mismas, pero no contra la provincia. Ya al comienzo admirábamos la cómica ingenuidad de la “recapitulación”, y aunque, como acabamos de oir, no puede evitar caer incidentalmente en pequeñas astucias intencionales, finalmente su comicidad y su ingenuidad vuelven a erigirse triunfales. A favor de la división estarían también “las demás ciudades de la provincia renana, de cuyas peticiones no se conoce el contenido, pero que aquello que solicitan por cierto sólo pueden solicitarlo para sí mismas, ya que ningún sitio particular puede ser el órgano de la totalidad de la provincia”. O sea que no sólo un artículo periodístico in abstracto es una autoridad sino que hasta la decidida mediocridad de un “*por cierto sólo”” descifra el contenido desconocido de las demás peticiones. Que este profeta cuyo nombre es “por cierto sólo”” es un falso profeta lo demustra la petición de la ciudad de Tréveris. ? Al final de la “recapitulación”? aparece la razón interna que constituye la verdadera razón vital de la separación de la ciudad y el campo. No sólo se quiere separar a la ciudad del campo, también quiere separarse a las diferentes ciudades entre sí y respecto de la provincia, también quiere separarse a la provincia de su propia razón. ¿Un sitio particular no puede ser el órgano de toda una provincia?. Correcto, el sitio particular no debe ser todo el Órgano, pero debe ser una parte de él, es decir el órgano del interés total y general para su parte. ¿Una opinión como aquélla no elimina acaso toda posibilidad de cualquier ordenamiento municipal?. ¿Si un sitio particular no puede ser el órgano de toda la provincia, puede ser un ciudadano individual el órgano de toda una ciudad?. Tal como se desprende del razonamiento anterior, ese - ciudadano sólo puede aspirar a algo para sí mismo, pero no para toda la ciudad, y como toda la ciudad está compuesta sólo de ciudadanos individuales, no se puede aspirar a nada correspondiente a ella. Con ello la recapitulación termina con lo que tiene que terminar la separación de la ciudad y el campo si quiere ser consecuente: haciendo imposible no sólo la ciudad, no sólo la provincia sino hasta el estado mismo. Si se quiere hacer valer lo particular en oposición hostil a lo general, hay que concluir necesariamente haciendo desaparecer todas las formaciones políticas y sociales ante la última particularidad indivisible, el individuo particular con sus fines y placeres materiales. Las tropas que la recapitula3 El 31 de octubre la ciudad de Tréveris había presentado una petición por la que recla- ' maba para todos los municipios renanos la libre elección de sus. miembros, la publicidad de sus debates y una mayor independencia.

El ¡0 bi p: ción hace marchar para sí'se asemejan, con pocas excepciones, a los reclutas de Falstaff. * Sólo sirven para llenar las brechas con cadáveres de pensamientos. ¡Basta de hacer de enterrador! Por último, un recuerdo bienintencionado para la Gaceta de Colonia. Por primera vez el artículo de fondo' ha introducido en sus fuerzas un sentimiento de humildad y desconfianza, ya que normalmente se explaya con autoridad “de omnibus rebus et de quibusdam aliis””. * No por primera vez, pero sí de una vez por todas la Gaceta de Colonia puede convencerse en esta oportunidad de que el principio en que se basa su redacción es insostenible. Puesto que todo colaborador gratuito es bienvenido, unos dedos deseosos de escribir y puestos en movimiento por una cabeza mediocre, alcanzan para falsificar la opinión pública. Si se echa una mirada a las columnas de la Gaceta de Colonia se creería que la opinión: favorable a la división de la ciudad y el campo predomina en la provincia renana. Si se echa una mirada a la proymncia renana, se creerá que ésta no predomina en la Gaceta de olonia Gaceta Renana, N* 316, 12 de noviembre de 1842 Colonia, 11 de noviembre. Nuestro llamamiento alos “periódicos provinciales”? renanos respecto de la cuestión de la reforma municipal no ha quedado sin resultado. La Gaceta de Colonia se ha sentido movida a sumergir su periódico en una aparente claridad en lugar de en el claroscuro habitual y, aunque con recelosas miradas de soslayo y una ambivalencia intencional, a reconocer la igualdad de'derechos de la ciudad y el campo. Aprovechamos hoy una vez más la oportunidad para hacer consciente a la Gaceta de - Colonia su estado espiritual y no queremos abandonar, aunque . sea fantástica, la esperanza de que perderá su perspectiva apenas gane conciencia sobre ella. “Por otra parte” —concluye la Gaceta de Colonia su artículo de hoy— “*por:lo que se refiere a la cuestión municipal, que afecta en tan alto grado el interés general, la Redacción encuentra adecuado declarar que también a este respecto sostiene el principio de la igualdad de derechos, pero consi- + W. Shakespeare, Enrique IV, 1, 4? acto, 2*, escena. 5 “Sobre todas las cosas posibles y aún algunas más”. Dicho atribuido a Pico della Mirandola.

