La intervención de Rosa Luxemburg en «Vorwärts» (del 14 de septiembre) en defensa del llamado Vorstand polaco y con acusaciones contra el camarada Rádek me obliga, a pesar de mi total renuencia a inmiscuirme en este asunto, a tomar la pluma. No se puede callar cuando la lucha contra los liquidadores del partido ruso se utiliza para justificar los peores procedimientos de los liquidadores.

Personalmente he observado las vacilaciones del camarada Rádek, desde la defensa de la extrema izquierda hasta la defensa de los liquidadores rusos; siempre he combatido y combatiré políticamente a todo defensor del liquidacionismo, pero precisamente por eso debo alzarme contra los repugnantes procedimientos del llamado Vorstand polaco en el «caso» Rádek 577.

¿En qué consiste el rasgo principal del «conocido» (bekannt) folleto de Mártof, que tan oportunamente ha recordado Rosa Luxemburg? 578

En que el jefe de los liquidadores, Mártof, después de que en enero de 1910 todos los socialdemócratas de Rusia condenaran solemne y unánimemente el liquidacionismo y proclamaran la paz en el partido sobre la base de esa condena 579, un año más tarde, cuando los liquidadores destruyeron el CC del partido y se escindieron de él, publicó un folleto acusando a sus adversarios de 1001 actos deshonestos y criminales. Los polacos calificaron entonces este folleto de «Stinkbombe»* (bomba fétida. — Ed.), e incluso (sogar, no selbst) Kautsky lo llamó «abscheulich»** (repugnante. — Ed.).

Exactamente lo mismo ha hecho ahora el llamado Vorstand polaco, encabezado por Rosa Luxemburg.

A mí personalmente, nada menos que los miembros de ese mismo Vorstand, en 1909 y 1910, me recomendaron al camarada Rádek como colaborador de nuestro Órgano Central del partido y me lo presentaron personalmente, dándole las mejores referencias, en el congreso internacional de Copenhague.

Pero luego, en 1911, el camarada Rádek intervino políticamente contra ese Vorstand, apoyando al Comité de Varsovia del partido, a toda una serie de miembros del partido y a dos de sus más destacados dirigentes (Maletzki y Ganetzki), que habían desenmascarado las acciones desorganizadoras de ese Vorstand. El camarada Rádek ayuda a establecer la verdad, a saber, que el Parteivorstand polaco es un Vorstand sin partido. En Varsovia, la capital de Polonia, ese Vorstand ya no representa al Comité de Varsovia, sino a su propio grupito ficticio. Los camaradas alemanes conocerán pronto todos estos detalles. Los miembros del partido socialdemócrata ruso saben que ya existe toda una literatura al respecto, ¡y en vano intenta Rosa Luxemburg silenciarla (totzuschweigen) ante la Internacional!

Y he aquí que, después de que Rádek se hubiera manifestado políticamente contra el llamado Parteivorstand (sin partido), ese «Partei»vorstand inventa un «tribunal» contra Rádek por un «hecho» que data —¡atención!— de 1 9 0 6.

¡Ahí está el quid de todo el asunto, eso es lo que se esfuerza en disimular con palabrería*** (wegzuschwatzen. — Ed.) nuestra ilustre**** Rosa!

Rosa Luxemburg y su «Partei»vorstand libran ahora una guerra de una furia inaudita contra los mejores militantes de su propio partido, rebajándose a tal bajeza como la de insinuar sus vínculos con la Ojrana. Rosa Luxemburg y su «Partei»vorstand han perdido la cabeza al librar tal guerra contra sus adversarios políticos.

¿Acaso no está claro ahora por qué, sin entrar en el fondo del «caso Rádek», considero mi deber declarar: el fondo de este asunto es la venganza política de Rosa Luxemburg y de su «Partei»vorstand?

Turguénev caracterizó hace tiempo en la literatura rusa ciertos procedimientos. Un viejo bribón, escribía Turguénev, daba una vez un sabio consejo: cuando cometas una bajeza, clama más fuerte que nadie contra la vileza de los actos que precisamente tú cometes. Cuando estafes al fisco, grita más que nadie sobre la infamia del desfalco…

Cuando el «Partei»vorstand polaco se rebajó a repetir los procedimientos de Mártof contra el camarada Rádek, ese «Partei»vorstand envió a Rosa Luxemburg a «Vorwärts» para gritar más fuerte sobre la vileza de Mártof! … Es ist eine alte Geschichte* (Es una vieja historia. — Ed.), pero para nosotros, los emigrantes rusos, ist sie leider gar nicht «neu»** (desgraciadamente no es nada «nueva». — Ed.)…

Rosa Luxemburg intenta hacer creer a los lectores alemanes que el camarada Rádek «nie die geringste Rolle gespielt hat»*** (nunca desempeñó el menor papel. — Ed.), etc., etc. En respuesta a ese elenden Altweiberklatsch**** (miserable chisme de comadres. — Ed.), estoy obligado a constatar un hecho exacto: el camarada Rádek, tanto en 1909 como en 1910, trabajó mucho y con éxito como colaborador del Órgano Central del partido socialdemócrata de Rusia. Yo fui uno de los redactores del Órgano Central y no puedo dejar sin respuesta la maliciosa calumnia de Rosa Luxemburg.

Rosa Luxemburg, para denigrar al camarada Rádek, se elogia a sí misma bajo el nombre de «polnische Wortfuhrer»***** (representantes polacos. — Ed.). Alude a la vacilación de las «taktischen» Ideen****** (ideas «tácticas». — Ed.) del camarada Rádek.

