He leído y releído con toda atención su carta. Estoy decididamente en desacuerdo y no puedo presentarla ante el Polítburó. Presentarla ante el pleno es, por supuesto, su indiscutible derecho.

Ni una sombra - literalmente ni una sombra, precisamente de argumentos prácticos y organizativos tiene usted.

* Véase el presente volumen, documento 93. Nota del editor.