* Obras, t. VIII, págs. 296-309. — Ed.

La última palabra de la táctica iskrista  
o  
Las elecciones ridículas, como nuevos motivos impulsores para la insurrección.

Hemos hablado ya más de una vez de la [completa inutilidad] inconsistencia de la táctica iskrista en la campaña «de la Duma». [dos] Son inconsistentes los dos rasgos fundamentales de ESTA táctica: [dan fe de la confusión sin límites en que ha caído Iskra. El primer rasgo] el afán de apoyar a los osvobozhdentsy que van a la Duma sobre la base de determinados compromisos revolucionarios, [el segundo] y la proclamación de la consigna: «autogobierno revolucionario de los ciudadanos», el llamamiento a elecciones de todo el pueblo bajo la autocracia para la Asamblea Constituyente[, la identificación de la organización del autogobierno revolucionario con la organización de la insurrección (comp. Iskra n.º 108, pág. 2, col. 1: «es lo mismo»). Ya hemos explicado la total inconsistencia de esta identificación desde el punto de vista teórico, histórico y táctico.] Ahora tenemos por fin un intento de formular CON precisión y oficialmente la táctica iskrista en la resolución de la «Conferencia constituyente (?) del Sur» de los mencheviques. En esta conferencia estuvieron representadas las mejores fuerzas de los nuevos iskristas en Rusia...

No nos detendremos en los defectos de redacción de la resolución, que adolece de prolijidad y fraseología («la situación actual, difícil (?)», «el proletariado obrero», etc.). Vayamos directamente A [la enumeración de los puntos indiscutiblemente erróneos y de las directivas falsas que esta resolución da al proletariado:] LOS errores fundamentales.

...Este silencio es una claudicación de los socialdemócratas ante los osvobozhdentsy. Ya hemos [dicho] mostrado* más de una vez que precisamente los intereses de la burguesía liberal monárquica obligan a los osvobozhdentsy a limitarse a la simple «convocatoria» de la Asamblea Constituyente de Todo el Pueblo y a silenciar la cuestión de quién debe convocarla. Hemos mostrado* más de una vez que precisamente esta cuestión ha sido colocada ya en primer plano por la revolución en desarrollo, QUE precisamente [aquí se halla el centro de gravedad en] EN ESTO consiste ahora la diferencia radical entre la táctica oportunista («conciliadora») de la burguesía y la táctica revolucionaria [de la burguesía] del proletariado...

...Ahora los nuevos iskristas han ido aún más atrás: han silenciado por completo el gobierno revolucionario provisio[nal]*. ¿Por qué? [¿cómo? ¿a causa de qué?] ¿sobre qué base? ¿en qué han cambiado sus puntos de vista? — todo esto sigue siendo un misterio...

...Entonces la resolución [se hunde por completo en la frase, repitiendo los peores errores de Párvus. Sólo que Párvus hablaba con claridad, mientras que la resolución es confusa hasta lo sumo.] [obligatoriamente] debe expresar esta idea [directa y] claramente, y no sembrar nebulosidades. Y si la «disposición» se demuestra con hechos, entonces ¿por qué la resolución [no ha desplazado directamente el centro de gravedad a los hechos? ¿por qué la resolución habla únicamente de la tarea de apoyar con acciones las reivindicaciones del pueblo, sin definir esas acciones? ¿por qué no ha llamado] no habla abierta y directamente de q u é [hechos] «acciones» demuestran, a sus ojos, la disposición? Porque en la resolución se refleja el error fundamental de la nueva Iskra, que no sabe trazar la frontera entre la democracia revolucionaria y la democracia liberal monárquica... Para nosotros es especialmente importante ahora desenmascarar ante el proletariado precisamente a la tendencia, precisamente al partido k.-d., que ya nos ha mostrado [de hecho, con el ejemplo] con sus «acciones», qué reivindicaciones y cómo las apoya...

...¿Qué es la lucha contra la D[uma] de Estado? Si se entiende literalmente, suponiendo que los redactores de la resolución quieren expresarse sin equívocos, esto significa el boicot a la Duma, pues luchar contra una institución que aún no existe significa [impedir su existencia] oponerse a su surgimiento...

[qué precisamente] ¿No será en el sentido del señor M. Kovalevski, que lee informes con críticas de la Duma de Estado? ¿Qué es, precisamente, lo que se llama lucha contra la D[uma] de E[stado]??... ¡Y esta [desvergonzada] lamentable confusión es puesta en circulación por las organizaciones más influyentes de los iskristas en un momento en que los osvobozhdentsy gritan a toda Europa, golpeándose el pecho, que van a la D. de E. sólo para luchar, enteramente para luchar, que están «dispuestos» a una ruptura total con el gobierno!

Preguntamos a los lectores [conscientes]: ¿se ha visto en alguna parte una inestabilidad más vergonzosa en la táctica de la s[ocial]d[emocra]cia?...

Y Plejánov, que se ha desprestigiado ante los ojos de todos los socialdemócratas rusos revolucionarios con su defensa, durante casi dos años, de las «nebulosidades organizativas» iskristas, vendrá a asegurarnos ahora QUE la táctica de los nuevos iskristas [es excelente] es buena...

[¿acaso este ardiente defensor de la táctica de Iskra encuentra excelente también el folleto táctico de Trotski, editado bajo la dirección de Iskra, incluido Plejánov? ¡Que nos lo diga!]

