda villa de mercado tiene su *esprit fort*; el ministerio público de Colonia también tiene el suyo. El *esprit fort* del ministerio público de Colonia es un tal – Saedt. *Homo novus atque ignotus*. (en alemán: un pensador profundo.)

Hay una doble osadía, una osadía de la superioridad; hay una osadía de la limitación mental, que extrae su fuerza de su posición oficial, de la conciencia de que lucha con armas privilegiadas *y cosas semejantes*. Cuál de estas dos superioridades ha desplegado el *esprit fort* del ministerio público de Colonia en su requisitoria de ayer por la tarde contra Kinkel, lo decidirá el público tan pronto como se le presenten las actas. Considerará al mismo tiempo que el señor Saedt es todavía joven.

Pero no creeríamos conciliable con nuestra tarea periodística sustraer por más tiempo al público europeo una sentencia de nuestro *esprit fort*. Sabemos que el Demóstenes del ministerio público de Colonia trató de enmendar el pasaje que vamos a citar mediante una interpretación posterior. Pero estimamos demasiado las inspiraciones originales del genio que se desborda para dejar que las mutile el comentario atenuante de una reflexión nacida después.

El señor Saedt, sustituto del procurador del Estado, dijo:
En alemán: «Puede usted refutar todo lo que digo, pero no puede usted criticar mi disertación.»
En francés: M. Saedt, substitut du procureur du roi, s’adressant à l’accusé:
« Libre à vous de réfuter tout ce que je viens de dire, mais il ne vous appartient pas de critiquer le réquisitoire d’un substitut du procureur du roi. » (Avis à la « Réforme », la « République » et à la « Révolution ».)
En inglés: The queen’s counsel, Mr. Saedt to the defendant:
“You may refute all I say, but you have no right to criticise my speech.” (N. B. Our English contemporaries, principally the Northern Star, are requested to publish the above.)
En italiano: Sig. Saedt, accusatore publico, replicò:
«Dite quanto volete in rifutazione di questo che ho detto, ma vi è difeso di criticare il mio requisitorio.» (Avviso all’ „Alba“, al «Contemporaneo» ed alla «Concordia».)
En español: El fiscal, Sennor Saedt, dijo, hablando al acusado:
«Sennor, Vmd puede refutar todo que ho dicho; pero el que vengo de decir por requisitorio, es defendido de tocarlo.» (Pregamos los jornales radicales de Madrid de publicar esas lineas.)
En danés: „De kunne gjensige alt hvad jeg siger, men De have intet Ret at kritisere mit Requisitoire (Angreb).“ (De danske demokratiske Tidender ville vaere meget glaedt at meddele det danske Publikum den foregaaende Bewiis af de preussiske Magistraters Sundhed.)

Su señoría el señor Saedt decida por sí mismo en qué lengua su declaración suena más regocijante.