¡Querido Vlasov! Acabo de recibir su carta y me apresuro a responder de inmediato, sin esperar a Grigori, quien hoy le ha enviado a usted la carta de Samovarov.1
Nadia escribe hoy a Liubich. Es terriblemente molesto que usted se haya dado cuenta demasiado tarde*. Ahora hay que escribirle ya no sobre los preparativos para la salida, sino sobre la salida inmediata. Escríbale además con la mayor insistencia sobre la salida inmediata, de lo contrario el enemigo tendrá 4 (un bundista + un letón + 2 mencheviques) y nosotros no más que eso (3, de los cuales 1 dudoso, + 1 polaco).