dera que es su deber dejar el mayor margen de libertad posible a la discusión sobre las formas en las que tiene que efectuarse el mejoramiento de la situación presente, en la que no hay libertad ninguna y que todos los partidos reconocen que no puede mantenerse””. La Gaceta de Colonia no ha producido hasta ahora ningún artículo sobre la forma en que debe efectuarse la reforma - municipal manteniendo el principio de la igualdad de derechos. Por ello no nos es posible combatir u "enemigo que no existe. ¿O considera acaso la Gaceta de Colonia que “la separación de. la ciudad y el campo”, separación que varios artículos proponían ocultar bajo la ficción de reglamentos municipales diferentes, es también una de las formas en las que cristaliza el principio de la igualdad de derechos?. ¿La desigualdad de derechos establecida se considera una forma de la igualdad de derechos?. La lucha mantenida en la Gaceta de Colonia no se movía en torno a diferentes formas del mismo principio sino, por el contrario, en torno de diferencias respecto del principio mismo, y si consideramos los artículos según la propuesta del mismo periódico como meros artículos, es decir según su masa numérica, el mayor número de tropas de esta lucha se encontraba de parte de los adversarios de la igualdad. Le hemos dicho a la Gaceta de Colonia: sed honestos, no falseéis la expresión de la opinión pública, cumplid con el cometido que le corresponde a un periódico renano; o sea exponed el espiritu renano, abstraed las consideraciones personales, cerrad vuestras columnas en esta cuestión vital para la provincia a todas las opiniones individuales que poseen la debilidad de querer afirmár una posición separada de la voluntad del pueblo, y, ante todo esto, ¿cuál es la respuesta de la Gaceta de Colonia? Encuentra “adecuado” sostener el principio de la igualdad de derechos respecto de la reforma municipal, un ““encontrar adecuado”” que se encontrará muy astuto respecto de la provincia renana y no se considerará precisamente como una demostración de la capacidad inventiva de la Gaceta de Colonia. Junto a esta mesurada aprobación ante el espiritu de la provincia, la Gaceta de Colonia considera que es su “deber” conceder el mayor margen de libertad posible a la discusión sobre las **formas”” de la reforma municipal, entre las que también se incluyen las formas de la desigualdad. Este sentimiento del deber se encontrará adecuado desde la perspectiva del interés y las consideraciones privadas, por más inadecuada que sea esta perspectiva misma. Para cortarle toda escapatoria a la Gaceta de Colonia, que se esconde detrás de la diferencia de forma y contenido, le planteamos la TA TTR TITS pregunta categórica de si declara que la desigualdad de la ciudad el campo establecida legalmente por medio de diferentes re la, mentos municipales es una ““forma” de la igualdad de derechos si cree poder mantener abiertas sus columnas a esta pretensión como sl se tratara de una cuestión meramente formal. Mañana volveremos sobre el artículo en cuestión.

