Hungría. 16 de febrero de 1849

* Pesth, 8 de febrero. Mischkolz está de nuevo en manos de los húngaros. ¡Cuántas veces, sin embargo, se había dado ya a toda Hungría casi por conquistada, a saber, en los periódicos de la ley marcial! ¡Cuántas veces se había ya capturado a Kossuth, a saber, en los diarios croatas y en los periódicos de la estupidez alemana y del espíritu de regateo! La Dieta de Debreczin estaba disuelta, después de haber disuelto ella misma previamente al ejército húngaro; un centenar de representantes magyares yacían ya implorando clemencia a los pies de la bestialidad de Windisch-Grätz (para divertirse, compárese también la “Gaceta del Patíbulo” de Dumont en los meses de diciembre de 1848 y enero de 1849, donde el ciudadano Schwanbeck hacía resonar regularmente sus aullidos de verdugo austríaco bajo la firma Δ). ¿Y ahora? ¡Ah, ahora hasta la “Pesther Zeitung”, la gaceta oficial de la ley marcial, tiene que declarar lo siguiente:

«Él (Kossuth) azuza sin cesar al pueblo a la insurrección y a la resistencia, al incendio y a la devastación, para que las tropas reales no encuentren víveres. – Bem ha pedido 20.000 sillas de montar y Kossuth las hace recolectar de todos los habitantes de los alrededores. – Los insurrectos, todavía en número considerable, están apostados a lo largo del Theiß, cerca de Rakamaz, Polgar y Tisza Füred.»

Informes que acaban de llegar de Hermannstadt del 2 de febrero comunican que el general Bem ha vuelto a tomar la ofensiva con fuerzas reforzadas; Puchner se halla en grandes aprietos. Diputaciones de las ciudades sajonas le piden que haga venir las tropas rusas.