RÁPIDOS AVANCES DEL COMUNISMO EN ALEMANIA [The New Moral World, núm. 25, 13 de diciembre de 1844]

Confiando en que vuestros compatriotas se alegrarán de saber algo acerca de los avances de nuestra causa común del lado de acá del Canal, les envío algunas líneas para su periódico. Me satisface, al mismo tiempo, poder mostrar que el pueblo alemán, aunque, como de costumbre, haya planteado con algún retraso la cuestión de la reforma social, está haciendo todos los esfuerzos por recuperar el tiempo perdido, pues la celeridad con que el socialismo avanza en este país es realmente pasmosa. Hace dos años, solamente dos personas se interesaban en general por los problemas sociales; un año atrás, vio la luz la primera publicación socialista. 3% Había, es cierto, unos cuantos centenares de comunistas en el extranjero, pero, como eran obreros, ejercían poca influencia y no podían lograr que esos escritos encontraran' acogida entre las “clases altas”. Además, el socialismo tropezaba con enormes obstáculos: censura de prensa, carencia de todo derecho de reunión y asociación, leyes despóticas y tribunales secretos con jueces pagados, dispuestos a castigar a quien de-algún modo se atreviera a enseñar al pueblo a pensar. “Pues bien, pese a todo esto, ¿cuál es actualmente la situación, en Alemania? En vez de aquellos dos pobres diablos que escribían sobre temas de socialismo para un público que no sabía nada del asunto ni sentía el menor interés por él, hoy contamos con docenas de escritores capacitados, quienes predican el nuevo evangelio a miles de lectores, ávidos por ilustrarse aceica de cuanto guarde felación con el problema; tenemos diferentes periódicos, que mantienen una actitud socialista tan radical como lo consiente la censura, especialmente la “Gaceta de Tré. veris” 2% y el “Vocero” 132 de Wesel; al amparo de la libertad de prensa, editamos en París una publicación 13 y, además, incluso entre las que se hallan bajo la influencia directa del gobierno, no: hay una sola que no comente diariamiente, con palabras muy laudatorias, “el socialismo y la actuación de los socialistas. A nuestros adversarios les falta el valor moral para atacarnos abiertamente. Y hasta los gobiernos se ven obligados a tratar con cierta benevolencia todos los movimientos legales que aspiran al socialismo. Por todas partes se fundan sociedades encaminadas a mejorar la situación de los obreros y a fomentar su desarrollo espiritual, y algunos de los más altos funcionarios del gobierno prusiano toman parte activa en estas asociaciones. En una palabra, el socialismo se halla, en Alemania, a la orden del día, y en término de un año se ha formado un fuerte partido socialista [249]

