1. La Duma de Bulyguin (la Duma de Estado) y la unificación.  
Algunas observaciones complementarias a las explicaciones literarias.  

2. N.° 109 4).  
(a) Puñaladas y (β) diferencias reales.  
ad a) — Campaña del zemstvo. Comparar Parvus y el Grupo de Mariúpol en el n.° 109: "fracasada".  
(a) — Táctica independiente o adhesión a la democracia burguesa.  
(a) — Esperar pasivamente la insurrección y los obreros de Odesa.  
(β) Diferencias reales.  

??  
comparar programa  
¿de los terratenientes rurales?  
(1) ¿Estamos contra la autogestión revolucionaria?  
(("¿desprecio?")) — no, a favor, pero no es lo esencial. ¿Estamos contra la parte constitucional de las reivindicaciones del movimiento de liberación?  
comparar  

(2) ¿Lo mismo o no lo mismo?  
La autogestión y el ejército revolucionario.  
(3) Centro de gravedad: desviar de las elecciones a la Duma o atraer al pueblo.  
(4) «La gallina y el huevo».  
Autogestión revolucionaria — Ejército revolucionario  
detrás y delante  
I  
I  
fragmentos y todo.  
j NB  
Dialéctica de la vida embrollada y la lógica del bacilo desenredador.  
Unificación 15).  
«El puño desde abajo» «¿Dónde está la garantía?»??  
¿Dos Órganos Centrales?  
¿Vale la pena?

*) Vladímir Ilich se refiere al artículo «La autogestión revolucionaria de los ciudadanos» en el n.° 12 del órgano menchevique «Sotsial-Demokrat», del 31 (18) de agosto de 1905 (se publicaba en Ginebra).  
2) Aquí Vladímir Ilich, en forma de proporción, anota lo siguiente: la organización de la autogestión revolucionaria guarda la misma relación con la revolución democrática que las sociedades de consumo con la revolución socialista.  
3) Sig — ¿por qué?  
4) Aquí se tiene en cuenta, en primer lugar, el artículo «El boicot a la Duma de Bulyguin y la insurrección» (Obras, t. VIII, págs. 143-149.)  
5) Unbehilflich — torpe.  
6) Zu viel — ¡demasiado!  
7) Unmöglich — imposible.  
8) Stimmt — Correcto. Las palabras sobre los «fragmentos» y las siguientes: «la gallina y el huevo», «detrás y delante», «fragmentos y todo», así como los ejemplos con las cooperativas, se refieren a la cuestión que Vladímir Ilich formula un poco más abajo con las palabras: — «Dialéctica» del proceso confuso y lógica de la conciencia desenredadora», «dialéctica de la vida embrollada y lógica de los bacilos desenredadores de la conciencia socialdemócrata». En el propio artículo, Vladímir Ilich escribe:  
«El proceso del desarrollo real siempre transcurre de manera embrollada, mostrando fragmentos del epílogo antes del prólogo verdadero. Pero, ¿acaso esto significa que al dirigente del partido consciente le está permitido embrollar las tareas de la lucha, le está permitido mezclar el prólogo con el epílogo? ¿Acaso la dialéctica del proceso espontáneo embrollado puede justificar la confusión en la lógica de los socialdemócratas conscientes?» (Obras, t. VIII, págs. 307-309.)  
9) Versus — en contraposición.  
10) Konsumverein — sociedad de consumo.  
11) Obras, t. VIII, pág. 173.  
12) La resolución del Grupo de Mariúpol de la Unión del Donets se citó en el artículo de F. Dan «Sobre la cuestión de la Duma de Estado» en «Iskra» n.° 109, del 11 de septiembre (29 de agosto) de 1905.  
En el artículo «La última palabra de la táctica iskrista» no se examina la posición del Grupo de Mariúpol.  
13) Al final del artículo «La autogestión revolucionaria» en el n.° 12 de «Sotsial-Demokrat» se dice: «La autogestión revolucionaria es el camino en el que, con cada pequeño éxito, preparamos la victoria de la futura insurrección popular de todo el pueblo.»  
14) En el n.° 109 de «Iskra», Lenin utiliza para la polémica con los mencheviques dos artículos: 1) «Sobre la cuestión de la Duma de Estado» (de Dan) y 2) «El boicot a la Duma y la autogestión revolucionaria del pueblo» (de Mártox).  
15) A la cuestión de la unificación de las dos fracciones está dedicada una serie de cartas de Lenin a los miembros del Comité Central. (Véase la sección VI de la «Recopilación».) Sobre los dos Órganos Centrales, véanse las págs. 497 y 502.

