Acabamos de recibir la carta con el plan del hermano Pajomi, Yáblochkov y Bruskov. No podemos ocultar que no solo no podemos estar de acuerdo con ninguna parte de este plan (aunque sobre la primera todavía se puede discutir), sino que estamos directamente asombrados por él, especialmente por la segunda parte: 1) ir todos a San Petersburgo, 2) organizar un órgano de distrito de la organización rusa de "Iskra". Hasta tal punto estamos impresionados que pedimos disculpas de antemano si en la exposición ulterior se desliza alguna palabra demasiado brusca.

¡Es algo increíble! Después de todo un año de esfuerzos desesperados, apenas se consigue empezar a agrupar para esta tarea inmensa y la más perentoria un estado mayor de dirigentes y organizadores en Rusia (este estado mayor es todavía terriblemente pequeño, pues nosotros, aparte de las tres personas mencionadas, tenemos a otras 2-3, y para un órgano para toda Rusia se necesita no una decena de colaboradores tan enérgicos, entendiendo esta palabra no solo en el sentido literario), y de repente ¡desmantelar de nuevo lo construido y regresar al viejo artesanalismo! ¡Yo no puedo imaginarme una táctica más suicida para "Iskra"! Un órgano de distrito similar al existente "Rabochi del Sur" significa de nuevo gastar desde el principio una masa de medios y de personas en la redacción, la técnica, la expedición, etc., y

* Postdata a la carta de N. K. Krupskaya. Ed.

¿para qué? ¡Para cinco números en año y medio! Y ahora, además, no lo conseguirá de ningún modo en año y medio, pues "Rabochi del Sur" tenía la ventaja de que lo creaba un Comité ya formado, que se encontraba en el apogeo de su desarrollo, es decir, una organización entera. Vosotros sois por ahora solo tres.

¿Para que, en vez de luchar contra esa estrechez que hace que el petersburgués se olvide de Moscú, el moscovita de San Petersburgo, el kievita de todo excepto de Kiev, en vez de acostumbrar a la gente (hay que acostumbrarlos años a esto, si queremos formar un partido político digno de ese nombre) a llevar un asunto para toda Rusia, — en vez de esto, fomentar de nuevo el trabajo artesanal, la estrechez local y el desarrollo, en lugar de una socialdemocracia para toda Rusia, de una especie de socialdemocracia de Poshejonie — esto no será otra cosa que poshejonismo, esto no puede ser otra cosa? Por experiencia nos hemos convencido de cuán pocas fuerzas tenemos para formar un órgano verdaderamente político, cuán pocos colaboradores, reporteros, pocas personas con vínculos políticos, pocos prácticos de la técnica y la expedición.

Hay pocos para toda Rusia, ¿y nosotros vamos a disgregarlos y a abandonar una empresa para toda Rusia ya comenzada y necesitada de un apoyo multilateral, en aras de fundar una nueva empresa local? En el mejor de los casos, en caso de un éxito brillante de este nuevo plan, esto conducirá al rebajamiento del tipo de la socialdemocracia rusa, al rebajamiento de su significado político, porque un periódico político "local" no puede existir, ya que en un órgano local siempre sufrirá la sección política general. Escribís: un órgano "de masas". Nos negamos por completo a entender qué clase de bicho es ese. ¿Acaso también el hermano Pajomi ha empezado ya a pensar que hay que rebajarse más, de los elementos de vanguardia a la masa, escribir de forma más simple y más cercana a la vida?? ¿Acaso nuestro objetivo es acercarnos a

