Wesendonck

* Düsseldorf, 4 de febrero. De parte de la antigua «monarquía democrática»
Neue Rheinische Zeitung, núm. 214, 6 de febrero de 1849
nos llega una rectificación de nuestro artículo de anteayer desde Düsseldorf sobre el señor Wesendonk.
La rectificación en realidad no rectifica nada, salvo que el señor Wesendonk
de ningún modo se presentó como republicano en la época del Preparlamento y
luego regresó a la monarquía democrática. Por lo demás, confirma el artículo que
ella califica de «difamación». Protestamos, en primer lugar, contra esa calificación.
Los señores candidatos electorales están sometidos a la crítica pública, y cuando
se hace uso de este derecho, la vanidad herida es lo único que puede ver en ello
una difamación. Reprobamos al señor Wesendonk que, con gran estrépito, presentara
en Fráncfort la moción de declarar nula y sin valor la constitución otorgada
y que ahora, apenas dos meses después, quiera reconocerla. La «rectificación» defiende
este giro diciendo que el pueblo, mediante las elecciones primarias, ya ha
reconocido la Constitución otorgada junto con la primera y la segunda Cámara: lógica
de la Kölnische Zeitung y del más burdo encubrimiento abogadesco. Exige,
además, que no arrojemos discordia en nuestro propio campo; es decir, que aceptemos
sin más a los llamados candidatos democráticos y nos abstengamos de toda crítica
sobre ellos. En interés del partido pudimos guardar ciertas consideraciones hasta el
momento en que la frase del reconocimiento del golpe de Estado del 5 de diciembre
fue pronunciada finalmente por varios candidatos presuntamente democráticos.
Desde ese momento hemos atacado a todos los llamados candidatos democráticos
que aceptaron esa frase, por la sencilla razón de que no estamos en modo alguno
en el mismo «campo» que esos señores.

Sabemos, además, por Düsseldorf que los constitucionales han presentado hasta ahora
2 candidatos rivales: los señores ministro von der Heydt y doctor Claesen, de Colonia.
Ciertamente, se dice que sus perspectivas son escasas.