Los materiales presentados por los camaradas acerca de la actividad de los Soviets resultaron, aunque incompletos, notablemente interesantes. Tal vez sea este el material más importante de cuantos ha aportado la conferencia, un material que permite contrastar nuestras consignas con el curso real de la vida. El cuadro obtenido nos predispone a conclusiones optimistas. El movimiento comenzó en los centros; allí, en los primeros tiempos, toda la energía del proletariado estuvo dirigida a la lucha. Se invirtió una masa de energía en la lucha contra el zarismo. Con esta lucha se eliminó en Petrogrado el poder estatal central. Se ha realizado una obra gigantesca. Pero si esto condujo a que la burguesía se apoderara del poder, no se pueden extraer de ello conclusiones pesimistas, no se puede ver un error de los obreros por no haber tomado el poder en sus propias manos. Suponer que, tras unos pocos días de lucha, las masas tomarían el poder en sus manos habría sido una utopía. Era imposible hacerlo existiendo una burguesía que estaba magníficamente preparada para asumir el poder.

Del centro la revolución pasa a las localidades. Es lo mismo que ocurrió en Francia: la revolución se vuelve municipal. En las localidades el movimiento muestra que allí la mayoría está con los campesinos, con los obreros, allí donde menos dirección hubo por parte de la burguesía, allí las masas no se desconcertaron. Cuantos más datos recopilamos, más nos muestra esto que cuanto mayor es la composición proletaria de la población, cuantos menos elementos intermedios hay, tanto mejor avanza la revolución en las localidades. Los camaradas de Kazán abordan directamente las tareas de la revolución socialista. Vemos que allí donde las organizaciones del proletariado son insignificantes, las necesidades prácticas dieron al proletariado una definición completamente acertada de las tareas. Sin elementos tales como, por ejemplo, la estadística, etc., la revolución proletaria no puede ser realizada. Para que la revolución proletaria se realice, es necesario que los ingenieros, los técnicos, etc., estén bajo el control práctico del proletariado revolucionario. La revolución en las localidades avanzó con facilidad. El peligro de la anarquía siempre es posible en una revolución. Entre nosotros la anarquía no…[56]

La revolución burguesa no se ocupa de la producción, mientras que aquí los obreros se preocupan por la producción. A los obreros les interesa que la producción no disminuya. La revolución en las localidades avanzó a pasos agigantados. Los informes desde las localidades mostraron que cuanto más agudas son las contradicciones de clase, tanto más correctamente avanza la revolución, tanto más fielmente se ejerce la dictadura del proletariado. La dictadura del proletariado se ejerce en las localidades pequeñas, mientras que los centros resultan ser los menos aptos para impulsar la revolución hacia adelante.

Decididamente, ningún pesimismo se justifica. Es un hecho que en los centros comienza la colaboración con la burguesía. La burguesía, con su organización, se esfuerza por convertir al proletariado en sirviente, para que los obreros sean partícipes temporales de lo que la burguesía construye. Es ridículo pensar que el pueblo ruso extrae los principios rectores de los folletos. No, de la práctica inmediata surge la experiencia vital de las masas…[57] El pueblo puede elaborarla prácticamente en el movimiento de masas. La experiencia de masas comenzó a ser recogida por el propio pueblo…[58] En la provincia de Penza el poder se conformó bajo la dictadura del campesinado. El representante de Penza mostró resoluciones de los campesinos que tomaron en sus manos los instrumentos de producción, la tierra. Se confirman las palabras de Marx…[59] El programa de la revolución se realiza en las localidades: que haya pan…[60] que ellos mismos entablen relaciones. De esta revolución surgen hombres de acción. Y solo bajo el control de la práctica de las localidades puede la revolución avanzar. Y en toda Rusia, donde los campesinos constituyen una mayoría gigantesca, el curso de la revolución nos llena de esperanzas en grado sumo.

Después de que en el centro no hubo fuerza suficiente para tomar la producción en sus manos, en las provincias esto se lleva a cabo, allí donde es fácil hacerlo. En las provincias hay una revolución municipal, y esta empuja al centro; este último recoge su experiencia.

El camarada minero decía que su primera tarea cuando…[61] fue la expedición en busca de pan… Pensar que esta experiencia pueda perderse es un error. Sin esta experiencia, los centros no tendrán de dónde extraer el impulso para una nueva revolución. Una nueva revolución va madurando. El curso de los acontecimientos, la desorganización de la vida, el hambre: he ahí lo que impulsa la revolución. De aquí se deriva la lucha contra los elementos que apoyan a la burguesía. La cosa marcha hacia un descalabro tal que la burguesía no podrá afrontar. Nosotros estamos preparando un nuevo ejército de muchos millones, que podrá manifestarse en los Soviets, en la Asamblea Constituyente, aún no sabemos cómo. Entre nosotros, en el centro, no hay fuerzas suficientes. En las provincias hay una preponderancia gigantesca. Está de nuestra parte ese curso del desarrollo de la revolución en las localidades que empuja, que avanza.

Las gentes no se plantean ningún plan comunista. La clase revolucionaria en toda Rusia reúne sus fuerzas, y nuestra tarea consiste en recoger esa experiencia y, en la medida en que se acumulen las fuerzas, dar un paso. No dejarnos amedrentar por el hecho de que ellos (populistas, mencheviques) estén en una mayoría tan aplastante.

Sobre la base de la experiencia, se puede señalar ahora en la resolución…[62] En las localidades hay que tomar la producción en sus manos, de lo contrario el descalabro es inevitable. Los campesinos no entregarán el grano. Para obtener pan, deben adoptarse medidas revolucionarias, las cuales solo puede aplicar la clase revolucionaria, que debe apoyarse en las masas de muchos millones.

Yo preguntaba a los camaradas de las localidades cómo marcha entre ustedes la producción en las regiones.

En la provincia de Nizhni Nóvgorod se introdujo la jornada laboral de 8 horas y la producción aumentó. En esto está la garantía. De otro modo no se puede salir de la desorganización. Para ello es necesario trabajar gigantescamente. Nosotros nos diferenciamos de la línea pequeñoburguesa. La vida está de nuestra parte. La crisis no puede resolverse con los métodos de la democracia pequeñoburguesa, porque ellos se detienen ante las medidas revolucionarias. (Shingariov, Miliukov.) El curso general de la revolución demuestra que la cosa avanza.

Nuestra diferencia con la pequeña burguesía no consiste en que ella diga «prudencia» y nosotros «rapidez»; nosotros decimos «prudencia aún mayor». Lucha despiadada contra el juego al Estado…[63] Mejor más tarde que más temprano, y el centro vencerá. (Aplausos.)

Publicado por primera vez en 1934 en el libro «Séptima (Abril) Conferencia de toda Rusia y Conferencia municipal de Petrogrado del POSDR(b). Abril de 1917».

Se imprime según la copia mecanografiada del acta.