* SOBRE EL ARTÍCULO «LA HUELGA POLÍTICA Y LA LUCHA CALLEJERA EN MOSCÚ».  
[10-12 de octubre de 1905.]

El artículo «Días sangrientos en Moscú» aparece en prensa por primera vez.  
Fue escrito por Vladímir Ilich el 10 de octubre (27 de septiembre), dos días antes de que escribiera el artículo sobre el mismo tema publicado en «Proletarii» n.° 24, del 17 (4) de octubre de 1905, «La huelga política y la lucha callejera en Moscú», cuyo plan se publica a continuación.

24a. DÍAS SANGRIENTOS EN MOSCÚ.  
Ginebra, 10 de octubre (27 de septiembre) [1905].  
Un nuevo estallido de la insurrección obrera: huelga de masas y lucha callejera en Moscú. En la capital, el 9 de enero retumbó el primer trueno de la acción revolucionaria del proletariado. Los ecos de ese trueno se extendieron por toda Rusia, levantando con una rapidez nunca antes vista a más de un millón de proletarios para una lucha gigantesca. A Petersburgo le siguieron las periferias, donde la opresión nacional agravó la ya insoportable opresión política. Riga, Polonia, Odesa, el Cáucaso se convirtieron, uno tras otro, en focos de una insurrección que crecía en amplitud y profundidad cada mes, cada semana.  
Ahora le ha llegado el turno al centro de Rusia, al corazón de las regiones «auténticamente rusas», que más tiempo habían conmovido a los reaccionarios con su estabilidad. Toda una serie de circunstancias explican esta relativa estabilidad, es decir, el atraso del centro de Rusia: las formas menos desarrolladas de la gran industria, que abarcaba a enormes masas obreras pero que rompía menos los lazos con la tierra y concentraba menos a los proletarios en los centros intelectuales; la mayor lejanía del extranjero; y la ausencia de discordia nacional. El movimiento obrero, que se había manifestado con tan poderosa fuerza en esta región ya en 1885-86, quedó como aletargado por un largo período, y los esfuerzos de los socialdemócratas se estrellaron decenas y cientos de veces contra la resistencia de unas condiciones locales de trabajo especialmente difíciles.  
Pero por fin también el centro empezó a agitarse. La huelga de Ivánovo-Voznesensk mostró una inesperadamente alta madurez política de los obreros. La efervescencia en toda la región industrial central no dejó de intensificarse y extenderse ininterrumpidamente después de esta huelga. Ahora esa efervescencia ha empezado a desbordarse, a transformarse en insurrección. Sin duda, el estallido se agudizó aún más por el estudiantado revolucionario moscovita, que acababa de aprobar una resolución completamente análoga a la de Petersburgo, que estigmatiza a la Duma de Estado y llama a la lucha por la república, por la creación de un gobierno revolucionario provisional. Los profesores liberales, que acababan de elegir al rector más liberal, al famoso señor Trubetskói, cerraron la universidad bajo la presión de las amenazas policiales: temían, según sus palabras, que se repitiera la masacre de Tiflis dentro de los muros de la universidad. Sólo aceleraron el derramamiento de sangre en las calles, fuera de la universidad.  
Por lo que podemos juzgar a través de los breves comunicados telegráficos de los periódicos extranjeros, el curso de los acontecimientos en Moscú fue el «habitual», el que se había convertido, por así decirlo, en la norma desde el 9 de enero. Comenzó con la huelga de los tipógrafos, que rápidamente se extendió. El sábado 7 de octubre (24 de septiembre) ya no trabajaban las imprentas, los tranvías eléctricos, las fábricas de tabaco. Los periódicos no salieron. Se esperaba una huelga general de los obreros fabriles y ferroviarios. Por la tarde tuvieron lugar grandes manifestaciones, en las que, además de los tipógrafos, participaron también obreros de otras profesiones, estudiantes, etc. Los cosacos y gendarmes dispersaron muchas veces a los manifestantes, pero estos se reagrupaban de nuevo. Muchos policías resultaron heridos. Los manifestantes lanzaban piedras y disparaban con revólveres. Fue gravemente herido un oficial que comandaba a los gendarmes. Muerto un oficial cosaco, un gendarme, etc. A la huelga se sumaron el sábado los panaderos.  
El domingo 8 de octubre (25 de septiembre) los acontecimientos adquirieron de inmediato un cariz amenazador. A partir de las 11 de la mañana comenzaron las aglomeraciones...