que ya en la actualidad infunde respeto a todos los partidos políticos y al que hacen la corte, especialmente, los liberales de este país. Hasta ahora, nuestro baluarte es la burguesía, hecho que tal vez sorprenderá al lector inglés desconocedor de que esta clase es, en Alemania, mucho menos egoísta y mucho más partidista e inteligente que la de Inglaterra, por la sencilla razón de que es más pobre. Pero esperamos que en corto tiempo contaremos con el apoyo de las clases trabajadoras, que deben formar siempre y en todas partes la fuerza y la parte principal de los partidos socialistas y que en Alemania han despertado de su letargo por la miseria, la opresión y la falta de trabajo, así como también por las insurrecciones producidas en las zonas industriales de Silesia y de Bohemia.13* No quiero dejar de mencionar, a este propósito, un cuadro de Hiib. ner, uno de los mejores pintores alemanes, cuya obra de agitación en pro. del socialismo ha hecho más por. éste que cien manifiestos. El cuadro representa a unas cuantas mujeres silesianas llevando a un fabricante algunas piezas de lino tejido: y reproduce de modo impresionante la ri. queza dura:de corazón, de un lado, y del otro la pobreza desesperada. El orondo fabricante aparece pintado con una.cara roja e impasible como el bronce, en actitud de rechazar una pieza de lino, perteneciente a una de las mujeres; la trabajadora, a la que se cierran así todas las puertas para vender su tela, cae desmayada, rodeada por dos niños pequeños y sostenida apenas por un hombre de edad; un empleado examina una pieza, mientras quien la ofrece en venta aguarda angustiosamente el resultado de su examen; un hombre joven presenta a su abatida madre el mísero jornal obtenido por su trabajo; un viejo, una muchacha y un niño, sentados en un banco, aguardan su turno; dos hombres, cada uno de ellos con un fardo, de lienzo rechazado a la espalda,: se disponen a abandonar el local; uno de ellos aprieta el puño, lleno de rabia, mientras el otro, poniendo la mano en el brazo del vecino, apunta al cielo, como si dijera: no te preocupes, que hay un juez encargado de darle su castigo. Toda esta escena se desarrolla en un local frio y desagradable, con suelo de piedra; el fabricante es el único que pisa sobre un pedazo de alfombra; en el otro extremo de la pintura se ve una oficina lujosamente instalada, con magníficas cortinas y espejos, donde trabajan algunos empleados sin preocuparse para nada de lo que sucede a sus espaldas y donde vemos al hijo del fabricante, un joven necio y elegante, apoyado contra la pared, fumando un cigarro y mirando indiferente a las desventuradas mujeres. Este cuadro se ha exhibido en varias ciudades de Alemania y, como fácilmente puedecomprenderse, ha dispuesto favorablemente a muchos espíritus en favor de las ideas sociales, Hemos tenido, asimismo, la satisfacción de que Karl Lessing, el más: prestigioso pintor histórico de nuestro país, haya venido también al socialismo. La realidad es que el socialismo ocupa, en la Alemania de hoy, una posición diez veces más fuerte que en Inglaterra. Esta misma mañana he leído en la “Gaceta de Colonia” 235 un artículo a cuyo: autor habían atacado los socialistas por diversas razones. En este artícuRÁPIDOS «AVANCES DEL COMUNISMO EN ALEMANIA — 251 lo se defiende de los ataques, ¿y.en qué creéis que consiste su defensa? Lo que hace es mostrarse partidario del socialismo, con la única diferencia de que él desearía que se comenzara con reformas de orden político, mientras que nosotros queremos conseguirlo todo a la vez. Y téngase en cuenta que la Gaceta de Colonia es, por su influencia y su difusión, el segundo periódico de Alemania, l .

Es curioso, pero por lo menos en el norte de Alemania no se puede viajar a bordo de un vapor, en un vagón de ferrocarril o en una diligencia sin encontrarse con alguien que no haya asimilado, por lo menos, unas cuantas ideas sociales y se muestre de acuerdo en que es necesario hacer algo para reorganizar la sociedad. Acabo de regresar en estos días de un viaje en que he recorrido algunas de. las ciudades vecinas y no he pasado por un solo lugar en que no me encontrara, por lo menos, con media docena o una docena de excelentes socialistas. En mi propia familia —muy devota y gubernamental— hay, por lo“smenos, seis miembros que son gentes convencidas, sin que ninguno de ellos haya sido influído por los demás. Tenemos adeptos entre personas de todos los medios, comerciantes, fabricantes, abogados, empleados del gobierno y oficiales del ejército, redactores de prensa, agricultores, etc. Se hallan en prensa. gran número de escritos nuestros, aunque hasta el presente sólo han visto la luz tres o cuatro, y si en los próximos años logramos avances análogos a los de los doce últimos meses, estaremos en condi. ciones de llegar a formar una colectividad comunista. — .: Como pueden ver, los teóricos alemanes nos vamos .convirtiendo en gentes prácticas. Se ha animado, en efecto, a uno de lós nuestros a ela. borar un plan de organización «y los estatutos para una'comuna eficiente, siguiendo el modelo de los planes de Owen, Fourier, etc., y recogiendo las experiencias de las colonias norteamericanas y del propio experimento llevado a cabo por los ingleses en Harmony,$ del que confío que se desenvuelva bien. Este plari se discute y aprueba con diversas variantes en los diferentes lugares. : Las personalidades literarias más activas entre los socialistas alemanes son el Dr. Karl Marx, en Paris; el Dr. Moses Hess, actualmente «en Colonia; el Dr. Karl Griin, en París, Friedrich Engels, en Barmen (Prusia renana); el Dr. Otto Liining, en Rheda, Westfalia; el Dr. Hermann Pittmann, en Colonia, y algunos otros escritores más. Además de éstos se ha unido a nosotros Heinrich Heine, el más prestigioso de los poetas alemanes vivientes, quien ha publicado un volumen de poesías políticas, entre las que figuran algunas en las que se proclama el socialismo. Heine es el autor del famoso poema titulado “Los tejedores de Silesia”, del que ofrezco aquí una traducción, aunque me temo que este poema sea considerado en Inglaterra como una blasfemia. No obstante, deseo que los ingleses lo conozcan. Como aclaración, haré notar únicamente que en él se alude al grito de combate de los soldados prusianos de 1813, “¡Con Dios, por el rey y por la patria!”, convertido más tarde en lema o divisa del partido de los Leales. He aquí el texto del poema.138 5 Ni una sola lágrima en el ojo sombrío.