la "masa" y no elevar a esta masa, que ya ha empezado a moverse, hasta el grado de movimiento político organizado? ¿Acaso nos faltan cartas de las fábricas y talleres, y no denuncias políticas, conocimiento político, generalizaciones políticas? Y he aquí que para ampliar y profundizar nuestras generalizaciones políticas, ¡desmembremos la causa común en asuntos de distrito! Y además del rebajamiento político, rebajarán inevitablemente la causa técnicamente con el plan de un órgano de distrito. Uniendo todas las fuerzas en "Iskra", podemos poner (esto ya está demostrado ahora tras un año de experiencia) un periódico mensual, con material verdaderamente político, mientras que con un órgano de distrito no se puede pensar ahora ni en 4 números al año. Y si no nos lanzamos impacientemente de un plan a otro y no nos turban los fracasos temporales y el lento crecimiento de la empresa para toda Rusia, sería completamente posible conseguir en medio año o un año un órgano quincenal (en lo que ya pensamos insistentemente). Suponemos, naturalmente, que el hermano Pajomi, Yáblochkov y Bruskov se mantienen en el camino anterior, aprobando tanto la orientación como el plan organizativo de "Iskra"; — si han cambiado su punto de vista sobre estas cuestiones, entonces, por supuesto, la conversación es completamente distinta. En general, estamos positivamente perplejos, ¿por qué estas personas han perdido la fe en este plan y tan pronto? (porque no pueden no ver que el nuevo plan destruye el viejo). ¿A causa del transporte? Pero organizar nuestra propia vía lo hemos intentado hasta ahora solo una vez, y este intento no ha conducido aún a un fracaso total — y nosotros, incluso después de 2-3 fracasos, no debemos abandonar la causa. ¿Acaso estas personas se han inclinado más por la edición en Rusia y no en el extranjero? Pero si ellos saben que para lo primero se ha hecho todo y se han gastado hasta 1000 rublos, y de momento no hay resultados. Debemos decir que, en general, consideramos todo plan de edición de cualquier órgano de distrito o local por la organización rusa de "Iskra" como absolutamente incorrecto y perjudicial. La organización de "Iskra" existe para apoyar y desarrollar esta última y para, mediante ello, unir al partido, y no para disgregar las fuerzas, de lo cual hay más que suficiente incluso sin esta organización. Respecto al viaje de todos a San Petersburgo, solo diremos que nosotros tenemos muy pocos trabajadores como P., B. y el hermano Pajomi, y hay que cuidarlos. Y el peligro de una caída general, viviendo en un mismo lugar, es cien veces mayor. Si ellos consideran que uno solo allí es poco (eso ellos lo ven mejor), que le añadan a aquel que

se libera en otoño (el hermano Pajomi), y no a los dos. Y luego, tanto para su seguridad como para el trabajo de unificación, que no olviden la extrema conveniencia de cambiar de vez en cuando el lugar de residencia. Si, por fin, se consiguiera conquistar el Comité de San Petersburgo, entonces, por supuesto, hay que obligarlo a ocuparse con ambas manos de "Iskra", y de su mayor frecuencia, y a luchar contra toda nueva empresa artesanal.

El artesanalismo es un enemigo mucho más encarnizado que el "economismo", pues las raíces vitales más profundas del economismo, según nuestra más profunda convicción, residen precisamente en el artesanalismo. Y nunca habrá un movimiento político (político no solo de palabra, sino de hecho, es decir, que influya directamente sobre el gobierno y prepare el asalto general) mientras no superemos este artesanalismo y no socavemos todo crédito hacia él.

Si el Comité de San Petersburgo compraba 400 ejemplares de "Rabochi del Sur", el grupo "Socialista" se comprometía a distribuir 1000 ejemplares de "Iskra". Que organicen la distribución de tal cantidad de ejemplares, que organicen que en ella haya una sección petersburguesa detallada (en caso necesario constituirá un suplemento especial), y entonces se habrá alcanzado esa misma tarea que os ha ocultado todas las demás tareas de la conquista de San Petersburgo. Consideramos necesario recordar que todos los "prácticos" están de acuerdo en que "Rabochi del Sur", en cuanto a accesibilidad para los obreros, no tiene ventaja frente a "Iskra", de modo que también este argumento decae. Es absurdo y criminal disgregar fuerzas y medios — "Iskra" se queda sin dinero, ni un solo agente ruso le entrega ni un kopek, y mientras tanto cada uno emprende una nueva empresa que requiere nuevos medios. Todo esto testimonia una falta de constancia. Hay que ser más paciente: mediante nuestro plan alcanzaremos nuestro objetivo, aunque no sea pronto, y qué se puede esperar al realizar el plan propuesto, se ve por la deplorablemente memorable experiencia de "Rabócheye Znamia". Nuestros conocidos se han lanzado tan precipitadamente a su plan, que Yáblochkov, contraviniendo lo acordado, se fue a San Petersburgo, abandonando Odesa, donde la estancia de nuestro agente es necesaria. Exigimos que el nuevo plan sea

abandonado. Si nuestros argumentos parecen poco convincentes, que pospongan todo nuevo plan hasta nuestro congreso, que nosotros, en caso necesario, convocaremos cuando la cosa se arregle de algún modo. En cuanto a la literatura popular, pues se tiene en vista ampliar la edición de folletos populares. Esta carta expresa la opinión no solo de nuestro grupo, sino también del grupo "Emancipación del Trabajo".

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Escrito en la segunda mitad

de julio de 1901.

Enviado de Múnich a Vilna

Publicado por primera vez en 1925

en la revista "Krásnaya Létopis"

Nº 4

Se imprime según la copia

mecanografiada (perlustración)