Hoja extraordinaria al núm. 141 de la «Neue Rheinische Zeitung»

Hoja extraordinaria
Núm. 141, 12 de noviembre de 1848.
Hoja extraordinaria
Nueva Gaceta Renana.
al núm. 141 de la Nueva Gaceta Renana.
Domingo, 12 de noviembre. 10 horas de la noche.
( * ) B e r l í n , 11 de nov. noche 1/4 para las 8.
Hacia las 6 se supo que a Rimpler se le había dado la orden de
entregar todas las armas de la milicia ciudadana para mañana a las 4. La asamblea decidió sin embargo:
1) que el general Brandenburg es un a l t a t r a i c i ó n ; 2) que la milicia ciudadana no debe entregar sus armas y, en caso extremo, repeler la v i o l e n c i a c o n l a v i o -
l e n c i a ; 3) que todo oficial que ordene disparar contra los ciudadanos
será acusado de t r a i c i ó n a l p a í s . – Además,
se nombró una comisión para deliberar sobre la d e n e g a c i ó n d e i m p u e s t o s .
La asamblea ya había nombrado una comisión en su sesión matutina para deliberar sobre la denegación de impuestos.
Cuando la Asamblea Nacional compareció ante el Schauspielhaus, encontró
la entrada bloqueada. En el interior del mismo acampaba una compañía de soldados, cuyo capitán negó la entrada al señor v. Unruh. La Asamblea Nacional se trasladó de allí al Aula, donde
igualmente se le vedó la entrada. Sesionó entonces en el Hotel de Russie.
11 de noviembre por la noche. La Asamblea Nacional trasladó su sesión vespertina a la Schützenhaus en la Lindenstraße. El lunes
se instalará en el Ayuntamiento de Colonia. Según oigo, la Bolsa ha
ofrecido crédito, y los concejales quieren garantizar las
dietas. Han llegado varias diputaciones [de Spandau, Magdeburgo, Pomerania] para reconocer el derecho de la asamblea.

En el transcurso del día ha aparecido una «proclama» del rey,
refrendada por los ministros. Esta proclama, que
recuerda a similares proclamas de Don Miguel, intenta justificar el aplazamiento de la
Asamblea Nacional. Una segunda disposición real
disuelve la milicia ciudadana y una tercera nombra a Rintelen, presidente del Tribunal Superior Territorial de Naumburgo, ministro de Justicia.
El Tribunal Supremo del rey, después de que el señor Bornemann le
planteara la cuestión de si asiste a la corona el
derecho de aplazar, trasladar o cerrar la Asamblea Nacional aquí reunida en nombre de todo el país,
ha respondido unánimemente: «¡No!».
En Berlín circuló el rumor de que en Breslau los militares habían sido
expulsados de la ciudad y el Hotel de Brandenburg destruido.
No damos crédito a este rumor, ya que una carta de Breslau que nos acaba de llegar, fechada el 11 de noviembre a la 1 de la madrugada,
no contiene nada al respecto. El contenido principal de esta carta es el siguiente:
El Comité Central de la milicia ciudadana, en su sesión del 10 de nov.,
acuerda instar al magistrado (y a los concejales) a que
disponga de inmediato el armamento general de todos los hombres aptos para ello
y declare que reconoce y protege a la Asamblea Nacional bajo toda circunstancia
y que sólo en ella ve la sede del gobierno.
A una diputación enviada a él, el gobernador provincial declaró que no abandonaría el terreno del derecho, pero que jamás
emprendería nada contra la Asamblea Nacional, ni daría la mano a tal empresa. Que dimitiría de su cargo tan pronto como
se le exigiera algo contrario a derecho. Que no reconocía la necesidad del aplazamiento de la Asamblea Nacional.
A estas declaraciones se adhirió el jefe de policía presente. Que no concedía
derecho alguno a la disolución de la Cámara y que dimitiría de inmediato
de su cargo si algo semejante ocurriera.
El Comité Central de la milicia ciudadana de Breslau se declara en sesión permanente.
Al declarar la Asamblea Nacional al primer ministro Brandenburg como
reo de alta traición, la o b l i g a c i ó n t r i b u t a r i a c e s a p o r s í m i s m a , pues no se debe apoyar con impuestos a su administración
de alta traición. – E l p a g o d e i m p u e s t o s e s , p o r t a n t o ,
a h o r a a l t a t r a i c i ó n , l a d e n e g a c i ó n d e i m p u e s t o s e l p r i m e r d e b e r
d e l c i u d a d a n o .