Gaceta Renana, N?* 317, 13 de noviembre de 1842 Colonia, 12 de noviembre. El artículo aparecido en el N? 314 de la Gaceta Renana, referido a la cuestión de la reforma municipal que (para comenzar con un elegante giro usado por la Gaceta de Colonia) afecta en tan alto grado el interés general, no es más que un avant-propos a la continuación en nuestro suplemento del análisis detallado de la igualdad de reglamento municipal para lá ciudad y el campo. * Su referencia a este punto, es decir a la cosa misma, la introduce la Gaceta de Colonia con un “por otra parte —del mismo modo en que el obrero comienza su discurso en la fiesta de los artesanos con un “en general””— lo que sin embargo no debe menoscabar de ningún modo la originalidad del periódico, ya que consideramos, por el contrario, que es una costum: bre suya tan peculiar como loable al tratar una cuestión de interés general, ““por otra parte” tocar también la cosa misma. Este método del tratamiento, llevado por alguna intención, posee una maravillosa flexibilidad para hacer que los más extraños malentendidos se vuelvan posibles y, para terceros, incluso probables como si se trataran de la auténtica comprensión de la cosa. De este modo, la Gaceta de Colonia comienza el artículo en cuestión del 11 de noviembre con el relato de que un ““periódico vecino”, o sea la Gaceta Renana, llama a “todos los periódicos provinciales”” a que ““se unan con energía” en favor de “la igualdad de derechos de los municipios urbanos y rurales, presuntamente amenazada desde Berlín”, impartiendo la consigna “igualdad para todos, para ciudadanos y campesinos”. La Gaceta de Colonia se declara dispuesta a compartir esta consigna “siempre que por igualdad no se comprendan los disparatados sueños de los comunistas sino, como nosotros suponemos, la única igualdad 6 Se refiere a los artículos de H: Claessen citados en la pág. 176. posible, la igualdad de derechos””. Esta pícara mirada de soslayo a los sueños comunistas hubiera sido tan imposible como innecesaria la generosa suposición de nuestra tendencia comunista si la Gaceta de Colonia hubiera comenzado su exposición con la cosa misma, con el hecho, o sea diciendo qué la Gaceta Renana defiende un reglamento municipal igual para la ciudad y ei campo y que incluso en el artículo citado designa expresamente a esa igualdad “igualdad de derechos de*los' municipios urbanos y rurales”, Y si también esta igualdad es para la Gaceta de Colonia un disparate comunista, habría que remitirla simplemente a Su propia confesión, introducida por el ““caeterum”” de Catón. La ridícula indirecta del comunismo no es sin embargo suficiente. La Gaceta de Colonia considera necesario agregar otra nueva confesión a la de la igualdad de derechos. ““Pero””, dice, “tenemos que confesar que no podemos compartir de ninguna manera la preocupación de que el sabio gobierno de Federico Guillermo IV tenga la intención de atentar contra la igualdad de derechos en Renania. Para que nos convezcamos tendremos que poseer ante nosotros hechos y no simples afirmaciones, que esperamos que carezcan de todo fundamento”. e Con esta torpe y pérfida insinuación que nos hace temer y divulgar una violación intencional de la igualdad de derechos en Renania por parte del sabio gobierno de Federico Guillermo 1V, la Gaceta de Colonia abandona el ámbito de los argumentos para trasladarse al de la calumnia y la denuncia, y nos convence nuevamente de que la impotencia del entendimiento trata de afirmarse en última instancia por medio de la impotencia de los principios morales, por medio de la vacía osadía de la falta de integridad. ¿En que se basa la insinuación de la Gaceta de Colonia?. De acuerdo con noticias de Berlín hemos informado que a los diputados renaños de las comisiones centrales se les ha presentado un proyecto de reglamento municipal que no reconoce la igualdad de derechos: ? para esta situación hemos recomendado a la prensa renana adoptar la actitud y la energía de la verdad. Si el gobierno presenta a los