Fuente: Recopilación Leninista, tomo 26
Páginas: 180-183

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CORRECCIONES AL MANUSCRITO DEL ARTÍCULO «LA DICTADURA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA DEL PROLETARIADO Y EL CAMPESINADO»*.
N.º 14 de «Vperiod», 12 de abril (30 de marzo) de 1905.
La dictadura democrática revolucionaria
del proletariado y el campesinado.
La cuestión de la participación de la socialdemocracia en el gobierno revolucionario provisional ha sido colocada al orden del día no tanto por el curso [mismo] de los acontecimientos, sino por las disquisiciones teóricas de los socialdemócratas de una [determinada] tendencia. En dos folletines del número anterior y del presente de nuestro periódico (**) hemos analizado las disquisiciones de [del publicista] Martínov, quien planteó por primera vez esta cuestión. Sin embargo, resulta que el interés hacia ella es tan grande [en nuestros círculos del partido], y los malentendidos engendrados por dichas disquisiciones (véase especialmente el núm. 93 de Iskra) son tan enormes, que es necesario detenerse una vez más en esta cuestión. Por muy [alto o bajo] que [los diversos] socialdemócratas estimen la probabilidad de que hayamos de resolver en un futuro próximo no sólo teóricamente esta cuestión, en cualquier caso, la claridad de los objetivos inmediatos es necesaria para el partido [del proletariado revolucionario]. Sin esta [clara] respuesta a esta cuestión no es posible, ya desde ahora, una propaganda y agitación consecuente, ajena a las vacilaciones o a las reticencias, [de nuestros militantes del partido].

Intentemos restablecer [ante todo con la mayor precisión posible] la esencia de la cuestión en litigio. Si no queremos sólo concesiones de la autocracia, sino su verdadero derrocamiento, debemos luchar por la sustitución del gobierno zarista [autocrático] por un gobierno revolucionario provisional que, por una parte, convocaría una Asamblea Constituyente sobre la base del sufragio realmente universal, directo e igual, con voto secreto, y que, por otra parte, estaría en condiciones de implantar de hecho [todas las libertades republicanas] la libertad plena durante el tiempo de las elecciones... Y tal participación es un inadmisible «acaparamiento del poder», es un impermisible «vulgar jaurésismo» para un partido clasista [revolucionario] socialdemócrata.

Detengámonos en las disquisiciones de los partidarios de este punto de vista [primero sobre el acaparamiento del poder, después sobre el jaurésismo]. Estando en el gobierno [revolucionario] provisional, se nos dice, la socialdemocracia tendrá en sus manos el poder [estatal]; y la socialdemocracia, como partido del proletariado, no puede tener en sus manos el poder sin intentar realizar nuestro programa-máximo, es decir, sin intentar llevar a cabo la revolución socialista. [Estando en el poder, la socialdemocracia debería, según esta opinión, emprender la revolución socialista] . . . .

Esta disquisición [es errónea, pues] se basa en la confusión de las revoluciones democrática y socialista, de la lucha por la república (incluyendo aquí todo nuestro programa-mínimo) y la lucha por el socialismo... Olvidar todo esto pueden durante la revolución algunos socialdemócratas aislados, propensos a ceder ante la espontaneidad, pero no el partido en su conjunto.
[Pensar que el proletariado, arrastrado por el auge espontáneo, impondrá a la socialdemocracia semejantes tareas, tampoco tiene fundamentos particulares, pues, primero, el proletariado ruso desde hace tiempo ya manifiesta una disciplina y firmeza asombrosas, es decir, una comprensión instintiva de la importancia de la organización (y sin una organización de la clase obrera gigantesca en comparación con la actual, sería ridículo siquiera pensar en la revolución socialista); segundo, la sola realización del programa-mínimo llevará demasiado tiempo y requerirá el gasto de fuerzas para defender la república contra las tentativas monárquicas contra ella; tercero, la revolución republicana es impensable sin el apoyo de la masa del pueblo, es decir, además del proletariado, también del campesinado, el cual es por ahora completamente ajeno a las ideas socialistas proletarias. Por último, incluso si las masas no desarrolladas del proletariado, bajo la influencia de la explosión espontánea, se salieran de la influencia ideológica y la dirección de la socialdemocracia, esto conduciría tan sólo a la sustitución de la socialdemocracia en el gobierno revolucionario provisional por algún partido pretendidamente socialista menos cuidadoso en cuanto a los principios.]

...Precisamente la marcha de las cosas «nos impondrá» la absoluta necesidad de una lucha encarnizada por la república, precisamente ella [apartará] prácticamente orientará justo en esta dirección [todas] nuestras fuerzas y [todas] las fuerzas del proletariado políticamente activo....

...Pero, por otra parte, precisamente estos aliados de la democracia [revolucionaria] pequeñoburguesa suscitan nuevos recelos entre los socialdemócratas de cierta tendencia, precisamente recelos respecto al «vulgar jaurésismo»....
[Participando en el gobierno, la socialdemocracia con ello consagra el orden burgués, aunque sea republicano-burgués, cayendo así —se nos dice— en una contradicción insoluble con toda su posición de clase intransigentemente socialista.]

