Debido a diferencias con el anterior impresor, el señor Clouth, no ha podido publicarse el número de hoy. Por ello, ofrecemos hoy tan sólo un breve resumen de las noticias recibidas, y entregaremos mañana a nuestros lectores el número completo de hoy.

Alemania.

Fráncfort, 25 de agosto. En la Asamblea Nacional, el ministro de la Guerra, Peucker, respondió a varias interpelaciones de manera evasiva y sin comprometerse: 1) la interpelación de Vogt relativa a la célebre carta en que se aprueba la represión de las asociaciones democráticas; 2) la interpelación de Vogt acerca de la negativa de las tropas prusianas y de otras a rendir homenaje al Regente imperial. El señor Peucker declaró ad 1) que «los artículos de periódico no pueden dar lugar a interpelaciones», y ad 2) que era cierto que «el número de tropas de Prusia pertenecientes al contingente federal» había rendido homenaje. El señor Heckscher respondió a la interpelación de Wesendonck acerca de los alemanes deportados tras la revolución parisina de junio, diciendo que se harían gestiones.

El orden del día condujo a un nuevo debate sobre la relación entre el Estado y la Iglesia.

Fráncfort, 26 de agosto. La diputación vienesa, que entregó el mensaje de reconocimiento de 80.000 ciudadanos de Viena a la extrema izquierda, fue espléndidamente recibida por los demócratas de Fráncfort.

Viena, 24 de agosto. De las noticias de Alemania que hemos de dar hoy, la de Viena es la más importante. Nuestros lectores saben que el ministro de Obras Públicas, Schwarzer, se había visto inducido a rebajar en 5 kreuzer el salario de los obreros empleados por cuenta pública. Los obreros no quisieron tolerarlo. Se congregaron en masa. Salió la Guardia Nacional. Se produjo un choque, y los obreros desarmados fueron rechazados por la Guardia Nacional y el ejército. El Comité de Salvación Pública, que recientemente había actuado con más resolución y espíritu revolucionario de lo que la ciudadanía deseaba, y que, sobre todo a causa de su mensaje a la izquierda de Fráncfort, se había colocado bajo el halo del republicanismo, perdió de un golpe toda su autoridad. Virtualmente se disolvió, y el ministerio y el comité municipal, compuestos de elementos burgueses, han asumido ahora la dirección de los asuntos públicos.

Con esto, la lucha entre el proletariado y la burguesía ha quedado proclamada también en Viena, y, como en todas partes, también aquí los burgueses han vencido en el primer choque. La clase de los capitalistas, acorralada entre la nobleza feudal absolutista y los obreros, se ha declarado a favor de la primera. Veremos cuánto dura esta alianza antinatural, cuánto tiempo transcurrirá antes de que al menos una parte de la burguesía sea empujada a los brazos del proletariado. Viena, Berlín, París, Bruselas, Londres se encuentran ahora más o menos en la misma situación: la pequeña burguesía, temblando ante los obreros, se arroja en brazos de la gran burguesía reaccionaria o incluso de la nobleza feudal. La lucha en el seno de la burguesía ha cesado; la lucha entre la burguesía y el proletariado es inminente en todas partes.

Berlín, 26 de agosto. La Asamblea de Conciliación prosiguió el debate sobre la ley de protección de la libertad personal. Se adoptaron algunos artículos incorrectos, pero la aplicación práctica de la ley volvió a quedar anulada al conceder a los ministros el derecho de suspender por propia autoridad los artículos más importantes en caso de tumulto.

República Francesa.

París, 25 de agosto. El debate sobre el informe acerca de los sucesos de junio ocupa a todo París. La Asamblea Nacional deliberó bajo la protección de una inmensa fuerza militar. La sesión comenzó al mediodía del viernes. Ledru-Rollin, Caussidière y Louis Blanc se defendieron con energía y pasión. La sesión se prolongó hasta bien entrada la noche. Por fin, pasada la medianoche, el presidente Marrast leyó un auto del fiscal de la República por el que solicitaba procesar a Blanc y a Caussidière. Tras largos y acalorados debates, la Asamblea Nacional dio finalmente su consentimiento alrededor de las cinco de la mañana. Blanc y Caussidière se entregaron inmediatamente, fueron detenidos y conducidos a Vincennes.

— La «Gazette de France» ha sido igualmente suprimida. — Se dice que la «Assemblée Nationale», la «Réforme» y el «Constitutionnel» (!) se ven amenazados de la misma suerte.

Italia.

El grito de socorro de Italia se extingue sin causar impresión alguna en los oídos de la burguesía francesa. En los Estados Pontificios, sublevación general del pueblo contra la brutalidad de los austríacos, cuyo representante Welden ha excitado de nuevo la indignación popular con una nota. Los diputados resuelven la emancipación inmediata de los judíos. Radetzky y consortes continúan en la Alta Italia como antes, e incluso mucho peor, pues proceden según las reglas de la escuela de atrocidades de Galitzia. En Turín, el ministro de la Guerra ha dimitido ante la indignación pública, y los demás gozan a lo sumo de la confianza de la camarilla. Génova está en ebullición, y para impedir que el espíritu republicano se desborde, 6.000 hombres marchan hacia allí. La burguesía francesa rechaza en la frontera a los refugiados italianos, como prueba de fraternidad. El general Griffini ha huido con su cuerpo de ejército y 20 cañones a Suiza, y ha sido desarmado. Garibaldi continúa la guerra de guerrillas.

Bélgica.

Bruselas, 27 de agosto. «La Nation» informa de que el señor Guizot ha llegado a Ostende en el vapor procedente de Londres.

Hungría.

Pesth, 21 de agosto. Los húngaros han sufrido una considerable derrota en un ataque a las trincheras de St. Thomas. Los serbios han tomado Weisskirchen.

Gran Bretaña.

Londres, 26 de agosto. En el Parlamento, deliberaciones sobre el presupuesto y sobre los proyectos de ley para el establecimiento de relaciones diplomáticas con Roma y para la supresión de las sociedades secretas, especialmente en Irlanda. La «Chronicle» informa, de fuente fidedigna (oficial), que Dinamarca ha rechazado las condiciones del armisticio y que se han presentado notas amenazadoras al gabinete de Berlín por parte de Inglaterra y Francia, así como a la autoridad central alemana. En Lancashire han sido detenidos 64 cartistas; en Londres, igualmente un gran número, que aumenta de día en día tanto allí como aquí. En Irlanda, la cosecha de patatas se ha destruido, igual que en 1846. El mundo bursátil se halla en gran alarma.