diputados renanos para su informe un reglamento municipal que separa el campo y la ciudad, de este Pe 7 Los representantes renanos en las comisiones centrales habían solicitado al rey una sesión para tratar la reforma comunal. Éste convocó a los representantes y puso a su discusión Jos nuevos proyectos de ordenamiento municipal urbano y rural. El 11 de noviembre los diputados se declararon en contra de reglamentos separados y recomendaron dar fuerza de ley al proyecto elaborado por la cuarta Dieta. simple hecho se desprende ya que el gobierno, lejos de toda finalidad oculta, tiene la total convicción de que esta división no atenta contra la igualdad de derechos en Renania Si la prensa renana, el órgano de la provincia, está convencida de la opinión opuesta que posee la provincia, de ello se desprende con la misma simplicidad que tiene que demostrar que un reglamento municipal co-' mún para la ciudad y el campo es una consecuencia necesaria de la igualdad de derechos renana, ¿o no es acaso un deber de la prensa frente al gobierno no sólo expresar la convicción popular sin tener en cuenta la opinión exclusiva de determinados individuos, sino además demostrar el contenido racional de esa convicción? Por último, resulta más que una indecencia por parte de la Gaceta de Colonia implicar a la augusta persona de Su Majestad en tales controversias. Verdaderamente, se necesita un mínimo de inteligencia y un máximo de oportunismo para hacer imposible toda discusión política en un estado puramente monárquico con la fácil maniobra de abstraer del contenido de la discusión, establecer una relación personal con el monarca y convertir de éste modo un debate objetivo en un voto de confianza. Hemos expre- «sado la esperanza de que todos los periódicos renanos representen la opinión de la provincia porque y en la medida en que tenemos la inconmovible convicción de que Su Majestad no dejará de reconocer la gran importancia de la opinión general de los renanos, aun cuando nuestras noticias de Berlín tengan fundamento, de lo que no tenemos ningún motivo para dudar, y aun cuando los diputados renános aprueben la división de la ciudad y el campo, lo que aparentemente no puede estar por encima de toda duda, pues los artículos de la Gaceta de Colonia han demostrado que no todos los renanos saben comprender y compartir la cona | , vicción de la abrumadora mayoría. l La Gaceta Renana propuso como consigna la igualdad de derechos de la ciudad y el campo y la Gaceta de Colonia la aceptó con la precavida condición de que por “igualdad de derechos” se comprendiera igualdad de derechos y no sueños comunistas. La Gaceta Renana acompañó las noticas de Berlín con un llamamiento a los sentimientos de los periódicos renanos y la Gaceta de Colonia la denuncia por dudar de las finalidades de Su Majestad. La Gaceta Renana exhortó a las redacciones de los periódicos provinciales a que sacrificaran a la patria las consideraciones individuales y las opiniones preconcebidas, y la Gaceta de Colonia aporta un reconocimiento seco, despojado de toda fundamentación, de la igualdad de derechos entre la ciudad y el campo, reconocimiento al que le vuelve a quitar su mérito form “separación” pi “dad de derechos. ¿Es posible escribir penoso y falto de integrl claridad con | r Pero la Gaceta de Colonia conoce la expresi al al declarar que la > de la ciudad y el campo-es una “forma” de la igualde modo más ilógico, Más dad?. Es posible proclamar con:mayor la boca la libertad y con el corazón su negación?. ón de Shakespeare: ““«Tal como corre hoy el mundo, serontado, mi buen Señor es ser uno entre cientos”, * y no cayó en la tentación e dad y Por último aún una palabra sobre la “separación de a e el campo”. Incluso prescindiendo de las razones APA ae sólo puede ser la reproducción ideal y a e a dad, la expresión teórica autónoma de las fuerzas Ob cas. En la provincia renana la ciudad y el campo D cn ea mente separados. Por lo tanto la ley no puede decretar esa sep ción sin decretar su propia nulidad.

