FRIEDRICH ENGELS: [IRLANDA [-. .] En tanto, la famélica Irlanda se retuerce en las más terribles convulsiones., Los hospicios rebosan de mendigos, los arruinados propietarios se niegan a pagar el impuesto para pobres. y el pueblo hambriento se junta a millares para pillar los graneros y establos de los agricultores y hasta de los sacerdotes católicos, a quienes todavía adoraban poca tiempo atrás, Parece que los irlandeses no morirán tan tranquilamente de hambre el próximo invierno como lo hicieron el invierno pasado. La emigración irlandesa a Inglaterra se vuelve cada día más alarmante. Se estima que llega un promedio de 50 000 irlandeses por año; hasta este momento del año su número ya superó los 220000. En septiembre, llegaban 345 diariamente, y en octubre esa cifra aumentó a 511. Esto significa que la competencia entre los obreros será más fuerte, y no sorprendería para nada que la crisis actual ocasione tal alboroto que fuerce al gobierno a otorgar reformas de naturaleza más importante. [...] [Publicado en el periódico La Réforme del 26 de octubre de 1847.] [FRIEDRICH ENGELS] [LA LEY DE COACCIÓN PARA IRLANDA Y LOS CARTISTAS]

El miércoles pasado entró en vigencia la ley de coacción para Irlanda." El lord gobernador no dejó pasar mucho tiempo y aprovechó los poderes despóticos que le confiere esta nueva ley. A los condados de Limerick y Tipperary se los sometió totalmente a la legislación de excep- % Éste fue el primero de una serie de artículos de Enzels en La Réforme. Se trataba de un diario democrático publicado en París, entre 1843 y 1850, por un grupo de republicanos y socialistas: Flocon, Ledru-Rollin, Louis Blanc y otros. [e.] Además de temas estrictamente ingleses —la crisis del comercio, el surgimiento del movimiento cartista, etc—, Engels también dedicó allí gran atención a los asuntos irlandeses. .

10 En la primavera de 1846, el primer ministro inglés Robert Peel envió a la cámara de los comunes una ley que legalizaba el terror policial en Irlanda, 50 pretexto de un edicto por portación de armas. La ley fue derrotada por el partido opositor, los liberales, quienes la utilizaron para hacer caer al gabinete de Peel. Sin embargo, al llegar al poder, los liberales aprobaron, en 1847, una ley de coerción para Irlanda, que desencadenó una ola de nuevas y crueles represalias contra el pueblo irlandés. [zE.]

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i i i ENGELS: LA LEY DE COACCIÓN : 15 ción; a ellos se agregaron varias baronías de los condados de Clare, Waterford, Cork, Roscommon, Leitrim, Cavan, Longford, y el King's County [condado del rey].

Habrá que esperar para ver qué consecuencias tendrá esta medida edicsa. Ya conocemos la opinión de la clase en cuyo interés se la adoptó, es decir la opinión de los terratenientes irlandeses. En sus órganos de difusión dicen claramente que el efecto será nulo. ¡Y para eso se puso a todo un país en estado de sitio!. ¡para eso abandonaron sus puestos nueve décimos de los diputados de Irlanda!

Aquí se trata de hechos. La deserción es general. Durante la discu.- sión del proyecto de ley se dividió incluso la familia O'Connell: dos hijos del difunto libertador, John y Maurice, permanecieron fieles a su patria, mientras que su hermano Morgan O'Connell no sólo votó por la ley sino que incluso hizo uso de la palabra varias veces a favór de la misma. Sólo dieciocho diputados votaron clara y univocamente contra la ley. Sólo veinte apoyaron la moción modificatoria del señor Wakley (diputado cartista de un súburbic londinense) ; él había exigido que al mismo tiempo que se votaba la ley de coacción se adoptaran medidas para disminuir las causas de los delitos que se buscaba reprimir, Y ayu de estos dieciocho o veinte diputados, cuatro o cinco eran radicales ingleses, y dos eran irlandeses que representaban a localidades inglesas, de modo que de los cien representantes que envía Irlanda al parlamento sólo una docena se opuso seriamente al proyecto de ley, Ésta fue la primera discusión sobre un problema irlandés importante después de la muerte de O'Connell. Con ella se debía d-cidir quién ocuparía el lugar del gran agitador a la cabeza de irlanda. Hasta la apertura del parlamento, en Irlanda se había reconocido tácita. mente a John O'Connell como sucesor de su padre. Pero poco después de comenzada la discusión se vio que no posee en absoluto la capacidad para dirigir el partido; y por otra parte, a John O'Connell se le enfrentó, en la persona de Feargus O'Connor, un rival temido. El líder de los demócratas ——el mismo del que Daniel O'Connell había dicho: “Al señor Fleargus] O'Connor se lo cedemos con gusto a los cartistás ingleses; que se queden con él.” Este hombre se puso, de una sola arremetida, a la cabeza del partido irlandés, Él fue quien propuso clara y univocamente el rechazo de la ley de coacción, quien supo reunir alrededor suyo, apoyándola, a toda la oposición, quien se opuso a cada cláusula en especial y obstruyó la votación hasta donde le fue posible. Él fue quien expresó en sus discursos toda la argumentación de la oposición contra el proyecto de ley; él fue, finalmente, quien por primera vez desde 1835 presentó nuevamente la moción de abolición de la unión, una moción que ningún miembro irlandés del parlamentó habría presentado.