## I.

1. La aguda crisis de nuestra economía nacional, en la que hemos entrado en mayo, es consecuencia en primer lugar de la grave situación alimentaria. Simultáneamente, nos encontramos con una serie de fenómenos sin cuya eliminación la República Soviética no podrá resolver ni el problema del desarrollo de las fuerzas productivas ni soportar la lucha contra el hambre; el sentido de estos fenómenos radica en el retraso de nuestra política económica respecto al nuevo rumbo económico que fue proclamado en el X Congreso del Partido y en la Conferencia del Partido de primavera. El empeoramiento previsto de nuestra situación económica (caída de la productividad del Donbass, de la industria metalúrgica, etc.) exige una aceleración decisiva de la transición a esta nueva política económica. De lo contrario, nos veremos obligados a hacerlo unos meses después en condiciones cualitativamente empeoradas.

2. Una de las deficiencias fundamentales de la política económica actual es la ausencia de un sujeto económico, y como consecuencia de ello, una gestión racional de la industria. Esto se manifiesta en primer lugar en el ámbito del abastecimiento. El abastecimiento alimentario se obtiene: a) mediante cartillas y normas del Comisariado del Pueblo de Abastecimiento, b) mediante robos de fábricas y empresas, c) como resultado del premio en especie a través de la cooperación, d) como resultado de la realización del fondo en especie por la propia empresa o por los trabajadores. La ropa de trabajo y especial se distribuye por los Sindicatos; el abastecimiento técnico y material proviene de los Comités Centrales. Las empresas son abastecidas de alimentos y ropa de trabajo y especial no según su productividad, sino según su necesidad. Es decir, la conexión entre el abastecimiento y la productividad no se establece de manera directa, sino indirecta. (La producción aumenta o disminuye, mientras que el abastecimiento permanece aproximadamente igual.) Este sistema fue consecuencia del período militar de nuestra revolución, cuando la República era un campo militar. En una fortaleza sitiada era completamente comprensible la aspiración de abastecer a todos lo más equitativamente posible, de alimentar, de mantener, mientras no fuera posible emprender la restauración de la producción. Ahora la tarea es otra; hay que restablecer la producción a toda costa, lograr el desarrollo de las fuerzas productivas.

3. Consecuencia directa de esto es la total vaguedad de nuestra gestión económica. Arrojamos una masa de recursos alimentarios y de otro tipo con un efecto productivo insignificante — de manera improductiva, al viento. Esto inevitablemente debe llevarnos a la derrota en el Frente económico, si no nos reestructuramos rápida y decididamente en función de las nuevas condiciones.

4. Es necesario reestructurarse ahora mismo sobre las siguientes bases: en primer lugar, es necesario establecer, como principio, que en el ámbito de la economía nacional el Estado no da nada a nadie gratuitamente. En segundo lugar, que todo el abastecimiento del trabajador forma parte de su salario, el cual, para la parte que quede, debe ser reducido significativamente y acercarse a la norma media de subsistencia del trabajador. En tercer lugar, todo el abastecimiento recibido por el trabajador se divide no por el número de trabajadores, sino por la unidad de producto elaborado, excepto en aquellas producciones y ramas de la industria y la Economía Nacional donde, por la propia naturaleza del trabajo, esto no sea posible.

En cuarto lugar, el abastecimiento de los trabajadores es realizado por todos los órganos abastecedores a través de la dirección de la fábrica, la administración, que recibe lo necesario solo en caso de dar compromisos al órgano superior, por cuyo incumplimiento responde ante los tribunales. Poner el cálculo económico en la base de toda la política económica.

Lo expuesto anteriormente se pone en práctica, comenzando por las empresas más grandes y amenazadas, por el Presidium del VSNJ a medida que se realiza el necesario trabajo organizativo preliminar.

5. En vista de la imposibilidad demostrada de asegurar a la industria con todo tipo de abastecimiento, incluso según la norma de hambre, con los recursos del Estado, permitir a las asociaciones industriales estatales realizar una parte mayor que ahora de los productos de producción propia, tanto dentro de la República a través del Centrosoyuz, como en el extranjero, a través del Comisariado del Pueblo de Comercio Exterior.