Sentados al telar, rechinan nuestros dientes.

Tejemos, ¡oh Alemania!, tu sudario y en él entretejemos la triple maldición.

¡Tejemos y tejemos!

Maldecimos al Dios a quien oramos Bajo el frío del invierno y las dentelladas del hambre Vanas han sido nuestras esperanzas, Pues ese Dios nos ha engañado, se ha burlado de nosotros. ¡Tejemos y tejemos! : Maldecimos al rey, que es el rey de los ricos, El que no ha sabido paliar nuestra miseria, El que nos estruja y arranca hasta el último centavo Y hace que nos maten como a perros.

¡Tejemos y tejemos!

Maldecimos también a la mentida patria, Donde sólo prosperan la infamia y la vileza.

Donde se marchita tempranamente toda flor, | Donde el moho y la podredumbre alimentan a los gusanos. ¡Tejemos y tejemos!

Vuela la canilla y cruje el-telar; Tejemos sin descanso, día y noche.

¡Vieja Alemanial, :tejemos tu sudario Y en él entretejemos la triple maldición.

¡Tejemos y tejemos! .

Con este poema, que es, en su texto original, uno de los más impresionantes que conozco, me despido de ustedes por ahora, confiando en que pronto podré seguir informándoles acerca de nuestros progresos y de nuestra literatura social. . : ]

Un viejo amigo de Alemania.

[The New Moral World, núm. 37, 8 de marzo de 1845.]

Barmen, 2 de febrero de 1845.

Desde mi última carta, la causa del comunismo ha seguido haciendo rápidos progresos, lo mismo que hacia fines de 1844. Hace poco, he tenido ocasión de visitar diversas ciudades del Rin y en todas partes he comprobado que nuestras ideas han ido ganando y siguen ganando diariamente terreno, desde la última vez que estuve en estos lugares. Por todas partes he encontrado nuevos partidarios, que muestran la mayor energía deseable en la discusión y la difusión de la idea del comunismo. En todas las ciudades de Prusia se han celebrado innumerables reuniones con el fin de crear agrupaciones encaminadas a poner coto a la creciente miseria, a la ignorancia y el crimen, entre las amplias masas de la población. Al principio, estas reuniones se convocaban al amparo del gobier. no, pero más tarde fueron impedidas por éste, al ver que cobraban demasiada independencia; no obstante, encauzaron la atención pública hacia la cuestión social y contribuyeron muchísimo a la difusión de nuestros principios. Los asistentes a la reunión celebrada en Colonia quedaron tan impresionados por los discursos de los comunistas principales, que fue designado un comité para elaborar los estatutos de la agrupación, formado en su-mayoría por comunistas declarados, Y, como es natural, el contenido principal de los estatutos tomó como base los principios comunistas. Los artículos sobre la organización del trabajo, sobre la protección de los obreros contra el poder del capital, etc., fueron aprobados casi unánimemente por la asamblea. No se logró, naturalmente, la autorización del gobierno, sin la cual no puede, en nuestro país, celebrarse ninguna reunión pública; pero se celebraron estas asambleas a pesar de todo, y el problema de la comunidad fue puesto a discusión en toda Colonia.

