No es sabio aquel que de su lectura extrae
Nada más que raudales de erudición inútil.
Pues a pesar de todo su saber, las leyes misteriosas de la vida
Son un libro cerrado más allá de su comprensión.

Quien adquiere una sólida base de manual
En botánica, no oirá crecer la hierba.
Ni jamás enseñará verdadero entendimiento
Quien te dice todo el dogma que sabe.

¡Oh, no! El germen está oculto en el propio corazón del hombre.
Quien busca el arte de la vida debe mirar adentro.
Quemarse las pestañas no impartirá
El secreto de la disciplina del sentimiento.

Está perdido el hombre que oye la voz de su propio corazón
Y la rechaza, malinterpretándola a propósito.
De todas tus palabras tan nobles y tan sabias
La más profunda es el entendimiento humano.