5. La Prohibición de —— .y: la Gaceta de Leipzig.

LA PROHIBICION DE LA GACETA GENERAL DE LEIPZIG EN EL ESTADO PRUSIANO La Gaceta de Leipzig fue prohibida el 28 de diciembre, probablemente a causa de la publicación de una carta de G, Herwegh al rey de Prusia, en la que protestaba por la prohibición por parte del gobierno prusiano de su planeada publicación **El mensajero “alemán desde Suiza”, La prohibición del periódico de Leipzig formaba parte de una campaña de represión de la prensa, iniciada por el gobierno prusiano: el 18 de diciembre ya había sido prohibida E! Patriota, editado por el joven hegeliano Ludwig Buhl, el 1% de enero obtiene por parte del gobierno de Sajonia la prohibición de los Anales Alemanes de A. Ruge, poco después le seguirá la Gaceta Renana.

Gaceía Renana, N? 1, 1 de enero de 1843 Colonia, 31 de diciembre. La prensa alemana comienza el nuevo año bajo auspicios aparentemente sombríos. La reciente prohibición de la Gaceta General de Leipzig en los estados prusianos refutá de manera suficientemente concluyente los vanidosos sueños de grandes concesiones futuras que tenían los crédulos. Puesto qué a la Gaceta General de Leipzig, que aparece bajo censura sajona, se la prohíbe por discutir cuestiones prusianas, con ello se prohíbe al mismo tiempo la esperanza de discutir libremente nuestras cuestiones internas. Esta es una consecuencia fáctica que nadie negará. Las principales críticas divulgadas contra la Gaceta General de Leipzig son aproximadamente las siguientes: ““Acumula rumor sobre rumor, de los cuales por lo menos la mitad se revelan falsos posteriormente. Además no se atiene a los hechos sino que está siempre a la caza de motivos, y por más que su juicio sea con frecuencia falso siempre lo expresa con un pathos de infalibilidad y a menudo con la más odiosa pasión. Su acción es inconstante, **indiscreta””, ““inmadura””, en una palabra, perniciosa.”” Suponiendo que todas estas acusaciones estén fundadas, ¿son acusaciones contra el carácter arbitrario de la Gaceta General de Leipzig o más bien contra el carácter necesario de la joven e incipiente prensa popular? ¿Se trata de la existencia de un cierto tipo de prensa o se trata de la inexistencia de la prensa real, es decir de la prensa popular?

La prensa francesa, inglesa, toda prensa ha comenzado del mismo modo que la prensa alemana y todas ellas han merecido y recibido las mismas críticas. La prensa no es ni debe ser otra cosa más que “el pensar y sentir cotidiano, a menudo apasionado y de expresión exagerada y errónea, de un pueblo que piensa verdaderamente como pueblo”. Por lo tanto es, como la vida, algo siempre en devenir, nunca fijo. Está en el pueblo y comparte francamente con él toda su esperanza y su temor, su amor y su odio, su alegría y su sufrimiento. Lo que escucha con esperanza y temor lo transmite en voz alta y lo juzga con vehemencia, apasionamiento y parcialidad, según como se encuentren en ese momento su ánimo y su pensamiento. Los hechos y juicios erróneos que aporta hoy los refutará mañana. Ella es la política *'natural”” que suelen amar sus adversarios.

Las críticas que sin una pausa se le han hecho a la *“prensa”” joven en los últimos días se eliminan mutuamente. Mirad —dicen— qué política firme, sólida, determinada, tienen los periódicos ingleses y franceses. Se basan en la vida real, su opinión es la opinión de un poder formado y existente, no adoctrinan al pueblo sino que son las verdaderas doctrinas del pueblo y sus partidos. Vosotros, en cambio, no expresáis los pensamientos y los intereses del pueblo sino que primero los creáis o, mejor dicho, se los atribuís. Vosotros creáis el espiritu de partido. No sois creaciones suyas. De este modo se le critica a la prensa por un lado que no haya partidos políticos y por otro que quiera solucionar esta carencia y crear partidos políticos. Sin embargo, resulta evidente que donde la prensa es joven, el espíritu del pueblo también lo es y el pensamiento político cotidiano de un espiritu del pueblo que está despertando será más inconstante, menos formado y más precipitado que el de un espíritu del pueblo que se ha vuelto fuerte, grande y seguro en las luchas políticas. Sobre todo, el pueblo cuyo sentido político acaba de despertar:no pregunta tanto por la corrección fáctica de este o aquel hecho como por el alma ética con la que actúa; hecho o fábula, sigue siendo la encarnación de los pensamientos, los temores y las esperanzas del pueblo, es siempre un cuento verdadero. El pueblo ve esta esencia suya reflejada en la esencia de la prensa y si no la viera no le concedería ninguna atención por ser algo :inesencial, porque un pueblo nose deja engañar. Por eso, la joven prensa puede comprometerse diariamente, las malas pasiones pueden penetrarla y el pueblo sigue viendo-en ella su propia situación y sabe que a pesar de todo el veneno que arrastran la maldad %'la incomprensión su esencia seguirá siendo verdadera y pura y que en su corriente siempre movida y siempre caudalosa el veneno se transformará en verdad y en remedio. Sabe que su prensa carga con sus pecados, se rebaja por él y renunciando en su honor a toda superioridad, suficiencia e irrefutabilidad representa la rosa del espíritu ético en medio de las espinas del presente.