6. Hay que sacar del punto muerto la cuestión de la descarga del aparato estatal de las pequeñas empresas y fábricas.
Hay que aplicar enérgica y decididamente el decreto sobre el arrendamiento de empresas.
Hay que terminar con la ambigüedad y la falta de concreción en esta cuestión.
De lo contrario, nuestra industria no aprovechará en absoluto todas las posibilidades que tiene ante sí.

7. En el desarrollo y organización de la industria pequeña y artesanal, hay que ir decidida y firmemente por el camino de la cooperación de los pequeños productores, combinando, donde sea económica y técnicamente conveniente, la industria artesanal organizada cooperativamente con las grandes empresas industriales. Solo una política así elevará la productividad de la pequeña explotación y contribuirá a la transición de la producción pequeña y dispersa a la grande sobre la base de la unión voluntaria. Por lo tanto, es necesario que todos los órganos del Poder Soviético, sobre la base de esta premisa, fomenten por todos los medios el desarrollo de la cooperación industrial y la unión voluntaria de la pequeña industria.

## II.

8. En el momento actual de cambio de la política económica, se encomienda al Gosplan una tarea especialmente responsable de elaboración urgente de un plan económico general y de vinculación de los intereses de la industria con la agricultura, el transporte, el abastecimiento, etc., para lo cual el Gosplan debe, en particular, plantearse como tarea realizar en el plazo más breve una correcta selección de las empresas y ramas industriales básicas y viables, con su máxima compactación productiva, capacidad de trabajo comercial, concentración, con la determinación de direcciones prioritarias específicas para las producciones y ramas económicas decisivas. Con ello deben tenerse en cuenta las necesidades especiales de las regiones y la ventaja del principio de empresas combinadas.

9. La operación de intercambio de mercancías, que se desarrolla excesivamente lento, ya proporciona algún material para juzgar lo que nos dará en un futuro próximo. Los límites del giro local, así como las expediciones de mercancías de los centros industriales o de fábricas individuales, al saturar los mercados de las regiones de su acción con mercancías homogéneas (hilos o manufacturas o metal), arruinan definitivamente los mercados y toda posibilidad de intercambio de mercancías. Los equivalentes practicados en el intercambio libre: cien por cien a precios de antes de la guerra o precios libres de mercado tanto para las mercancías de la ciudad como del campo, dictan la transición a la compraventa. En todas las operaciones de intercambio de mercancías 1) no debemos limitarnos a los marcos del giro local, 2) junto al intercambio de mercancías en especie, donde sea ventajoso, debemos pasar del modo más decidido a la forma monetaria de intercambio.

10. Con el fin de establecer una mayor estabilidad de nuestro rublo, es necesario llevar a cabo una serie de medidas para el reflujo del dinero a las arcas del Estado. Hay que introducir tasas en la Economía Municipal, impuestos, pago por servicios estatales, etc. Abrir cajas de ahorro y crédito y utilizar ampliamente la cooperación de crédito.

11. Para facilitar las relaciones comerciales con el extranjero, hay que construir el Comisariado del Pueblo de Comercio Exterior de tal manera que los departamentos interesados tengan derecho a mantener relaciones independientes con el extranjero, a concluir acuerdos y a realizarlos. El Comisariado del Pueblo de Comercio Exterior debe transformarse gradualmente de órgano monopolista en órgano regulador y controlador de las operaciones de los departamentos e instituciones estatales, así como de las empresas privadas con el extranjero.

## III.

12. La lucha contra el burocratismo y la lentitud burocrática tendrá pleno éxito solo cuando las resoluciones de la Conferencia Panrusa del Partido se pongan en práctica con mucha más energía que ahora. Hay que salir más decidida y rápidamente de las garras del poder múltiple, la interdepartamentalidad, la conciliación de toda clase de pequeñeces, el control previo, e introducir una estricta responsabilidad personal por los asuntos. Todo esto está en flagrante contradicción con el rumbo tomado en primavera.