N CORRESPONSAL DE LA GACETA DE COLONIA Y LA GACETA RENANA es una respuesta a un nuevo artículo de la Gaceta municipal, en la que el autor dos sobre el tema en la Gaceta El presente texto : de Colonia referido a la reforma mM (Dubyen) criticaba los artículos aparecl Renana.

Gaceta Renana, N* 321, 17 de noviembre de 1842 Colonia, 16 de noviembre. El más vigoroso defensor de la “separación de la ciudad y el campo” eva a ] sy no ha elegido al pais sino sace estrepitosa voz, pero hoy ha el 2) pa Renana como enaltecedora victima de su inteligencia y ss aso nes privadas. Le creemos al buen hombre que la lectura an desayuno del artículo de la Gaceta Renana sobre la organiza: n nicipal le ha dejado la cabeza aturdida y lo ha arrojado Les 3 Ya le creenios que a un conoce- «sueños sumamente confusos”. Ya dor de Colonia y Bickendorf ? le debe resultar poco apropiado ser 8 Hamlet, 2? acto, 2*, escena.

- 9 Dubyen criticaba las referencias histó la Gaceta Renana y decía que el material mente en Colonia y la vecina Bickendorf””.

ricas de los articulos de Cluessen aparecidos en necesario “podía haberse encontrado sencilla1€41 3]

lanzado por Oriente, por Grecia, Roma, Germania, - Galia y Francia, e incluso por pensamientos, que a la rutina de las relaciones prácticas y las concepciones limitadas tienen que. parecerles . necesariamente “sofismas'” y “artificios dialécticos””. A. esta alegre autocomplacencia no le tomaremos a mal los cumplidos nada atemperados que sabe-hacer-a sus propias obras, puesto que forma parte del carácter de lo limitado tomar sus limitaciones individuales por limitaciones y pilares del mundo. Ya que nuestro buen amigo humorista no-presenta ningún argumento nuevo, sino que es de la:opinión de que un. argumento que en su primera presentación ha sido. rechazado y refutado "puede, al igual que un demandante insistente, alcanzar su: objetivo si tiene la perseverancia de volver; ya que nuestro amigo, fiel a los principios expuestos respecto de los artículos periodísticos, no espera que el efecto de sus bien contados argumentos provenga de ellos mismos sino de su repetición, no nos queda por. hacer más que expulsar. del mundo.real algunas fantasmagorías que le puedan haber:subido al ““dormirse”” y en los *“*sueños confusos”, y contribuir así, dentro de nuestras posibilidades, a eliminar esta nueva aparición de la creencia en fantasmas, que, como se sabe, confunde sus sueños sobre los objetos con los objetos mismos. Nuestro sonámbulo vio en sueños que los campesinos son movilizados por la Gaceta Renana “*para abalanzarse con azadas y horquillas contra las ciudades, ya que éstas maquinaban propósitos tiránicos””. En sus intervalos.de clara conciencia nuestro sonámbulo se tendrá que convencer a sí mismo de que las ““ciudades”” no están en la Gaceta de Colonia, que hemos rechazado incluso su arbitraria interpretación de los propósitos de las ciudades y que, finalmente, tampoco un trabajo que vaya más allá del horizonte de un “conocedor de Colonia y Bickendorf”” podrá incitar al campesino a una manifestación con ““azadas y horquillas”?, que quizás desempeñen un papel como prueba de las ““desprejuiciadas concepciones”? tomadas de “la vida y las relaciones prácticas”?. Nuestro sonámbulo encontrará además al despertar que no hay duda alguna de que corregir a un supuesto corresponsal de la Gaceta de Colonia no es “deformar la verdad”, de que expresar disconformidad con la Gaceta de Colonia y tomar partido contra su ingenioso corresponsal no es *““despertar disconformidad e ira partidista”, ¿o estarán quizás no sólo las ciudades en la Gaceta de Colonia sino además estará el estado mismo incorporado en sus colaboradores?, Nuestro amigo comprenderá entonces también que se puede osar tener la “ilimitada arrogancia” de atacar las producciones literarias del. signo **—.—”” ' sin ““atreverse a dirigirse con irrespetuosas invectivas contra las más altas autoridades del estado”” a las que quiere hacer responsables no sólo de sus opiniones.sino hasta de sus argumentaciones y que tendrían que desautorizar a este aliado por cuenta propia.

Dado el nivel actual de la ciencia alemana, se produciría más de una revolución si las vacias teorías, qué procuran concebirse como "resultado de la historia universál!, y el horizonte actual del pensamiento actual, tuvieran que experimentar el amargo destino de encontrar su medida crítica en las concepciones. **desprejuiciadas”?, extraídas de las relaciones sociales y de la vida práctica, del **conocedor de Colonia y Bickendorf””, que encontrará comprensible que hasta que llegue la época de esta Reforma y de la presunta grandeza literaria del signo * ” consideremos que sus aislados intentos presentes son demasiado fragmentarios y —permitanos decir— demasiado insignificantes bajo todo aspecto.como para alimentar y hacer crecer con más crítica el sueño de su importancia.