Por lo tanto, tenemos que considerar que las críticas que se han hecho contra la Gaceta General de Leipzig son críticas contra la joven prensa popular, es decir contra la prensa real, pues es evidente que la prensa no puede llegar a ser real si no pasa por los estadios de desarrollo necesarios fijados en su propia esencia. Pero tenemos que declarar que el rechazo de la prensa popular es un rechazo del espíritu político: del pueblo. Y sin.embargo, al principio del artículo hemos dicho que los auspicios para la. prensa alemana eran aparentemente sombríos. Y así lo es, porque la lucha contra una existencia es la primera forma de su reconocimiento, de su realidad y su poder. Y sólo la lucha puede conven- ' cer del derecho real y necesario de la prensa tanto al gobierno como al pueblo y a la prensa misma. Sólo ella puede mostrar si la prensa es una concesión o una necesidad, una ilusión o una verdad. LA GACETA DE COLONIA Y LA PROHIBICION DE LA GACETA GENERAL DE LEIPZIG - Coneste artículo, Marx inicia una polémica contra la Gaceta de Cotonia a propósito de la prohibición de la Gaceta General de Lepzig, qué continuará en “La buena y la mala prensa”, (pág. 130), “Réplica a la denuncia de un periódico «vecino«”” (pág. 134) y “La denuncia de « la Gaceta de Colonia y la polémcia de la Gaceta del Rin y el Mosela (pág. 138).

Gaceta Renana, N od, o 4 de enero de 1843 o Colonia, 3 de enero, En su número de 31 de diciembre, la Gaceta de Colonia público un artículo de corresponsal fechado “Lejip- “zig, 27”, en el que comunicaba casi con regocijo la prohibición de la Gaceta General de Leipzig, mientras que el decreto real que decreta la prohibición de aquel periódico y figura en el Boletín Oficial llegado aquí ayer, está fechado el 28 de diciembre. El enigma se resuelve fácilmente si se advierte que la noticia de la prohibición de la Gaceta General de Leipzig llegó aquí por correo el 31 de diciembre y la Gaceta de Colonia encontró apropiado no sólo escribir un despacho sino también crear un corresponsal .e indicar como domicilio de: su propia voz la buena ciudad de Leipzig. La fantasía “mercantil” de la Gaceta de Colonia ha sido tan “hábil”” como para cambiar los conceptos. Ha convertido a Leipzig en la residencia de la Gaceta de Colonia ya que. la residencia de la Gaceta de Leipzig en Colonia se había vuelto imposible. Si'aún después de una serena reflexión la redacción de la Gaceta de Colonia quiere defender el juego de su fantasía como si fuera una simple verdad, nos veremos obligados a comunicar respecto del místico despacho de Leipzig otro hecho que ““sobrepasa todos los limites de la decencia y que también en nuestras líneas parecerá a toda persona 'moderada y reflexiva una indiscreción incomprensible””. ! : - Respecto de la prohibición misma de la Gaceta General de Leipzig ya hemos expresado nuestra opinión. ? No hemos dicho - que las deficiencias que se le imputan sean inventadas, pero afirmamos que son deficiencias que surgen de la esencia misma de la prensa popular y que, por lo tanto, deben tolerarse dentro de su desarrollo siempre que quiera tolerarse este desarrollo mismo. La Gaceta General de Leipzig no es la totalidad de la prensa popular alemana pero es una parte integrante necesaria de la misma. + En un desarrollo natural de la prensa popular los dife1 Cita de la Gaceta de Colonia, que alude de ese modo a la publicación por parte de la Gaceta de Leipzig de la carta de G. Herwegh que habría provocado su prohibición. Respecto del “hecho” que amenaza con revelar Marx, véase el articulo “Réplica a la denuncia de un periódico «vecino»” (págs. 184 y sigs.) o 2 Véase “La prohibición de la Gateta General de Leipzig En el estado prusiano””, págs. 126 y sigs. : ]

3 Esta afirmación fue alegada posteriormente por los ministros encargados de la censura como uno de lós motivos que justificaban la prohibición de la Gaceta Renana.