# ANOTACIONES EN LOS MÁRGENES DEL DECRETO.

///tarifa ferrocarrilera/11

Conexión del [abastecimiento] colectivo, apoyo (o desarrollo) del capitalismo

Troski: (contra Goelro)
Troski.
«No tiene ningún Gosplan» («Liberación de la idea de electrificación»)...
I
I. Troski
I. Mineral de oro (Bujarin)
Troski:
«El plan de Krzhizhanovski no tiene nada que ver con el VSNJ.
El Presidente del Gosplan debe ser el Presidente del VSNJ».
Troski:
«El Gosplan y el VSNJ no están coordinados» ... detalles corregir

+ Krasin
+ Comisariado del Pueblo de Abastecimiento

# ENMIENDAS A LAS TESIS DE LA COMISIÓN DEL CC SOBRE LA APLICACIÓN DE LA POLÍTICA ECONÓMICA.

[21 de julio de 1921]

Proyecto preliminar.

1. En el X Congreso del Partido y en la Conferencia Panrusa del Partido fueron establecidas las disposiciones fundamentales de nuestra nueva política económica. Es necesario, sin embargo, constatar que la realización de las directrices trazadas en el ámbito de la actividad económica directa de los órganos soviéticos, la aplicación de los decretos correspondientes y la asimilación por la amplia masa de los trabajadores del Partido y soviéticos de los nuevos principios de la política económica — se realiza demasiado lentamente y no va al ritmo que exige la [catastrófica] grave situación de la economía nacional. [Este carácter catastrófico] * Esta grave situación se ha agravado especialmente en relación con la crisis alimentaria, que ha provocado en la actualidad un fuerte empeoramiento en toda una serie de ramas de la economía incluso en comparación con finales de 1920.
Los órganos del Partido y soviéticos deben tomar las medidas más decididas para salir de la situación creada, lo que solo es posible sobre la base de una aplicación enérgica y eficaz hasta el final de las directrices del Partido establecidas.

2. Nuestra política económica hasta el presente se ha caracterizado fundamentalmente por los siguientes rasgos:
a) El Estado soviético tuvo que gestionar directamente una inmensa masa de empresas del más diverso tipo, cuyo mantenimiento no correspondía en absoluto a los recursos de materias primas y alimentarios que estaban a disposición del Estado. Resultado directo de esto fue la imposibilidad de un aprovechamiento económico racional de los recursos proporcionados por el Estado y, como consecuencia, su dispersión. El abastecimiento de las empresas estaba dividido entre diferentes instituciones y no estaba puesto en conexión directa con la productividad de la empresa.
Como resultado, poder múltiple e irresponsabilidad. Con estos métodos de abastecimiento y las condiciones existentes de remuneración del trabajo, los participantes en la producción no estaban ni podían estar interesados en el resultado de su trabajo y en la mejora de los métodos de producción. Debido a la situación bélica de tres años y a la extrema ruina del país, fue imposible elaborar y realizar un plan económico único que abarcara y coordinara las diferentes ramas de la economía nacional.

Para prevenir una nueva caída de la economía nacional, es necesario reestructurarse sobre los siguientes principios:
El Estado, en la persona del VSNJ y los órganos locales, concentra en su gestión directa un número determinado de grandes empresas o empresas importantes por alguna razón desde el punto de vista estatal, así como las empresas auxiliares de las mismas, debiendo aplicarse ampliamente el principio de combinación de empresas que se complementan mutuamente.

b) Estas empresas se gestionan sobre la base de un cálculo económico exacto, es decir, todos los costes de producción se cubren totalmente con la producción obtenida.

c) La puesta en marcha y la gestión de empresas por el VSNJ y sus órganos locales solo son admisibles en la medida en que, según el plan general del Estado, dichas empresas estén aseguradas con recursos materiales, alimentarios y monetarios, tanto de los órganos generales del Estado como de otras fuentes (autoabastecimiento, mercado libre, etc.).

d) Con el fin de complementar los recursos que faltan respecto a lo que da el Estado, se concede a las empresas (o a sus órganos directivos) el derecho de realizar una parte de los productos de producción propia para adquirir los objetos de abastecimiento que faltan, tanto dentro del país como en el extranjero, preparándose las materias primas y el combustible con aparato propio, y los alimentos a través del Centrosoyuz.

e) Todos los tipos de abastecimiento del trabajador entran en el salario, debiendo los trabajadores del grupo indicado de empresas estar asegurados en una medida que los interese en la producción y suscite la iniciativa para aumentar la productividad, pero en todo caso no inferior a la norma media de subsistencia.
El abastecimiento se distribuye, tanto entre los trabajadores individuales como entre los grupos de los mismos (trabajando a destajo, por piezas, etc.) de acuerdo con los resultados productivos alcanzados por ellos.

