24 de mayo de 1918, 17 h. 5 m.

A todos los obreros del distrito de Kinésma. ¡Camaradas obreros! Los ricos del campo de las provincias productoras ocultan y no entregan para los obreros hambrientos enormes reservas de grano. Los ricos prefieren vender el grano a precios especulativos desorbitados, que solo puede pagar la burguesía urbana, pero no la población más pobre y hambrienta. Especulando con el grano, los ricos intentan especular también con las mercancías que reciben a cambio del grano. La burguesía urbana hace agitación para la abolición del monopolio del grano, de los precios fijos y para la introducción del libre comercio del grano. De la agitación la burguesía pasa a la provocación, empujando hábil e imperceptiblemente a los obreros hambrientos a acciones, disturbios y desórdenes, tratando de tomar el poder en sus manos. El Consejo de Comisarios del Pueblo lucha con todas sus fuerzas y defiende el monopolio del grano, sin el cual solo prosperará la burguesía, mientras que la población más pobre se quedará completamente sin pan. ¡Camaradas obreros, no cedáis a la provocación de las fuerzas oscuras, no juguéis a favor de la burguesía y de los contrarrevolucionarios, que quieren con vuestras manos sacar las castañas del fuego y destruir todas las conquistas de la revolución! Con vuestras acciones irreflexivas y con el intercambio de mercancías por cuenta propia no introduzcáis desorganización en el difícil trabajo de conseguir pan para vosotros. El Consejo de Comisarios del Pueblo realiza ahora en enormes proporciones el intercambio de mercancías por grano, ha emprendido la requisa con destacamentos armados de las reservas de grano acumuladas por la burguesía rural. Si queréis ayudar, prestar apoyo a vuestro poder obrero-campesino, actuad organizadamente: destacad de entre vosotros a los mejores conocedores
* Se imprime según el texto del telegrama, mecanografiado.