En Elberfeld se proclamó como principio fundamental de la asamblea el postulado de que todos los hombres tienen el mismo derecho a la cul. tura y a participar de los frutos de la ciencia. Sin embargo, los estatutos no han sido aún aprobados por el gobierno y todo hace presumir que seguirán la misma suerte de los de Colonia, ya que los curas convocaron inmediatamente otra asamblea propia, al ver que era rechazado su plan, encaminado a convertir la agrupación en una sección filial de la misión de la ciudad. La agrupación liberal ha sido prohibida por el gobierno, quien apoya a la sociedad creada por los curas. Pero esto tiene poca importancia, ya que, una vez planteada la cuestión, se discute con carácter general en toda la ciudad. Se han creado otras agrupaciones en Minster, Kleve, Diisseldorf, etc., sin que sepamos hasta ahora con qué resultado.

En cuanto a la literatura comunista, se ha publicado una colección de trabajos sobre este tema debidos a la pluma de Hermann Pittmann, de Colonia,*7 entre los que figuran un, escrito sobre las colonias norteamericanas y sobre la creada por los ingleses en Hampshire, lo que contribuirá a desechar el prejuicio existente acerca de la impracticabili. dad de nuestras ideas. El señor Púttmann ha publicado, al mismo tiem. po, el anuncio de una revista trimestral,8 cuyo primer número se propone lanzar en el próximo mes de mayo y que se consagrará exclusiva. mente a la difusión de nuestras ideas. Los señores Hess, de Colonia, y Engels, de Barmen, iniciarán próximamente la publicación de otra revista mensual,132 cuyo primer número verá la luz el próximo 1 de abril; esta revista recogerá solamente hechos que revelan el estado en que se halla la sociedad civilizada y la necesidad de una reforma radical de la sociedad por la fuerza de convicción de los hechos. En breve se publi. 254 RÁPIDOS :AVANCES DEL COMUNISMO -EN “ALEMANIA cará un nuevo trabajo del Dr. Marx, un compendio de los principios de economía política y la política en general.:*% El Dr. Marx ha sido expulsado de París por una orden del gobierno conservador francés. Se propone trasladarse a Bélgica y, si la venganza del gobierno prusiano (que es el que ha instado a los ministros franceses a expulsar a Marx) lo persiguiera hasta allí, tendrá que irse a vivir a Inglaterra, Pero el hecho más importante del que he sido informado después de mi última carta, es el de que se ha declarado comunista el Dr, Feuerbach, que es en la actualidad el: mayor genio filosófico de-Alemania. Un amigo nuestro lo visitó recientemente en su solitaria”casa de campo, allá en un rincón apartado de Baviera, y oyó de sus labios que estaba absolutamente convencido de que'el comunismo no era sino la: necesaria consecuencia: de los principios: proclamados por él y representaba, en realidad, la práctica de loque desde hacía muchos años venía predicando enel terreno de: la teoría. Jamás, dijo Feuerbach, había encontrado tanto placer en la lectuta de un libró como en la-primera parte de las Garantías de Weitling.*4 Nunca he dedicado a'madie un libro, añadió, pero ahora me entíaron ganas de dedicar'a Weitling: mi próximo trabajo. Casi se establece así la conexión entre los filósofos: alemanes, cuyo representante más eminente es Feuerbach, y los obreros alemanes representados por Weitling, conexión pronosticada hace un año por el Dr. Marx122 Y si los filósofos piensan con nosotros y'los obreros luchan a muestro lado, ¿habrá ya algún poder sobre la tierra lo «bastante fuerte para oponerse'a nuestro progreso? * e DS o Un. viejo amigo de Alemania.

(The New Moral World, mám. 46, SN +10 de mayo de 1845]