(*) Tanto con productos como con ropa y demás (6)

f) El abastecimiento de los trabajadores es realizado por todos los órganos abastecedores a través de las direcciones de fábrica, la administración, que recibe lo necesario solo en caso de dar compromisos al órgano superior. Las direcciones de fábrica están obligadas, al distribuir, a observar las normas que establezcan los Sindicatos y el Comisariado del Pueblo de Abastecimiento según corresponda. A disposición directa de las direcciones de fábrica, para casos imprevistos y para primas que excedan las normas, se asignan fondos en especie y monetarios, de los cuales las direcciones de fábrica rinden cuentas en régimen de control posterior (La votación de este punto dio 2 y 2).

4. Todas las demás empresas no incluidas en los grupos antes mencionados deben ser arrendadas, sobre las bases previstas por el decreto sobre arrendamiento y la instrucción del VSNJ, a cooperativas, asociaciones y otras uniones, así como a particulares. Los órganos soviéticos deben aplicar sin vacilación y enérgicamente este decreto sobre el arrendamiento en relación con aquellas empresas que no pueden ser puestas en marcha y son mantenidas por los órganos económicos soviéticos, contribuyendo así a la descarga del aparato estatal de las pequeñas empresas y fábricas.

5. Las empresas que queden sin arrendar y cuya gestión el Estado no asuma, deben ser cerradas, y los obreros y empleados distribuidos entre las empresas en funcionamiento; los que queden sin trabajo serán trasladados al [abastecimiento general del Estado existente] otros trabajos.

6. 1. Para la industria artesanal y pequeña deben crearse condiciones en las que los artesanos y menestrales puedan [tranquilamente] desarrollar correctamente su producción y disponer libremente de los productos de su trabajo.
2. En el desarrollo y organización de la industria pequeña y artesanal, hay que ir decidida y firmemente por el camino de la cooperación de los pequeños productores, combinando, donde sea económica y técnicamente conveniente, la industria artesanal organizada cooperativamente con las grandes empresas industriales.
3. Es necesario crear condiciones de la mayor favorabilidad en primer lugar para aquellas ramas de la industria pequeña y artesanal que atienden las necesidades de la gran industria y de la economía campesina, o que trabajan por encargo del Estado para la cooperación de consumo.
4. Todos los órganos del poder soviético deben fomentar por todos los medios el desarrollo de la cooperación industrial y la unión voluntaria *

7. Los órganos económicos locales (VSNJ) deben aplicar inmediatamente, respecto a las empresas bajo su gestión, la misma división en empresas que quedan bajo su gestión y empresas arrendadas, aplicando a los grupos especiales todas las disposiciones anteriores.

8. En relación con la mala cosecha, se ha puesto de manifiesto que la recaudación prevista del impuesto en especie no cubrirá en varias regiones las necesidades de grano del Estado, cuya falta puede ser compensada en el mercado interior mediante el desarrollo del intercambio de mercancías; por otro lado, los intereses [de nuestra circulación monetaria] de la restauración de la economía nacional en general y de la circulación monetaria en particular exigen el desarrollo del intercambio de mercancías entre la ciudad y el campo. En vista de todo ello, deben tomarse medidas para el desarrollo del intercambio de mercancías estatal y cooperativo, no debiendo limitarnos a los marcos del giro local, pasando, donde sea posible y ventajoso, a la forma monetaria de intercambio.

9. Con los mismos fines de elevar y estabilizar nuestro rublo, es necesario llevar a cabo una serie de medidas para el reflujo del dinero a las cajas del Estado, partiendo del principio de que, en el ámbito de la economía nacional, el Estado, dado el estado actual de sus recursos estatales y hasta la elevación de al menos sus ramas básicas, no puede prestar ningún servicio económico gratuitamente a nadie. Entre las medidas a tomar, hay que prestar atención a la apertura de cajas de ahorro y crédito, al fomento de la cooperación de crédito, a la transición y gestión de las empresas municipales sobre la base del pago, etc.

10. Para el desarrollo de las relaciones comerciales con el extranjero, debe concederse a los órganos económicos el derecho de participar en la conclusión de acuerdos y su realización, así como de tener sus propias representaciones ante los órganos extranjeros del Comisariado del Pueblo de Comercio Exterior.