*10 El artículo de la Gaceta de Colonia estaba firmado con ese signo. 7]

E El A ; VIA 4. Las Elecciones Locales dle le Diputados ala Dieta.

El artículo responde a otro, aparecido en la Gaceta del Rin y el Mosela del 8 de marzo, en el que se comentaba la elección de H. Merkens y L. Camphausen a la séptima Dieta provincial renana. Ambos eran miembros de la burguesía liberal de Colonia y habían derrotado en las elecciones a candidatos conservadores. H. Merkens éra banquero, presidente:de la Cámara de Comercio y diputado desde la primera Dieta provincial. L. Camphausen, también banquero, eran accionista de la sociedad propietario de la Gaceta Renana y colaboró también en : ella. l Gaceta Renana, N o 68, * 9 de marzo de 1843 Colonia, 9 de marzo. La Gaceta del Rin y el. Mosela, que.es tan humilde como para no ser ni *“el periódico más leído en la:provincia del Rin” ni un “vehículo del pensamiento político” comenta lo.siguiente respecto de la elección de diputados por la ciudad de Colonia: - “Estamos plenamente dispuestos. a considerar que los señores Merkens y Camphausen sor hombres muy honorables (**y hombres honorables son todos””, se dice en la tragedia), e incluso (téngase en cuenta) a aplaudir a la Gaceta Renana (aplauso sumamente valioso) cuando: los opone triunfalmente a los adversarios de los derechos de nuestra provincia, pero tanto más enérgica y decididamente debemos protestar contra los motivos con los que se ha tratado de influir en favor de la elección de estos señores, no en el sentido de que esos motivos no merezcan ninguna atención, pero sí en el sentido de queno merecen más que una atención secundaria y no exclusiva”, Efectivamente, se había repartido a ciertos votantes ! de la ciudad de Colonia el siguiente texto litografiado: | La elección era indirecta. Los ciudadanos con derecho a voto habían elegido a 130 electores, los cuales tenian que elegir a su vez a los dos-representantes a la Dieta. “Lo que la ciudad de Colonia tiene que defender en primer lugar y fundamentalmente en la próxima Dieta es indiscutiblemente su situación comercial e industrial, por lo que la: elección tiene que fecaer en hombres que, además de poseer convicciones honestas y una posición social independiente, tengan un conocimiento exacto de la marcha de esta situación en todas las direcciones y sean capaces de comprenderla, ¡luminarla y desarrollarla desde el punto de vista correcto”. MA A continuación se encuentra la: referencia a las personas antes nombradas, por cierto muy honorables. Para finalizar, se expresa: S : l “Nuestra ciudad ocupa ya hoy una posición poderosa en el mundo mercantil; pero aún le espera una ampliación mucho imayor de su comercio y su industria, y el momento del desarrollo no está lejano. La navegación a vela y a vapor, los remolcadores y el ferrocarril llevarán nuestra ciudad nuevamente a los tiempos de las antiguas Hansas. Para ello es necesario que sus verdaderos intereses estén representados con inteligencia y visión en la próxima Dieta.

Colonia, 24 de febrero. Diversos electores ..

