## 14 (27) de noviembre

El camarada Lenin, en nombre de la fracción bolchevique, interviene para exponer el punto de vista del partido bolchevique sobre el problema agrario.

El partido eserista ha fracasado en el problema de la tierra, predicando de palabra la confiscación de las tierras de los terratenientes y negándose a llevarla a cabo en la práctica.

La propiedad terrateniente de la tierra es la base de la opresión feudal, y la confiscación de las tierras de los terratenientes es el primer paso de la revolución en Rusia. Pero el problema de la tierra no puede resolverse independientemente de otras tareas de la revolución. El planteamiento correcto de estas tareas se deduce del análisis de las etapas que ha atravesado la revolución. El primer paso es el derrocamiento de la autocracia y la afirmación del poder de la burguesía y los terratenientes. Los intereses de los terratenientes están estrechamente entrelazados con los intereses de la burguesía y de los bancos. La segunda etapa es el fortalecimiento de los Soviets y la política de acuerdo con la burguesía. El error de los eseristas de izquierda consiste en que en aquel entonces no se opusieron a la política de acuerdo, alegando que las masas no estaban suficientemente desarrolladas. El partido es la vanguardia de la clase, y su tarea no consiste en absoluto en reflejar el estado medio de la masa, sino en conducir a las masas. Pero, para conducir a los vacilantes, los camaradas eseristas de izquierda deben dejar de vacilar ellos mismos.

Camaradas eseristas de izquierda, en julio comenzó un período de ruptura de las masas populares con la política de acuerdo, pero los eseristas de izquierda siguen tendiendo toda la mano a los Avkséntiev, mientras a los obreros solo les tienden el dedo meñique. Si el pactismo continúa, la revolución habrá perecido. Si el campesinado apoya a los obreros, solo en ese caso se podrán resolver las tareas de la revolución. El pactismo es el intento de las masas obreras, campesinas y de soldados de lograr la satisfacción de sus necesidades mediante reformas, concesiones por parte del capital, sin la revolución socialista. Pero no se puede dar al pueblo la paz, la tierra sin derrocar a la burguesía, sin el socialismo. La tarea de la revolución es romper con el pactismo, y romper con el pactismo significa emprender el camino de la revolución socialista.

El camarada Lenin defiende a continuación las instrucciones a los comités de volost{43} y habla de la necesidad de romper con las altas esferas, como los comités del ejército, el Comité Ejecutivo de los diputados campesinos, etc. – Tomamos nuestra ley sobre los comités de volost de los propios campesinos. Los campesinos quieren tierra, la prohibición del trabajo asalariado, instrumentos para el cultivo. Pero esto no se puede obtener sin derrocar al capital. Nosotros les decíamos: vosotros queréis tierra, pero la tierra está hipotecada y pertenece al capital ruso y mundial. Vosotros lanzáis un desafío al capital, vais por un camino diferente al nuestro, pero coincidimos en que vamos y debemos ir hacia la revolución social. En cuanto a la Asamblea Constituyente, el ponente dijo que la labor de la Asamblea Constituyente dependerá del estado de ánimo en el país, y yo digo: confía en el estado de ánimo, pero no olvides el fusil.

El camarada Lenin se detiene a continuación en el problema de la guerra. Cuando el orador habla de la destitución de Dujonin y el nombramiento de Krylenko como comandante en jefe, se oyen risas. – A vosotros os da risa, pero los soldados os condenarán por esta risa. Si aquí hay personas a las que les da risa que hayamos destituido a un general contrarrevolucionario y nombrado a Krylenko, que está contra los generales y ha ido a entablar negociaciones{44}, entonces no tenemos nada que hablar con esas personas. Con aquellos que no reconocen la lucha contra el generalato contrarrevolucionario, no tenemos nada en común; preferiremos dejar el poder, tal vez meternos en la clandestinidad, pero no tendremos nada en común con tales personas.