11. En el momento actual de cambio de la política económica, se encomienda al Gosplan una tarea especialmente responsable de elaboración urgente de un plan económico general y de vinculación de los intereses de la industria con la agricultura, el transporte, el abastecimiento, etc., para lo cual el Gosplan debe, en particular, plantearse como tarea realizar en el plazo más breve una correcta selección de las empresas y ramas industriales básicas y viables, con su máxima compactación productiva, capacidad de trabajo comercial, concentración, con la determinación de direcciones prioritarias específicas para las producciones y ramas económicas decisivas. Con ello deben tenerse en cuenta las necesidades especiales de las regiones y la ventaja del principio de empresas combinadas.

12. Al realizar toda la política económica antes indicada, es necesaria una delimitación exacta de las funciones y competencias de las diferentes instituciones económicas soviéticas. El Consejo de Trabajo y Defensa debe ser el director general de la política económica, estableciendo a través del «Gosplan» el plan económico único y coordinando los planes de los Comisariados Económicos, así como vigilando el cumplimiento del plan económico, tanto en su conjunto como en todas sus partes.
El VSNJ es el órgano (con derechos de Comisariado) que lleva a cabo, de manera práctica, los planes aprobados por el Consejo de Trabajo y Defensa y las directrices económicas generales en el ámbito de la industria.
Al llevar a cabo las tareas productivas del Consejo de Trabajo y Defensa, todos los órganos de dirección de la industria asumen una estricta responsabilidad personal ante los tribunales por la gestión racional, sobre las bases económicas antes indicadas, de las empresas que se les confíen; en estas condiciones, el control previo de la Inspección Obrera y Campesina se suprime.

# NOTA SOBRE LAS TESIS

Al camarada Kámenev.
21 de julio [de 1921]

Propongo las siguientes enmiendas a su borrador preliminar de tesis sobre la aplicación de la política económica:

1. — En el párrafo 1, la palabra «catastrófica» (situación de la economía nacional) sustituir por la palabra «grave».
2. — En el mismo párrafo, la palabra «catastroficidad» (en la frase siguiente) sustituir por: «situación grave».
3. — En el párrafo 2, inciso «A», después de la palabra «gracias a la situación bélica de tres años» insertar las palabras «y a la extrema ruina del país».
4. — En el mismo párrafo, en el inciso «E», añadir a la palabra «abastecimiento» entre paréntesis «tanto de alimentos como de ropa de trabajo y especial».
5. — En el párrafo 5, al final, en lugar de las palabras «son trasladados al abastecimiento general del Estado existente» insertar las palabras «son trasladados a otros trabajos».
6. — En el párrafo 6, la palabra «tranquilamente» sustituir por la palabra «correctamente», en el inciso primero.
7. — En el párrafo 8, después de las palabras «exigen los intereses» decir «de la restauración de la economía nacional en general y de la circulación monetaria en particular».

Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, V. Uliánov (Lenin).

# TELEGRAMA A LOS COMUNISTAS DE SAMARCANDA.

[27 de junio de 1921]

Urgente. Enviarles un telegrama de agradecimiento y aprobación. Dar proyecto.
Lenin.

Samarcanda. Comité Provincial del Partido. A Shafranski.

[27 de junio de 1921]

Agradezco al grupo de amigos el saludo. Lo principal ahora es mejorar inmediatamente la situación de los obreros y campesinos. De la energía y la capacidad de los trabajadores en las localidades depende ahora todo: el impuesto en especie, el desarrollo del intercambio entre la agricultura y la industria, el desarrollo de la pequeña industria. El capitalismo no nos asusta, ya que el proletariado mantiene firmemente en sus manos el poder, el transporte y la gran industria, y sabrá, mediante su control, encauzarlo hacia el cauce del capitalismo de Estado. En estas condiciones, el capitalismo ayudará en la lucha contra el burocratismo y la dispersión del pequeño productor. Sabemos lo que queremos, por eso venceremos.

