¡Estimado colega!

He recibido su extensa carta y veo que debemos explicarnos una y otra vez.

Primero, una particularidad. No se consiguen corresponsales por 2 kópeks la línea. Mientras no haya dinero, tendremos que conformarnos con nuestros artículos sobre el extranjero.

Ahora, lo principal. Se queja usted de la monotonía. Pero siempre será así si no se publica polémica, si se recorta drásticamente a Kámenev (él escribe en un tono distinto), si se ajusta todo al «liquidacionismo positivo». Además, ahuyentarán a los colaboradores en general si no publican, ni siquiera responden, ni devuelven los artículos (por ejemplo, los míos: ¡la respuesta a Blank es importante!, «Esperanzas que no se apagan» 87 y otros varios!!).

Vean: «Névski Gólos» se hace de manera más viva. No teme la polémica. Provoca. Dice las cosas con audacia hasta el final.

Al eludir las «cuestiones candentes», «Zvezdá» y «Pravda» se convierten en órganos secos, monótonos, carentes de interés,

* - «Los obreros y la nación». Nota de la redacción

no combativos. Un órgano socialista debe llevar la polémica: nuestro tiempo es tiempo de dispersión desesperada y sin polémica es imposible pasarse. La cuestión es llevarla con viveza, atacando, planteando problemas por iniciativa propia, o sólo a la defensiva, de modo seco y aburrido.

Por ejemplo, «Partidario de «Zvezdá»» en el n.º 16 respondió bien. Se ve que es un hombre de principios. Pero no disipó los terribles temores suscitados en todas partes (tengo una serie de cartas) por el número 6 de «Névski Gólos» 88. En definitiva, ¿qué? ¿Hubo una reunión? ¿De quiénes? ¿Para qué? ¡Todo eso no está claro! Y sin aclarar esto, nadie quiere trabajar. Todo el mundo dice: ¿no tengo acaso derecho a saber para quién trabajo, a quién ayudo a llevar a la Duma? ¿No será un liquidador? ¿No será un confuso conciliador trotskista? ¿No estaré participando (indirectamente) en la elaboración de una «plataforma común»??

Tales cuestiones paralizan la energía, siembran la descomposición.

Y «Névski Gólos» ataca con desparpajo, se hace con más brío. A los obreros no se les puede, es nocivo, pernicioso, ridículo, ocultar las divergencias (como hace «Pravda»). No se puede dejar que el adversario, «Névski Gólos», empiece a hablar de las divergencias. «Pravda» perecerá como órgano meramente «popular», «positivo»; es indudable.

Seguramente vencería si no temiera la polémica, si hablara directamente de los liquidadores, si se animara con debates, con un folletín contra Axelrod, etc. Artículos como el de Axelrod atraen: los obreros oyen hablar de las divergencias y se sienten atraídos por las aclaraciones abiertas de Axelrod, que dice las cosas cien veces con más audacia que nosotros. Todos los obreros oyen los rumores sobre la plataforma única, todos los dirigentes obreros conocen el folletín de Axelrod 89; ¡si callan, se quedan atrás! Y un periódico que se queda atrás, ha perecido. El periódico debe ir por delante de todos, tanto «Névskaia Zvezdá» como «Pravda». Junto a 2 articulillos «positivos», «Pravda» debe dar polémica: una nota literaria de Kámenev, un folletín burlándose del liquidador, etc. La monotonía y el retraso son incompatibles con el oficio periodístico. Y sobre «Pravda» pesa además una obligación especial, sumamente importante: «a quién conducirá»: he ahí lo que todos preguntan, lo que todos leen entre líneas. Aquí (una vez cada cuatro años, antes de las elecciones) sería importante una entrevista; no se puede hacer un periódico sin reuniones, al menos esporádicas, con los colaboradores permanentes. Piensen en esto bien y con prontitud, porque el tiempo apremia.

Le estrecho la mano. Uliánov

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Escrito el 24 de julio de 1912.

Enviado de Cracovia a Petersburgo

Publicado por primera vez en 1923

en el libro: «De la época de «Zvezdá» y

«Pravda» (1911-1914)».

Fascículo III

Se imprime según el manuscrito