2. La Gaceta del Rin y el Mosela.

LA GACETA DEL RIN Y EL MOSELA.

COMO GRAN INQUISIDOR o Gaceta Renana, N* 71, 12 de marzo de 1843 Colonia, 11 de marzo. Hace pocos días la Gaceta del Rin y el Mosela publicó una bula de excomunión contra la piadosa Gaceta de Colonia; ' hoy está la Gaceta de Tréveris ante el tribunal inquisitorial de Coblenza, ? y con razón. En efecto, a propósito de Friedrich von Sallet, 3 la Gaceta de Tréveris dice: ““Tenemos delante nuestro su obra, el Evangelio para laicos, que nos revela sin falsificación las verdades sagradas y eternas del Evangelio”. “Él (Sallet) aspiró a ser un hombre en el elevado sentido del modelo dado por Jesús y se reveló como verdadero luchador de la verdad eterna del Señor”. “Quien lee esto”, dice la Gaceta del Rin y el Mosela, ““y no sabe nada más de la tan elogiada persona, ¡cómo no habría de creer que el señor von Sallet ha sido un cristiano creyente y que en su Evangelio para laicos ha predicado con ardoroso fervor la palabra del Señor!. Pero, ¿cuál es en verdad el contenido de ese Evangelio?. Aquella doctrina falsa y perniciosa que exponen en las aulas y en escritos dirigidos a un estrecho círculo de doctos un 1 “Sobre la reciente literatura universal”, Gaceta del Rin y el Mosela, N* 66, 7 de marzo de 1843, suplemento. Referido a “Friedrich von Sallet””, Gaceta de Colonia, N* 63, 4 de marzo de 1843.

2 “El Evangelio para laicos de Friedrich von Sallet”?, Gaceta del Rin y el Mosela, N* 70, 11 de marzo de 1843, suplémento. En referencia a “Friedrich Sallet ha muerto”, . Gaceta de Tréveris, N*.63, 6 de marzo de 1843, 3 Friedrich von Sallet, escritor y poeta muerto el'21 de febrero de 1843, estaba fuertemente influido por las ideas de los jóvenes hegelianos y había publicado el año anterior su obra principal, el Evangelio para laicos, una especie de reformulación del Evangelio. Strauss, un Feuerbach, un Bruno Bauer y como quiera que se llamen los apóstoles del moderno paganismo”. Como prueba de su afirmación, la Gaceta del Rin y el Mosela cita ““un pasaje de ese Evangelio para laicos, aquél en el que se traza un paralelo entre el traidor Judas y el Cristo evangélico, es decir Cristo tal como está expuesto en la Biblia”. Los textos citados prueban concluyentemente la oposición consciente en que se habia colocado Sallet respecto del Cristianismo histórico. Un falso humanitarismo se sentirá quizás herido por la despiadada polémica de la Gaceta del Rin y el Mosela contra un autor que acaba de morir, ¿pero no es la apología de la Gaceta de Tréveris mucho más inhumana, incomparablemente más hiriente?. ¿Honro al muerto si falseo su personalidad?. Sallet aspiró por cierto a revelar una verdad, pero de ninguna manera la verdad del Evangelio. Sallet aspiró por cierto a ser un hombre verdadero, pero de ninguna manera un luchador en favor de la verdad de la Iglesia.

Por el contrario, Sallet sólo creía poder afirmar la verdad racional en oposición a la verdad sagrada, sólo creía poder afirmar el hombre moral en oposición al hombre cristiano, y por eso escribió su Evangelio para laicos. ¿Lo honra acaso su apologeta de la Gaceta de Tréveris al invertir todas sus aspiraciones?. ¿Honraríais a Lutero si dijerais que ha sido un buen católico y al Papa Ganganelli si lo llamarais mecenas de los jesuitas? * ¡Qué hipocresía!, ¡Qué debilidadi. Sallet era republicano; ¿eres su amigo si haces alarde de sus concepciones monárquicas?. Sallet amaba por sobre todo la verdad, ¿y vosotros no creéis encontrar mejor manera de homenajearlo que con la falsedad?. ¿O luchan en vuestro interior el cristianismo y la amistad?. Bien. Confesadlo entonces y decid: Sallet era un buen hombre, etc., pero un mal cristiano. Deploradlo si queréis, deploradlo abiertamente, pero no presentéis su obra como un brillante testimonio de su cristianismo. Si condenáis las intenciones de vuestro amigo, condenadlas sans géne, como lo hace la Gaceta del Rin y el Mosela, pero no con un rodeo hipócrita, pero no alabando en él lo que no era, y condenando, por lo tanto, lo que realmente era.

Aunque admitimos que el propio Evangelio para laicos puede dar motivo para una interpretación de este tipo, que Sallet en este aspecto no tiene las cosas claras, que él mismo cree predicar el verdadero sentido del Evangelio, que es fácil oponer a la cita de la + Se trata de Clemente XIV, que prohibió en 1733 la Compañía de Jesús. .