V. Lenin.

# CONCESIONES

[Febrero — 17 de julio de 1921]

Primero la guerra imperialista y luego la guerra civil causaron una extrema ruina a la República Soviética. La grave crisis económica condujo en la primavera de 1921 a una crisis política. El paso de la guerra a la paz exigió del Partido la revisión de los métodos de lucha y construcción aplicados en el período del comunismo de guerra y su modificación de acuerdo con las nuevas tareas de la construcción socialista. En el plan ampliamente concebido de restauración de la gran industria socialista y de la economía campesina, que Lenin comenzó a elaborar a partir de la segunda mitad de 1920 (dicho plan recibió su culminación en marzo de 1921, en forma de la nueva política económica), se asignaba un gran papel a las concesiones. Las concesiones, es decir, el arrendamiento por parte del Estado soviético a capitalistas extranjeros, en ciertas condiciones, de algunas minas, yacimientos petrolíferos, lotes forestales, etc., representaban en parte un paso táctico por parte del poder soviético, un movimiento político conocido con el objetivo de dificultar a los imperialistas la creación de un frente único contra nosotros (Obras, t. XXVI, p. 45). Pero, por supuesto, las concesiones tenían también un significado puramente económico: según el plan de Lenin, debían servir a la causa de la reconstrucción de la gran industria socialista y a la mejora de la situación de los obreros y campesinos.

Hacia la primavera de 1921, la decadencia de las fuerzas productivas de la república era tan grande, la crisis económica había alcanzado tal agudeza, que surgió el temor sobre la posibilidad de restaurar rápidamente la economía destruida con las propias fuerzas de los obreros y campesinos de nuestro país. Por eso Lenin planteó con especial agudeza la cuestión de las concesiones. En esencia, Lenin consideraba las concesiones solo como uno de los caminos posibles para levantar la economía — el camino más favorable en las condiciones dadas. ¿Solo con nuestras propias fuerzas o también «con la ayuda» del capital extranjero? — planteaba Lenin la cuestión, trazando las vías de salida de la grave crisis económica, y respondía a esta pregunta exigiendo que se tomaran todas las medidas para atraer al capital extranjero a la causa de la reconstrucción de nuestra industria socialista (en forma de concesión de concesiones a los capitalistas), pues este camino de construcción de la gran industria sobre las bases del capitalismo de Estado, que eran las concesiones, abría ante la clase obrera perspectivas de una salida comparativamente rápida de la grave crisis económica. Lenin consideraba las concesiones como un medio auxiliar que, en las condiciones de extrema ruina del país, nos permitiría superar más rápidamente la devastación económica, alcanzar más pronto a los países de Europa occidental y construir antes el socialismo que en el caso de que no hubiera concesiones y los capitalistas no nos dieran a cambio de ellas máquinas, equipos técnicos, productos. Citaremos algunas declaraciones de Lenin sobre esta cuestión.

En las tesis para el III Congreso de la Internacional Comunista, Lenin dice con toda claridad que la tarea práctica de las concesiones, con cuya ayuda contamos para obtener de los capitalistas extranjeros «equipo y maquinaria adicionales», consiste en «acelerar la restauración de la gran industria soviética» (XXVI, 453), que es la única base del socialismo.

La concesión de concesiones a los capitalistas está ligada al pago de un «tributo» en forma de petróleo u otros productos que los concesionarios obtendrán de las empresas arrendadas; Lenin consideraba posible aceptar el pago de ese «tributo» siempre con el mismo objetivo «con tal de acelerar la restauración de nuestra gran industria y la mejora seria de la situación de los obreros y campesinos» (ibídem).

En otro lugar, Lenin, sobre la necesidad de mejorar la economía campesina y restaurar la gran industria socialista, dice que «todo esto, con la ayuda de las concesiones, lo haremos antes que sin concesiones» (XXVI, 308).

Necesitamos, decía Lenin, «elevar nuestra técnica al nivel moderno» (XXVI, 243); necesitamos «alcanzar (y luego sobrepasar) al capitalismo moderno avanzado» (presente colección, p. 458); sin concesiones «estaremos en una situación muy difícil y sin un esfuerzo colosal de todas nuestras fuerzas no los [a los capitalistas europeos. — Red.] alcanzaremos» (XXVI, 243).

