Carta del Comité de Correspondencia Comunista de Bruselas a G. A. Köttgen

Karl Marx/Friedrich Engels

[Carta del Comité de Correspondencia Comunista de Bruselas a G. A. Köttgen]

Bruselas, 15 de junio de 1846

A G[ustav] A[dolph] Köttgen para su ulterior comunicación.

En respuesta a vuestro llamamiento, que nos fue remitido hace un par de días, nos apresuramos a contestar lo siguiente:

Estamos plenamente de acuerdo con vuestro parecer de que los comunistas alemanes deben salir de su aislamiento actual y entrar en comunicación mutua y permanente; asimismo, en que son necesarios los círculos de lectura y discusión. Pues los comunistas, ante todo, han de esclarecerse entre sí, cosa que no puede lograrse suficientemente sin reuniones regulares con el fin de discutir las cuestiones comunistas. En el punto de que deben difundirse escritos y folletos baratos y comprensibles de contenido comunista, también coincidimos plenamente con vosotros. Ambas cosas, tanto la primera como la segunda, han de emprenderse pronto y con energía. Reconocéis la necesidad de establecer cuotas regulares en dinero; pero nosotros, por nuestra parte, debemos rechazar vuestra propuesta de apoyar con esas cuotas a los escritores y procurarles una vida cómoda. En nuestra opinión, las cuotas sólo pueden emplearse para la impresión de hojas volantes y folletos comunistas baratos, así como para cubrir los gastos que ocasiona la correspondencia, y entre ella también la de aquí con el extranjero. Será necesario fijar un mínimo de las cuotas mensuales, para que en todo momento y con seguridad pueda verse cuánto puede emplearse para los fines colectivos. Es necesario además que nos comuniquéis los nombres de los miembros de vuestra asociación comunista –pues es preciso saber, así como vosotros lo sabéis de nosotros, con qué gente se trata. Por último, esperamos vuestra indicación sobre la cuantía de las cuotas mensuales destinadas a fines colectivos, ya que lo antes posible ha de procederse a la impresión de algunos folletos populares.

Que estos folletos no pueden aparecer en Alemania, es evidente y no necesita demostración.

En cuanto a la Dieta federal, el rey de Prusia, los estamentos provinciales, etc., abrigáis realmente ilusiones muy amplias. Un memorial sólo podría surtir efecto si existiera ya en Alemania un partido comunista fuerte y organizado, y no se da ni lo uno ni lo otro. Una petición sólo es buena si se presenta a la vez como amenaza, detrás de la cual se encuentra una masa compacta y organizada. Lo único que podríais hacer, si las condiciones de vuestra comarca son propicias, sería hacer llegar a término una petición provista de
numerosas
e imponentes firmas de obreros.

Consideramos que un congreso comunista no es aún oportuno. Sólo cuando se hayan formado asociaciones comunistas en toda Alemania y se hayan reunido medios para la acción, podrán reunirse en un congreso los diputados de las distintas asociaciones con perspectivas de éxito. Esto, pues, probablemente no podrá acontecer hasta el año próximo.

Hasta entonces, el único medio de cooperación es el entendimiento epistolar y la correspondencia regular.

Desde aquí ya se mantiene, de vez en cuando, correspondencia con los comunistas ingleses y franceses, así como con los comunistas alemanes en el extranjero. Cada vez que nos lleguen informes sobre el movimiento comunista en Inglaterra y Francia, os los comunicaremos, y añadiremos a nuestra correspondencia con vosotros todo lo que llegue a nuestro conocimiento.

Os rogamos que nos indiquéis una dirección
segura
(y no pongáis en el sello el nombre entero, como G. A. Köttgen, de modo que se reconozca de inmediato tanto al remitente como al destinatario).

Pero escribidnos a nosotros bajo la siguiente dirección,
completamente segura
:

Monsieur Ph[ilippe] Gigot, 8, rue de Bodembroek, Bruxelles.

K. Marx F. Engels Ph. Gigot F. Wolff <En el original: Wolf; se trata de (Friedrich) Wilhelm Wolff>

Weerth envía saludos; se encuentra en este momento en Amiens.

Si llevarais a cabo vuestra idea de la petición, esto no conduciría a otra cosa que a que el partido c[omunista] proclamara públicamente su debilidad y, al mismo tiempo, señalara al gobierno las personas sobre las cuales ha de vigilar especialmente. Si no podéis reunir una petición obrera con

al menos 500 firmas, preferible es que peticionéis, como quieren hacer los burgueses de Tréveris, por un impuesto progresivo sobre la riqueza; y si los burgueses de allí tampoco se unen, eh bien <nun gut>, uníos a ellos por ahora en las manifestaciones públicas, proceded jesuíticamente, colgad la honradez, el candor y la probidad típicamente germanas, y firmad e impulsad las peticiones burguesas por la libertad de prensa, la constitución, etc. Cuando esto se haya conseguido, se abrirá una nueva era para la propaganda c[omunista]. Los medios para nosotros aumentarán, el antagonismo entre burguesía y proletariado se agudizará. En un partido hay que apoyar todo lo que ayude a avanzar, y no hacerse al respecto aburridos escrúpulos morales. Por lo demás, debéis elegir para la correspondencia un comité regular, que redacte y discuta las cartas que hayan de escribirnos, y que se reúna con regularidad. De lo contrario, la cosa se vuelve desordenada. Para la redacción de las cartas debéis elegir a quien consideréis más capaz. Las consideraciones personales deben desaparecer por completo, lo echan todo a perder. Los nombres de los miembros del comité, por supuesto, nos los comunicaréis.

Salud

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