Este escrito dio ocasión a la siguiente prédica ramplona de la sumamente espiritual Gaceta del Rin y el Mosela: <“Si en algún lado los intereses locales materiales predominan de modo tal que las necesidades espirituales y generales ni siquiera sé manifiestan débilmente, ¿puede acaso causar admiración «que aquéllos que tienen en sus manos las riendas del gobierno sólo presten atención al primer aspecto, mientras que el segundo queda sólo adaptado a su propio beneficio?. ¡Oh tú, gran ciudad de Colonia, sagrada y donosa ciudad de Colonia, hasta donde han llegado la situación espiritual y los recuerdos históricos de algunos de tus hijos!. Con la realización de deseos y esperanzas que a lo sumo pueden hacer de tí una gran camarilla (y una gran bolsa de dinero) sé imaginan poder traer nuevamente la época de las antiguas Hansas!””. o La Gaceta del Rin y el Mosela no critica la elección de los diputados, critica los«motivos qué habrían “tenido influencia” sobre esa elección. ¿Y cuáles eran esos motivos?. La Gaceta del Rin y.el Mosela cita úna circular distribuida a ciertos electores en la que se señala que la situación del comercio y de la industria constituye el objeto más importante de la representación de Colonia en la próxima Dieta. ¿Cómo sabe la Gaceta del Rin y el Mosela que esa circular, que por“otra. parte y tal como ella misma lo confie ó)! llegó a: ciertos electores, causó tal efecto en el ánimo de lo vo. tantes que decidió preferente y exclusivamente la elección de los señores Camphausen y Merkens?. Porque en:una circular se reco mienda por motivos muy especiales la elección de esos señores porque esos señores han sido realmente elegidos, ¿se sigue or ello de alguna manera que su elección es una consecuencia den recomendación y de su especial motivación? e La Gaceta del Rin y el Mosela aplaude a la Gaceta Rena cuando ésta opone a los señores Camphausen y Merkens rin falmente a los adversarios de los derechos de nuestra provincia”, ¿Qué la mueve a aplaudirnos?. Evidentemente el carácter de 1 elegidos, ¿Será éste menos conocido en Colonia queen Coblenza?. Entre los: intereses que deben representarse en la Dieta la Gaceta del Rin y el Mosela sólo nombra una “organización m ini. cipal más libre” y la “ampliación de los derechos de la re toser. tación estamentaria””. ¿Cree acaso que en Colonia no se sabe o el señor Merkens se ha distinguido en diferentes Dietas or. su lucha.en favor de la ““organización municipal libre”” y que incl so en una. de ellas la:ha defendido viril e infatigablemente casi en contra de la totalidad de la asamblea?. Por lo que respecta a da ampliación de los intereses de la representación estamentaria””, os muy conocido en Colonia que el señor Merkens ha protestado especialmente contra su reducción a causa de la autonomía ? ) u al mismo tiempo y con'igual decisión ha señalado sus limites i interés estamentario al oponerlo al interés general, al derech se neral y la razón, tal como ocurrió en los debates sobre las 1 Ves referentes al robo de leña y la caza. Así pues, si la capacidad del señor Merkens como diputado a la Dieta está puesta fuera de t di duda por el conjunto de su carrera parlamentaria, si la cultu a universal. y poco común, la gran. inteligencia y el carácter serio y honorable del señor Camphausen son conocidos y reconocid : generalmente, ¿cómo sabe la Gaceta del Rin y el Mosela uc Su elección no se debe a estos motivos que saltan a | los sino a la circular citada? | on ojos sino a la -¡No, no! nos responderá el honorable periódico ¡no afirmo eso, de ninguna manera!. Sólo que mi delicado sentido-es irit lista se escandaliza de los autores de esa circular, esos materi lis. tas que, en lugar de los verdaderos y espirituales intereses del pue. : nf 2 El Acta Confederal de 1815 concedía a repr esentantes de familias nobles la ““áutono 39 : , , .