Estimado señor: Impedido durante algún tiempo, por diversas causas, de escribirles acercade la situación existente en Alemania, reanudo ahora mis informes, en la esperanza de que interesarán a sus lectores y de que podrán, de aquí en adelante, sucederse con menores interrupciones que. hasta ahora. Me alegra” poder comunicarles que seguimos haciendo los mismos rápidos y constantes progresos que antes de mi última carta. Desde que les escribí por última vez, el gobierno prusiano ha considerado peligroso seguir apoyando las “Asociaciones en favor de las clases trabajadoras”. Ha averiguado que estas asociaciones están en todas partes, por decirlo así, apestadas de comunismo, razón por la cual ha hecho cuanto estaba en sus manos por impedir, o al menos entorpecer, el ulterior desarrollo de estas sociedades. Por otra parte, la mayoría de los miembros de éstas agrupaciones, integradas por elementos pertenecientes a la burguesía, se halla en la mayor perplejidad con respecto a los pasos que podiían darse en beneficio del pueblo. trabajador. Los comunistas demuestran sin dejar lugar a dudas que todas sus medidas —cajas de aho. ros, primas a los mejores trabajadores, y otras por el estilo-— no conducen a nada, razón por la cual. han sido objeto de la mofa pública. De este modo, la intención de la burguesía, que no era otra que inducir a engaño a la clase obrera por medio de la hipocresía y la falsa filantropía, ha fracasado totalmente, habiéndosenos brindado una, ocasión como rara vez puede depararse en un país con un gobierno policiaco-patriarcal: una experiencia en que el gobierno y las gentes de dinero cargaban con todas las costas y molestias, mientras que nosotros nos apuntábamos todos los beneficios. . 3% l e No todas estas asambleas se utilizaban, sin embargo, para fines de agitación cómunista. En Elberfeld, distrito industrial de la Prusia renana se celebraban reuniones comunistas periódicas. Los comunistas de esta ciudad fueron invitados por algunos de los vecinos más. prestigiosos para discutir con ellos sus principios. La primera de estas reuniones se celebró en el mes de febrero y tuvo un carácter más bien privado. Tomaron parte en ella unas cuarenta o cincuenta personas, entre las que figuraban el fiscal del distrito y otros miembros de la judicatura y representantes de casi todas las empresas comerciales e industriales más importantes. El Dr. Hess, cuyo nombre he tenido ocasión: de citar varias veces en estas columnas, abrió lá reunión, proponiendo para presi. dirla, sin objeción alguna, .al señor Koettgen, un comunista. Después de lo cual el mismo Dr. Hess pasó a hablar del estado «actual dela sociedad y de la necesidad de abandonar el viejo sistema de la competencia, calificado por él'como un sistema de verdadero bandidaje.. Su intervención fue acogida: con muchos aplausos (la mayoría de. los asistentes eran comunistas). Enseguida, el señor Federico Engels (quien hace al. gún tiempo ha publicado en estas columnas algunos artículos sobre el comunismo en el continente) *** habló extensamente sobre la viabilidad y las ventajas del sistema comunista. Citó, como prueba de sus afirmaciones, algunos detalles sobre las colonias comunistas de Norteamérica y sobre la que los ingleses han fundado en Harmony. Se entabló después una discusión muy agitada en la que el punto de vista de los comunistas fue defendido por las citadas personas y por otras, estando representada la oposición por el fiscal Dr. Benedix, :una. personalidad literaria, y algunos más. La reunión, que había comenzado hacia las nueve de la noche, se prolongó hasta la una de la madrugada. : -La segunda reunión se celebró una semana más tarde en-el salón del primer hotel de la ciudad. Colmaban el local multitud de “personas respetables” de la localidad. El señor Koettgen,. presidente de-la reunión anterior, hizo algunas observaciones acerca del estado futuro y las perspectivas de la sociedad desde el punto de vista de los comunistas. Luego, el señor Engels pronunció un discurso 1% en el que demostró (como puede deducirse del hecho de que nadie pidiera la palabra en contra) que la situación reinante en Alemania era tal, que en un periodo de tiempo muy corto engendraría necesariamente una revolución social, que esta revolución no podría evitarse con ninguna clase de medidas encaminadas a fomentar el comercio y la industria y que el único medio de impedir tal revolución ——que, de estallar, sería más espantosa que todas las conmociones conocidas del pasado— era la implantación y la preparación del sistema comunista, La discusión, en la que intervinieron del lado de los comunistas algunos señores juristas que con este fin habían acudido desde Colonia y Dusseldorf, volvió a animarse y se ex. tendió hasta pasada la media noche. Se leyeron también algunas poesías comunistas del Dr. Miiller, quien asistía personalmente a la reunión. A la semana siguiente se celebró la tercera asamblea, en la .que vol. “vió a hacer uso de la palabra el Dr. Hess; se dio lectura, además, de algunos detalles relacionados con las colonias comunistas de Norteamérica, tomadas de un estudio impreso. Y de nuevo se abrió la discusión entre los reúnidos.