Lenin luchó por la creación de las condiciones más favorables para nuestro ulterior desarrollo económico, condiciones que aseguraran los ritmos más rápidos posibles de restauración de la industria socialista. La atracción del capital extranjero en forma de concesiones sin duda habría ayudado al poder soviético a salir más rápidamente de la decadencia económica que atravesaba la república. He aquí lo que dice sobre la cuestión de las concesiones el camarada Stalin:

«En 1921, Lenin, sabiendo que nuestra industria estaba poco desarrollada, que el campesinado necesitaba mercancías, sabiendo que no se podía levantar (la industria) de golpe, que los obreros, debido a la situación conocida, se ocupaban no tanto de la industria como de la fabricación de mecheros, — en esa situación Lenin consideraba que la mejor posibilidad de todas las posibilidades era atraer el capital extranjero, poner en marcha con su ayuda la industria, introducir así el capitalismo de Estado y, a través de él, establecer el vínculo del poder soviético con el campo. Ese camino era entonces absolutamente correcto, pues no teníamos entonces otras posibilidades de satisfacer al campesinado, pues nuestra industria cojeaba, el transporte estaba parado, o casi parado, no había combustible, faltaba combustible» (Sobre la oposición. 1928, p. 448).

Luchando por las concesiones, elaborando exhaustivamente este problema en una serie de informes y artículos, disipando los prejuicios y temores que existían en el ambiente del Partido respecto a las concesiones, Lenin, al mismo tiempo, no se ocultaba en absoluto la posibilidad de un fracaso de nuestras, en general, ofertas extremadamente ventajosas a los capitalistas europeos y americanos sobre concesiones. ¿Significaba esto, en tal caso, que con nuestras propias fuerzas, sin concesiones, no podríamos «salir» de las dificultades económicas? No, de ninguna manera lo significaba. Si los capitalistas no se dejan tentar por el beneficio excepcionalmente alto que les prometen las concesiones, no desean prestar «ayuda» a la república soviética (por supuesto, esta «ayuda» debe entenderse de manera muy relativa; Lenin subrayó repetidamente que las concesiones representan solo una nueva forma de lucha de clases encarnizada), entonces, en tal caso, resolveremos todas las tareas que nos hemos propuesto por nosotros mismos, «en solitario» (XXVII, 363), con nuestras propias fuerzas, — pero, por supuesto, con mayores dificultades, con «el colosal esfuerzo de todas nuestras fuerzas».

Tal era el punto de vista de Lenin sobre la cuestión de las perspectivas de nuestro desarrollo.

Como es sabido, los capitalistas no aceptaron las concesiones en una escala más o menos amplia. En esta negativa de la burguesía a las concesiones desempeñó un papel nada desdeñable, sin duda, su afán de frenar, dificultar, retrasar el desarrollo económico de la Rusia Soviética, la convicción de que, sin la «ayuda» del capital extranjero, la República Soviética perecería bajo el peso de sus dificultades económicas.

Los cálculos de los enemigos no se cumplieron. La clase obrera de nuestro país, dirigida por el partido bolchevique, supo restaurar por sus propias fuerzas la economía destruida y en la actualidad «ha entrado en el período de gigantesco despliegue de la construcción socialista» (Resolución del XVI Congreso).

Ya un año después de la introducción de la nueva política política económica se puso de manifiesto que la clase obrera, con un trabajo inmenso, con un verdadero esfuerzo de todas sus fuerzas, pero aún así, estaba sacando al país de la gravísima situación económica. Pasa otro semestre, y el poder soviético, como resultado de la exitosa aplicación de la nueva política económica, reconoce la situación económica de la república ya tan sólida y segura que, por propuesta de Lenin, en octubre de 1922, rechaza la gran concesión del conocido Urquhart, acérrimo intervencionista. Aquellos tiempos en que el Partido, en nombre del renacimiento de nuestra industria, consideraba posible hacer concesiones bastante significativas al capital extranjero, han pasado irrevocablemente.

Las concesiones no tuvieron un amplio desarrollo y no dieron grandes resultados prácticos. Pero los trabajos de Lenin sobre el problema de las concesiones, sus artículos, discursos, notas sobre este tema, conservan todo su enorme significado teórico y político, en cuanto fundamentan la admisibilidad de principio por parte del Estado proletario que construye el socialismo de las concesiones como una de las formas del capitalismo de Estado, regulado y controlado por la dictadura proletaria.
Por otro lado, los documentos leninistas muestran claramente cómo trabajó Vladimir Ilich sobre el material concreto relativo a tal o cual objeto de concesión, y qué indicaciones prácticas daba en este ámbito.

