Una réplica del consejero del Tribunal Superior Rintelen

* Colonia, 10 de enero. El consejero del Tribunal Superior Rintelen (de Paderborn)

Núm. 192, 11 de enero de 1849

Neue Rheinische Zeitung.

ha remitido a la Redacción de la “Neue Rheinische Zeitung” la “Réplica” que sigue a continuación, con el “más rendido ruego” de que se insertara en el “próximo” número y se le “asignara el lugar en que se hallaba el artículo agresor”, todo ello con “referencia a la Ley de Prensa del 17 de marzo de 1848”, etc. Asignamos al artículo del Sr. Rintelen un rango todavía más alto que el reclamado. A tout seigneur toute honneur. Pero de ningún modo nos consideramos obligados a acoger la réplica íntegra. La ley solo obliga a la prensa a publicar respuestas fácticas, mas en modo alguno a llenar sus columnas con groserías contra su propio corresponsal o con desahogos patéticos de sus adversarios. Así pues, si publicamos la “Réplica” del señor Rintelen en su integridad, es solo porque en vano hemos buscado la parte que contuviera una refutación fáctica y, por consiguiente, hemos de dejar que el público la encuentre por sí mismo.

La carta del señor Rintelen a la Redacción concluye con estas palabras:
“Al mismo tiempo, ruego se me dé a conocer al remitente del mencionado artículo; de lo contrario, me vería obligado a hacer responsable de ello a la muy estimable Redacción.”

En su propia “Réplica”, el Sr. Rintelen declara que, personalmente, la indignación general suscitada por el artículo agresor le satisface por completo. Si responde públicamente, lo hace solo por razones de piedad filial. Con ni una palabra insinúa siquiera al público que se proponga entablar acciones judiciales o de otra índole contra el profundamente despreciado “anónimo”. Por tanto, la Redacción apela del escrito privado del Sr. Rintelen a su carta pública, y hace depender la revelación del nombre del arbitrio de su corresponsal.

He aquí ahora el mencionado documento:

Réplica.

En el núm. 185 de la Neue Rheinische Zeitung del 3 de enero del año en curso, en un artículo titulado “De Westfalia, 30 de diciembre”, se ha intentado infamar de manera insidiosa el nombre de Rintelen. El abajo firmante, que se enorgullece de llevar ese nombre con honor, dejaría reposar semejante infamia anónima sobre su propio demérito, y hallaría una satisfacción plenamente suficiente en la indignación general que ese artículo ha provocado en todas partes donde los miembros de la familia Rintelen son más de cerca conocidos, si no fuera porque ese libelo difamatorio ha intentado fundarse principalmente en poner en entredicho la integridad de su difunto padre, el antiguo Conservador Rintelen, y si, por tanto, consideraciones de piedad no le obligaran a hacerle frente públicamente en este aspecto y a rechazar tal imputación con indignación, como calumnia maliciosa. Injuriar a los muertos no es propio de un hombre de honor: de mortuis nil nisi bene. Sospecharlos con ayuda de mentiras, al amparo del anonimato, es… dejo al estimado lector que encuentre la expresión adecuada. Pero constituye una burda desfiguración de la verdad, y en ello se manifiesta lo insidioso y lo especialmente difamante, el hecho de que el difunto Conservador Rintelen hubiera estado al servicio del conde de Bochholz como recaudador general de rentas. Cierto es que fue su apoderado general, pero jamás tuvo que administrarle caja alguna. De qué manera desempeñó su mandato, puede quien tenga interés informarse con todo detalle del conde de Bocholz, que ahora reside en Münster.

Paderborn, 8 de enero de 1849.

Rintelen,
consejero del Tribunal Superior.