Ayer terminaron las sesiones (tres) de la reunión del Consejo del partido. Estas sesiones arrojan una luz definitiva sobre toda la situación política del partido. Plejánov marcha junto con los martovistas, imponiéndonos su mayoría en todo lo que tenga alguna importancia. Nuestra resolución de condena del boicot, etc. (del boicot por ambas partes) no se ha sometido a votación; se ha aprobado solo en principio la separación de las formas inadmisibles de lucha de las admisibles. En cambio, se ha aprobado la resolución de Plejánov: es deseable que el CC coopte un número correspondiente (sic!) de la minoría. Después de esto, nosotros retiramos nuestra resolución y presentamos una protesta*, manifestándonos contra esta política de ajustes de cuentas localistas desde dentro del Consejo. Tres miembros del Consejo (Mártov, Axelrod y Plejánov) responden que examinar esta protesta

«está por debajo de su dignidad». Nosotros declaramos que la única salida honrosa es el congreso. El Consejo lo hace fracasar. Tres miembros aprueban resoluciones que legalizan (!) el envío por la redacción de sus propios representantes separados del CC, que encargan al CC entregar a la redacción publicaciones en la cantidad necesaria para su difusión (!!). Esto significa dárselas para su propio transporte y su propia distribución, pues de ellos sale ahora, uno tras otro, un «agente» que se niega a cumplir encargos para el Comité Central. Además, tienen ya listo el transporte (ofrecían transportar a medias).

En «Iskra» (n.º 57) aparece un artículo de Plejánov que califica a nuestro CC de excéntrico (no hay en él minoría) y lo invita a cooptar. Cuántos, no se sabe; según informaciones privadas, no menos de tres de una lista muy restringida (de 5-6, al parecer), y puede que aún con la exigencia de que salga alguien del Comité Central.

Solo los ciegos pueden no ver ahora de qué se trata. El Consejo presionará al CC por todos los medios y en todos los sentidos, exigiendo una cesión total a los martovistas. O un congreso inmediato, inmediato...

\* Véase V. I. Lenin, Obras Completas, 5.ª ed., t. 8, págs. 145-146. (N. de la Red.)