mía”” de disponer de sus pr opiedades con independencia del der echio civil vigente > blo, apelan a motivos totalmente diferentes y mucho más bajos, y que han tratado con razones inadecuadas de influir sobre la elección de estas personas, sobre .esos “hijos de Colonia” que han bajado tanto en “su situación espiritual:y sus recuerdos históricos”; _ , ] ] - - a , , - Si la Gaceta del Rin y el Mosela sólo se jefiere. a los autores de ese escrito anónimo, ¿por qué da semejantes gritos?. ¿Por «qué dice: “Si en algún lado los intereses Iúcales materiales predominan de modo tal que las necesidades espirituales y generales ni siquiera se manifiestan débilmente, ¿puede acaso causar admiración que aquéllos que tienen en sus manos las riendas del gobierno sólo presten atención al primer aspecto, mientras que el segundo quede sólo adaptado a su propio beneficio?”. ¿Dominan en Colonia los intereses locales materiales, exclusivamente, porque dominen exclusivamente en una circular .-anónima?.. Del mismo modo podría decirse que en Colonia dominan exclusivamente los intereses jurídicos porque son los únicos que se hacen valer en otra circular, dirigida también a ciertos electores. ¿No hay acaso en toda ciudad, lo mismo que en toda familia, hijos poco inteligentes?. ¿Sería justo deducir de ellos el carácter de la ciudad o de la familia? o ms o -_Examinándola con mayor detención, la circular no es en realidad tan reprobable como nos lo quiere hacer creer el honorable periódico de Coblenza. Incluso está totalmente justificada por la tarea que deben cumplir los representantes estamentarios según la determinación legal. La tárea legal de los representantes consiste en hacer valer por una parte los intereses generales de la provincia y por otra su interés estamentario particular. Que los señores Camphausen y Meykens son dignos representantes de los intereses provinciales renanos es una convicción general que no necesita ser corroborada siquiera mencionada por los autores de la circular, Puesto que la capacidad general de estos señores como diputados a la Dieta estaba por encima de toda discusión, sólo se trataba .de. las exigencias especiales que tenía que cumplir: un: diputado de Colonia, sólo se trataba de qué intereses tenía que representar “en primer lugar y fundamentalmente” la ciudad de Colonia en la “próxima Dieta”. ¿Se pretenderá negar que éstos son su “situación comercial e industrial””? y tampoco bastará con la simple negación, será necesario aportar la demostración correspondiente. Del siguiente pasaje se escandaliza especialmente la Gaceta del Rin y el Mosela: “La navegación a vela y a vapor, los remolcado- - 190 res y el ferrocarril llevarán nuestra ciudad nuevamente a los ti pos de las antiguas Hansas””, ¡Oh miseria de la pobre ciudad de C o onia!. ¡Cómo se la engaña!. ¡Cómo se engaña a sí misma! % da pealización A deseos y esperanzas”” —se queja lastimera n y el Mose a— **que a lo sum í una gran camarilla (y una gran bolsa de dinero) macinds pd r traer nuevamente la época de las antiguas Hansas”* pao ) ¡Pobre Gaceta del Rin y el Mosela!. ¿No comprende ue con | epoca de las antiguas Hansas”” sólo se alude a la época del anti. "muerto para todas las “necesidades espiriualos y anal los “estados espirituales”? estarían ala cados que todos Los. recuerdos históricos”” NC ranas te borrados si Colonia deseara volver é ial e intelectual de las ciudades hanseáticas, a la boa ieVal) NO Pi gobiemo que convertir las “necesidades espirituales y ral xclusivamente en su dominio priv ¡ una ci hubiera enajenado tan totalmente de las o raciones y sanas del presente para sólo vivir en el sueño del pasado? ¿No sería incluso la obligación del gobierno, la obligación de su aut Ñ conservación, tensar las riendas cuando se intenta con total serie. dad hacer saltar por los aires todo el presente y el futuro ra volver a situaciones pasadas y ya corruptas? pa a Le diremos la verdad a nuestros lectores. En Colonia, y éste es E estimonio de 5 actividad política, tuvo lugar una seria : , una lucha entre los hombres del presente y 1 hombres del pasado. Los hombres d d hombres que quisieran que se restaure en carne y IR ENE nd guas ciudades hanseáticas””, han sido totalmente vencidos, a De sar de todas las maquinaciones. Y ahora aparecen estos mate a. listas fantásticos, a los cuales cada barco a vapor y cada fer ca. rril habrían de demostrarles ad oculos su falta de espíritu y has blan hipócritamente de “situación espiritual” y “recuerdos histo. ricos y lloran en los ríos de Babilonia por “la gran ciudad de Coonía, la ¡sagrada y donosa ciudad de Colonia”; ¡y es de que sus lágrimas no sequen muy pronto! dl NA O o Derecho y Sociedad