Con la ocupación por nuestras valientes tropas de la península de Crimea, han pasado a nuestras manos diversos almacenes de mercancías traídas del extranjero, así como las reunidas dentro del país para su exportación al exterior. Nuestra República Federativa Soviética sostiene actualmente una lucha tensa contra la devastación económica y experimenta una necesidad aguda de abastecer al Ejército Rojo y a las empresas productivas de choque con los medios de producción, materiales y semifacturas más necesarios.

Todos estos artículos que se encuentran en la península de Crimea y que nos han llegado del enemigo deben ser inventariados del modo más minucioso por las comisiones interdepartamentales de trofeos, y estos inventarios detallados deben ser comunicados al Kombezkhoz*, copia a la Comisión de Uso** en Moscú. Todas las mercancías de procedencia local deben ser igualmente protegidas de todo saqueo, inventariadas detalladamente, y los datos sobre ellas deben ser comunicados igualmente al Kombezkhoz, copia a la Comisión de Uso. De estas mercancías, las que tengan importancia para el