Días después, circuló por la ciudad el rumor de que la siguiente reunión sería disuelta por la policía y de que ésta tenía órdenes de detener a los oradores. -Se sabe, en efecto, que el alcalde de Elberfeld vio al propietario del hotel y le amenazó con retirarle la: licencia de su negocio si autorizaba en sus locales «nuevas reuniones de este carácter. En vista de ello, los comunistas se pusieron en contacto con el alcalde y el día anterior al fijado para la siguiente reunión recibieron una comunicación dirigida a los señores Hess, Engels y Koettgen, en la que el gobierno provisional, con gran lujo de textos de las leyes históricas y escritas, declaraba ilegales esta clase de reuniones y amenazaba con reprimirlas por la fuerza, si se insistía en celebrarlas. La anunciada reunión se celebró, no obstante, el sábado siguiente. El alcalde y el fiscal del distrito (quien no había vuelto a asistir a ninguna reunión, después de la primera) se presentaron, sostenidos por un pelotón de policías armados, enviados por ferrocarril desde Dusseldorf. Como es. natural, en aquellas circunstancias no era posible pensar en discursos públicos. Los reunidos se dedicaron a comer sus bistecks y beber su vino, sin dar a la policía pretexto para intervenir, Sin embargo, estas medidas sólo sirven para favorecer a nuestra causa. Quienes aún no sabían nada de ellas se sienten inducidos ahora a informarse acerca del asunto, en vista de la importancia que el gobierno le atribuye, y gran parte de los que habían asistido a la discusión sin conocer nuestras propuestas o para mofarse de ellas, se van a sus casas sintiendo mayor respeto hacia el comunismo, Respeto que en parte se debe también a la representación tan prestigiosa ostentada por nuestro partido. Apenas había una sola familia patricia y acomodada de la ciudad que no estuviese representada por uno de sus miembros o de sus parientes en la gran mesa de los comunistas. En resumen, la repercusión de estas reuniones sobre la opinión pública de todo el distrito industrial fue verdaderamente extraordinaria y, días después, quienes habían defen. dido públicamente nuestra causa “se vieron literalmente asaltados por gran número de personas interesadas en conocer en qué libros y publicaciones podían obtener una visión de conjunto de todo el sistema co- * RÁPIDOS AVANCES DEL COMUNISMO EN ALEMANIA — 257 munista. Se nos ha dicho que hay el proyecto de publicar en breve las actas taquigráficas de las reuniones, Se advierte una gran actividad en el campo de la agitación relacionado con la literatura comunista. El público se halla literalmente sediento de información y devora cuantos libros se publican sobre estos temas, El Dr. Piittmann ha publicado una colección de ensayos, entre los cuales figura un excelente artículo del Dr. Hess sobre los males de la sociedad actual y los medios para remediarlos, una descripción detallada de la situación en que se halla el pueblo trabajador de Silesia, con una historia de las sublevaciones producidas el año pasado, algunos estudios sobre el estado de la sociedad en Alemania y, por último, un informe sobre las comunas norteamericanas y la de Harmony, escrito por F. Engels, a base de los datos tomados de las cartas de Mr. Finch 1% y del artículo de “uno que ha empuñado la esteva del arado”.1* A pesar de la prohibición del gobierno prusiano, este libro se vendió rápidamente en todas partes. Han surgido una serie de revistas mensuales:“El Vapor Westfaliano” 147 que se publica en Bielefels, dirigido por Liinning, difunde ensayos populares sobre el socialismo e informaciones sobre la situación del pueblo trabajador; la “Hoja popular” 18 de Colonia acusa una decidida tendencia socialista, y el “Espejo de la Sociedad” de Elberfeld, que edita el Dr. Hess, ha sido creado expresamente pata publicar los hechos que caracterizan el estado actual de la sociedad y defender los derechos de las clases trabajadoras. Se ha lanzado también una revista trimestral dirigida por el Dr. Púttmann con el título de “Anales Renanos”, cuyo primer número está en prensa y aparecerá en breve. Por otrá parte, se ha declarado la guerra a los filósofos alemanes que se niegan a sacar consecuencias prácticas de sus teorías puras y afirman que