Esta disquisición no es menos errónea. Demuestra que sus autores han aprendido [no mal] de memoria [conocidas] buenas resoluciones, pero no han comprendido su significado... Las condiciones objetivas de esta «experiencia» consistían en que la república en Francia era ya un hecho y no la amenazaba ningún peligro serio [de ningún tipo];
[—(que de hecho esta república era y sigue siendo una república sin republicanos, con una constitución típicamente monárquica),]
— que la clase obrera tenía plena posibilidad de desarrollar una organización política de clase independiente y no aprovechaba suficientemente esta posibilidad, bajo la influencia, en parte, precisamente de la abundancia de ejercicios parlamentarios de relumbrón de sus líderes, — que de hecho ante la clase obrera la historia planteaba objetivamente ya las tareas [precisamente] de la revolución socialista, de la cual apartaban al proletariado los Millerand con la promesa de pequeñas reformas sociales.

...Las condiciones objetivas se diferencian de las francesas como el cielo de la tierra [, o, si se quiere, como la tierra del cielo]....

...Uno de los principales defectos del punto de vista examinado consiste en su carácter muerto, estereotipado, en que se pierden de vista las condiciones del tiempo [de guerra, es decir,] revolucionario.... Se necesita una concepción [verdaderamente] escolástica [una idea] de la historia [verdaderamente pueril] para imaginarse el proceso sin «saltos», como una especie de línea recta que asciende lenta y uniformemente... Este cuadro es correcto en términos generales y de conjunto, correcto «a [un] largo [plazo]», como dicen los franceses, en una extensión de un siglo (por ejem[plo], para Francia desde 1789 hasta 1905), pero trazarse según este cuadro un plan de la propia actividad en una época revolucionaria — para eso hay que ser un [algún] virtuoso del filisteísmo.

Si la autocracia rusa no logra escabullirse incluso ahora, librada [con alguna asquerosilla] y raquítica constitución, si será no sólo [sacudida, no sólo] conmovida, [no sólo limitada] sino realmente derrocada,... ...¡antes de la caída de la autocracia, incluso aún antes del 9 de enero, se les ocurrió [asustar] amedrentar a la clase obrera de Rusia con el espantajo de la terrible dictadura democrática revolucionaria!...

...La socialdemocracia contempla la «consagración» del régimen burgués desde el punto de vista [dialéctico o, más simplemente,]
histórico.

CORRECCIONES AL MANUSCRITO DEL ARTÍCULO «LA DICTADURA DEM. REV. DEL PROLETARIADO Y EL CAMPESINADO»
Cuando a Feuerbach le preguntaron si consagraba el materialismo de Büchner, Vogt y Moleschott, respondió: [ich stimme den Materialisten rückwärts vollständig bei, nicht aber vorwärts. Esto en ruso significa:] Consagro el materialismo en su relación con el pasado, pero no en su relación con el futuro....

...No hay ni puede haber una forma de lucha, [una situación política tal] una situación política tal que no conlleve peligros....

...No debe atemorizarnos la idea de la dictadura democrática revolucionaria del proletariado y el campesinado, sino ese espíritu de seguidismo,
[de filisteísmo, de literalismo, de estereotipia] y de muerte que [de manera desmoralizadora] influye desmoralizando al partido del proletariado, expresándose en toda clase de teorías del proceso de organización, del proceso de armamento y [etc., etc.]... ¿Acaso no es éste un modelo de escolástica muerta? Las gentes que inventan tales distinciones son capaces de [perseguir palabras, capaces de] engarzar [en caso de necesidad] bellas palabras [unas tras otras], pero son completamente incapaces de pensar... Quien dice «gobierno revolucionario provisional», subraya el aspecto jurídico-estatal del asunto, el origen del gobierno no de la ley, sino de la revolución, el carácter [preliminar] temporal [de la institución] del gobierno vinculado con la futura Asamblea Constituyente. Pero cualquiera que sea la forma, cualquiera que sea el origen, cualesquiera que sean las condiciones, está claro, en todo caso, que el gobierno revolucionario provisional no puede [flotar en el aire, no puede mantenerse sin cierta base] social [apoyo] en el pueblo, no puede dejar de apoyarse en determinadas clases....

...¿Acaso esto no es una frase hueca? [¿y acaso ella sola no es suficiente para constatar cierto proceso de putrefacción ideológica en cierta parte de los socialdemócratas? ¡Pues éste es el punto de vista no de la vanguardia del proletariado, sino de su cola, éstos no son dirigentes políticos, sino raciocinadores políticos, no son revolucionarios, sino filisteos.] ....

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* Obras, VII, 196 — 20*2. Ed.
Las palabras «del número anterior y del presente de nuestro periódico» fueron sustituidas por Olminski: «(núms. 13 y 14)». Ed.