La violación de la constitución prusiana

[Friedrich Engels]

La violación de la constitución prusiana

Escrito en mayo de 1846.

Del inglés.

[" The Northern Star Nr. 446 vom 30. Mai 1846]

En Prusia existe una ley, de fecha 17 de enero <En “The Northern Star”, erróneamente: 22 de junio> de 1820, que prohíbe al rey contraer deuda pública alguna sin la autorización de los estados generales <de la posterior Dieta Unida>, corporación que, como se sabe, aún no existe en absoluto en Prusia. Esta ley es la única garantía para los prusianos de obtener alguna vez la constitución que se les ha prometido desde 1815. Como el hecho de la existencia de semejante ley no era generalmente conocido fuera de Prusia, el gobierno consiguió, en el año 1823, tomar prestadas
tres millones de libras
en Inglaterra: ésa fue la primera violación de la constitución. Después de la revolución francesa de 1830, cuando el gobierno prusiano se vio obligado a hacer extensos preparativos para una guerra que amenazaba estallar entonces, dispuso, careciendo él mismo de dinero, que la “Seehandlung”, una empresa gubernamental, tomara prestados doce millones de táleros (1.700.000 libras), de los que naturalmente respondió el gobierno y que el gobierno también gastó: ésa fue la segunda violación de la constitución. Dejando de lado las pequeñas transgresiones, como la contratación de empréstitos por valor de unos cuantos cientos de miles de libras por la misma empresa, el rey de Prusia acaba de cometer ahora una tercera gran infracción de la ley. Dado que el crédito de la empresa se halla aparentemente agotado, el rey ha autorizado al Banco de Prusia, que es asimismo una empresa exclusivamente gubernamental, a emitir billetes de banco por valor de diez millones de táleros (1.350.000 libras). Esta suma, deducidos tres millones y un tercio de fondos depositados y dos tercios de millón para los costes incrementados de la empresa, equivale en realidad a un “empréstito indirecto” de seis millones de táleros, o cerca de un millón de libras, del cual responde el gobierno, toda vez que hasta ahora ningún capitalista privado es partícipe del Banco de Prusia. Es de esperar que los prusianos, y particularmente la burguesía, que es la más interesada en la constitución, no dejen que esto suceda sin una enérgica protesta...