...Es hueca, pues no encierra ningún sentido determinado [debido a] en virtud de la falta de indicación de determinados partidos o corrientes democráticos... Es nociva, porque atesta las cabezas con una palabra altisonante, sin hacer avanzar el trabajo real de explicación del significado real de los partidos democráticos reales, de su [diferencia] base de clase, de su grado de proximidad al proletariado, etc.

...Sólo personas acostumbradas por la nueva Iskra al imperio de la frase pueden aceptar semejantes consignas, que [se deshacen en humo] se hacen polvo al primer contacto con la crítica sobria. Basta con pensar un poquito en lo que son las elecciones de todo el pueblo en el sentido serio de esta palabra, basta con recordar que ellas exigen tanto libertad de agitación e información de toda la población, como el reconocimiento por toda la población de tal centro o de tales centros locales [y capitalinos] que elaboren los censos de toda la población...

...Hasta la victoria de la insurrección es ridículo hablar siquiera de una fuerza capaz, sin provocar burlas, de aunque sea proclamar [tan siquiera] las «elecciones de todo el pueblo», por no hablar ya de realizarlas...

Poner en primer plano esta fuerza moral, estas palabras altisonantes sobre el «carácter de todo el pueblo», y silenciar en un llamamiento combativo la fuerza material directa, significa rebajar las consignas revolucionarias del proletariado [a la más vulgar cháchara] a la fraseología democrático-burguesa.

...¡Como si en Rusia tuviésemos pocos motivos reales y no de comedia para la insurrección, como si hubiese pocos casos de excitación real y no escenificada [por un puñado de fraseólogos], no falseada, de las masas! Las elecciones ridículas no excitarán jamás a las masas.

...Las personas que se respetan un poco a sí mismas, que toman un poco en serio sus palabras, no se permitirán jamás [llegar a esta locura] inventar «nuevos motivos impulsores para la insurrección».

...Su éxito depende, en 1.er lugar, de los éxitos de la agitación y la organización revolucionarias —precisamente revolucionarias, y no «ampliamente democráticas», de las que parlotea Iskra, pues de los * demócratas la masa no es de revolucionarios...

...La superioridad moral hace tiempo que es indudable, la fuerza moral es ya [una fuerza aplastante] enormemente aplastante; sin ella, por supuesto, no podría ni hablarse de ninguna revolución. Es una condición necesaria, pero aún no suficiente. Y si se transformará o no en fuerza material suficiente para quebrantar [el aún muy fuerte] la muy, muy seria (no cerremos los ojos ante ello) resistencia de la autocracia, eso lo mostrará el desenlace de la lucha. La consigna de la insurrección es la consigna de resolver la cuestión mediante la fuerza material, y ésta, en la cultura europea contemporánea, no es otra que la fuerza militar. Esta consigna [es insensato y absurdo] no puede lanzarse antes de que [las condiciones morales de la revolución en las masas del pueblo no hayan madurado aún por completo] hayan madurado las condiciones generales de la revolución, antes de que se hayan manifestado con claridad la excitación y la disposición de las masas para la acción, antes de que las circunstancias externas hayan conducido a una crisis manifiesta. ...No, una vez echada la suerte, hay que [arrojar] abandonar todos los subterfugios [bajo cualquier salsa sabrosa, como la «dialéctica» del tipo de Plejánov, con que se nos presenten], hay que explicar directa y abiertamente a las más amplias masas cuáles son ahora las condiciones prácticas de una revolución victoriosa.

...Y añadíamos que es reaccionaria la sola idea de desplazar el centro de gravedad a la administración del Estado y no a la constitución del Estado, que identificar el autogobierno revolucionario con el ejército revolucionario es la mayor de las necedades, [ya que realmente] que el ejército revoluci[onario], una vez vencedor, presupone obliga­toriamente el autogobierno revoluci[onario], mientras que el autogobierno revolucionario aún no implica obligatoriamente el ejército revolucionario.

...En 1.er lugar, la sociedad socialista es una gran sociedad de consumo con una producción planificadamente organizada para el consumo; en 2.º lugar, el socialismo [es imposible] es irrealizable sin un potente y multifacético movimiento obrero, y una de esas múltiples facetas son inevitablemente las sociedades de consu[mo]...

...Ustedes han pasado por alto que, bajo la condición de la victoria de la insurrección, todos estos pedacitos de revolución se fundirán inevitablemente en un «epílogo» íntegro y acabado de la insurrección, mientras que sin la victoria de la insurrección los pedacitos seguirán siendo pedacitos, miserables, que nada cambian y satisfacen sólo a [los virtuosos] los filisteos.

... 1 En el reverso de la última página del manuscrito Lenin hizo el cálculo de letras y líneas impresas del artículo: «25 X 48 = 1200 χ 36 = 27 + 5 = 32. 6 m[iles] 6[etras]: 60 = 543». Aquí, mediante cálculos numéricos, se establece que en el texto impreso el manuscrito del artículo, junto con el texto de la resolución de la conferencia menchevique, ocupará alrededor de 543 líneas. 25 — número de líneas por página, 48 — número de caracteres por línea, 23 — páginas del manuscrito; 27,6 — 27.600 caracteres en el artículo, 5 — 5.000 caracteres en las resoluciones; 60 — número de letras por línea en «Proletari».

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* Palabras «ya que de los» fueron sustituidas por Olminski por «ya que entre los». — Ed.