el hombre no tiene otra cosa que hacer que cavilar acerca de problémas metafísicos. Los señores Marx y Engels han publicado una detallada refutación: de los principios sostenidos por Bruno Bauer, y los señores Hess y Biirgers se disponen a refutar la teoría de Marx Stirner, Bauer y Stirner son los representantes de las últimas consecuencias a que lleva la filosofía alemana abstracta y, por tanto, los únicos adversarios filosóficos importantes del socialismo o, por mejor decir, del comunis. mo, ya que aquí la palabra socialismo engloba las distintas ideas confu. sas, vagas e indefinibles' de quienes comprenden que hay que hacer algo, pero sin decidirse a abrazar sin reservas el sistema de la comunidad. Se hallan también en prensa la Crítica de la política y de la economía política, del Dr. Marx, La situación de la clase obrera en Inglaterra, del señor F. Engels, Anécdota, o colección de artículos sobre el comu. nismo 1% y, en unos cuantos días más, se comenzará a traducir las mejores obras francesas e inglesas sobre la reforma social, Dada la deplorable situación política en que Alemania se encuentra y el arbitrario proceder de sus gobiernos patriarcales, apenas existe otra posibilidad que la literaria para establecer contactos entre los comunistas de las diversas regiones. Las revistas, principalmente, los “Anales Renanos”, sirven de centro a quienes abogan por el comunismo a través de la prensa. Se establecen ciertos contactos ¡por medio de los viajeros, pero eso es todo. Las agrupaciones son ilegales, e incluso la correspondencia no deja de representar un cierto peligro, pues en, los últimos tiempos están desplegando una desusada actividad los “gabinetes secretos”. So. lamente por los periódicos hemos podido enterarnos de la existencia de dos agrupaciones comunistas en Posen y en..las montañas de. Silesia, Se informa de que en Posen, capital de la Polonia prusiana, un grupo de personas jóvenes crearon una sociedad secreta basada en principios comunistas y, que abrigaban el designio «de apoderarse de la ciudad; pero el complot fue descubierto a tiempo de impedir su realización. Eso es todo lo que sabemos acerca del asunto. Se sabe también. con seguridad que han sido detenidos gran número de jóvenes de familias polacas aristocráticas y acomodadas, que de entonces acá. (desde hace. más de dos meses) se han doblado todos los puestos. de guardia,,a los que ahora se prevee de munición reforzada, y que han:huído, sin poder ser detenidos todavía por las autoridades, los muchachos .de 12 y 19 años, los hermanos Rymarkiewicz. Gran número. de :los detenidos. oscilan. entre los 12 y los 20 años. Dela otra llamada conspiración, la de las montañas de Silesia, se dice que adquirió una gran extensión y que. perseguía también fines comunistas. Se afirma que los sublevados se proponían tomar la fortaleza de Sehweidnitz, apoderarse de toda aquella zona montañosa y dirigir desde allí un llamamiento al sufrido pueblo trabajador. de toda Alemania. Nadie podría decir hasta qué punto responde esto.a la verdad; pero es lo cierto que también en: esta desdichada comarca se ha procedido a detener,a gentes a base de las declaraciones de, un espía policíaco, y se sabe que un rico fabricante, el señor Schlóffel, ha sido conducido a Berlín acusado ante los tribunales como presunto dirigente de la conspiración, Las agrupaciones de comunistas alemanes. entre las clases . trabajado. ras, en Suiza, Francia e Ingaterra, siguen muy activas, aunque en Prancia y en algunas partes de Suiza muy hostigadas por. l policía. . Los periódicos han dado la noticia,de que han sido expulsados de lá ciudad y del cantón unos sesenta miembros de la agrupación comunista de Ginebra. A[ugust] Becker, uno de los comunistas suizos de más talento, ha publicado. una conferencia pronunciada ¡por él en Lausana, bajo el título de ¿Qué quieren log comunistas? Esta conferencia. figura entre lo mejor y más ingenioso que conocemos en esta materia. Valdría la péna traducirla al inglés, y sería magnífico si- alguno de sus lectores, suficientemente familiarizado con el alemán, se animara a emprender esta tra. ducción.

Confío en que podré seguir enviándoles informes de vez en cuando. Atentamente, Un viejo amigo de Alemania.