Digo francamente que considero esas vacilaciones, esa disposición a la «paz» con los liquidadores rusos, como un gran pecado del camarada Rádek. Pero creo que es más perdonable semejante pecado en un colaborador no responsable de la política del CC y del Órgano Central, que en miembros del CC y del Órgano Central. Y entre los susodichos «polnischen Wortfuhrern» siempre desempeñaron un papel predominante notorios «Intrigenfuhrer»* (intrigantes. — Ed.) como Tyszka, cuyas vacilaciones causaron un enorme perjuicio a todo el partido.

Para no ser infundado, citaré dos ejemplos. En enero de 1910, el pleno del CC del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia condenó por unanimidad el liquidacionismo. El único apartado de la resolución que abre Tur und Thor** (puerta y portón. — Ed.) al oportunismo (el llamado § 1) fue aprobado por iniciativa de Tyszka. ¿Qué dirá Rosa Luxemburg a esto? ¿Se le ocurrirá defender ese § 1 desde el punto de vista de la «radikale Richtung»?*** (la «tendencia radical». — Ed.)

Cuando en la primavera de 1911 los bolcheviques abandonaron la llamada Oficina del CC en el Extranjero a causa de la destrucción del CC por los liquidadores, los polacos permanecieron meses aún en ese organismo junto con los bundistas y los letones 580, de quienes entonces incluso (sogar) Plejánov escribía: «Diese Parteiinstitution, die zum Werkzeug in den Handen einer Gruppe von Leuten geworden war, die die Partei liquidieren wollten und die daher der Sache des russischen Proletariats gro.en Schaden zuzufugen drohte, konnte diesem nur einen Gefallen erweisen: namlich das Zeitliche segnen» (Nota: «Tagebuch eines S. D.» 2 Beilage zu N 15, S. 1, zitiert in der Schrift: «Der Anonymus aus dem «Vorwarts» und die Sachlage in der Soz. Dem. Arb. P. Ru.lands»; diese Schrift wurde in die Redaktionen aller s. d. Blatter in Deutschland gesandt). [«Esta institución partidaria, convertida en instrumento en manos de un grupo de personas que querían liquidar el partido y que, por lo tanto, amenazaba con causar un gran daño a la causa del proletariado ruso, solo podía prestarle un servicio: morir a tiempo» (Nota: «Diario de un Socialdemócrata», 2º suplemento al nº 15, pág. 1, citado en el escrito: «El anónimo de «Vorwärts» y la situación en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia»; este escrito fue enviado a las redacciones de todos los periódicos socialdemócratas de Alemania). — Ed.]

Por estos hechos, el lector puede juzgar cuánta verdad hay en las jactanciosas palabras de Rosa Luxemburg de que los polacos «mit starker Faust die liquidatorische Richtung in Ru.land niederzuhalten geholfen haben»* (ayudaron a reprimir con mano fuerte la tendencia liquidacionista en Rusia. — Ed.).

En realidad, los polacos, con sus intrigas, estorbaron mucho más la lucha contra esa «Richtung»** (tendencia. — Ed.). Hasta la fecha, ocho meses después de la exclusión formal del partido de un determinado grupo de liquidadores (la revista «Nasha Zariá») 581, los tan mencionados «polnische Wortfuhrer» no han sido capaces de dar una respuesta directa sobre si desean la «paz» con ese grupo o no. ¡Dar una respuesta directa no es, por supuesto, tan fácil como cometer plagio hoy de los antiliquidadores, mañana de los liquidadores, y declararse sobre esa base «por encima» de ambas «fracciones»!

Rosa Luxemburg se aprovecha del «caso Rádek» para hacer creer a los lectores alemanes que de la «russische Partei»*** (partido ruso. — Ed.) no ha quedado nada, «au.er Trummern»**** (excepto ruinas. — Ed.).

En respuesta a esto, debo constatar hechos exactos. Las «ruinas» son el «Partei»vorstand polaco, pues desde hace un año entero ya no pertenece al partido. Hace un año que no mantiene vínculo organizativo alguno ni con el CC del partido, elegido en la conferencia de enero de 1912 582, ni con la llamada «Comisión Organizadora» de los liquidadores.

El partido del proletariado socialdemócrata ruso, liberado de los liquidadores y de los intrigantes del «Partei»vorstand polaco, se parece tan poco a ruinas, que precisamente desde enero de 1912 se viene desarrollando con particular éxito. Puesto que algunos —y a veces, por desgracia, influyentes— camaradas del partido alemán escuchan con frecuencia los relatos tendenciosos y Klatsch***** (chismes. — Ed.) de los Wortfuhrer des polnischen «Partei»vorstandes****** (representantes de la «Dirección» polaca. — Ed.), que están fuera del partido, me limitaré a una breve indicación de los hechos.

La única medida (Ma.stab) abierta de la influencia de los socialdemócratas en Rusia y de sus vínculos con las masas obreras son los periódicos marxistas legales. En Rusia solo están representadas dos «corrientes»: el partido y los liquidadores. Todo lo demás es Schwindel* (farsa. — Ed.).

En el primer semestre de 1912, los liquidadores publicaron 21 números de periódico; los antiliquidadores, 100. En los dos meses de la segunda mitad (julio y agosto): los primeros, 4; los segundos, 60. En ocho meses (I – VIII de 1912), los primeros pudieron informar sobre el apoyo directo que recibieron de 16 grupos obreros; los segundos, de 551**. ¡Que intente Rosa Luxemburg, con sus cuentos sobre las «ruinas», refutar estos hechos!

Los relatos del «Partei»vorstand polaco sobre el partido ruso merecen aún menos crédito que sus relatos sobre Rádek.

N. Lenin

Escrito antes del 4 (17) de septiembre de 1912.

Publicado por primera vez en alemán en 1964 en la revista «International Review of Social History», Volume IX, Part 3.

Editado en ruso.