## A. TRABAJO SOBRE EL ESTUDIO DE LA INDUSTRIA PETROLÍFERA

### 3 — Febrero de 1921

Entre el 4 de febrero, cuando el Consejo de Comisarios del Pueblo tomó la decisión de conceder concesiones petroleras en Bakú y Grozni, y el 29 de marzo, cuando fueron aprobados los «Principios fundamentales de los contratos de concesión», Lenin realizó un gran trabajo tanto de familiarización con los materiales que iluminaban la situación de los yacimientos petrolíferos en Bakú y Grozni, como de estudio de las cuestiones especiales relacionadas con la industria petrolera.

Entre el 8 y el 16 de febrero, Lenin se familiarizó con el informe de L. B. Krasin «Sobre el peligro de pérdida de las áreas petrolíferas y sobre las concesiones en Bakú y Grozni», dirigido al CC del PCR; el 19 de febrero, con el segundo informe de L. B. Krasin «Concesiones para la explotación del petróleo en Bakú y Grozni», escrito después de que L. Krasin se familiarizara con las opiniones de los especialistas del Comité Principal del Petróleo (Glavkonéft) sobre la cuestión de las concesiones.

Los informes de los especialistas fueron presentados por el presidente de Glavkonéft, Z. N. Dosser, al presidente del VSNJ, A. I. Rýkov, con una breve nota informativa de Z. Dosser. Estos informes fueron enviados por A. I. Rýkov a Lenin, y el 23 de febrero Lenin tuvo la oportunidad de familiarizarse con los siguientes documentos: 1) Nota informativa de Dosser «Sobre la cuestión de la amenaza de inundación de las zonas de los yacimientos petrolíferos y sobre la concesión en concesión de parte de las áreas explotadas para luchar contra la inundación», 2) Nota informativa del miembro del colegio de Glavkonéft, I. M. Gubkin «Sobre la situación en las regiones petrolíferas de la república», 3) Memorándum del administrador de la sección comercial y de explotación de Glavkonéft, A. I. Tsevnchinski, «Sobre la cuestión de la inundación de los yacimientos de petróleo en la región de Bakú», 4) Nota de I. I. Strizhov, administrador de la sección técnica de Glavkonéft, «Sobre la cuestión de la inundación de los yacimientos de petróleo» y 5) Informe del administrador del departamento de yacimientos, N. N. Smirnov.
Todos los documentos, excepto el último, se conservan en el archivo del Instituto y se publican a continuación con las anotaciones y subrayados de Lenin.
Además, a disposición de Lenin se encontraba el informe del representante del Consejo de Trabajo y Defensa para la extracción y exportación de petróleo (Giz, Azercentropechat, 1920), trabajado por Lenin en la misma época.
Como se desprende de las anotaciones de secretaría, Lenin trabajó sobre los materiales enumerados el 23 de febrero y ese mismo día se dirigió a los especialistas de Glavkonéft, con la solicitud de que le proporcionaran literatura sobre la cuestión de la legislación extranjera que garantizara la gestión racional de la economía petrolera.
Sobre la base, al parecer, del estudio de estos materiales, Lenin elaboró los «Principios fundamentales de los contratos de concesión», que transmitió a Rýkov y que sirvieron de base para el decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo del 29 de marzo que se publica a continuación (véase pp. 448-449).

### NOTA A L. B. KRASIN.

[8 de febrero de 1921]

1) ¿Cuándo escribirá su informe sobre el PETRÓLEO en Bakú? *
2) ¿Ha encontrado aquí especialistas que lo escriban?
3) ¿En Petrogrado? Tijvinski **?

### ANOTACIONES SOBRE EL INFORME DE L. B. KRASIN «SOBRE EL PELIGRO DE PÉRDIDA DE LAS ÁREAS PETROLÍFERAS Y SOBRE LAS CONCESIONES EN BAKÚ Y GROZNI».

[Entre el 8 y el 16 de febrero de 1921]

[2]... Pero, ¿por qué no se puede organizar la explotación de todos los pozos? Por mil y una razones.
Ante todo, falta de obreros... Atraerlos de nuevo podría lograrse solo mediante un cambio en la forma de pago o la concesión sistemática de primas en especie.
En Grozni, el equipo sufrió mucho por la guerra civil y su restauración requerirá un gasto de 20 a 30 millones de rublos oro.
El costo de los materiales necesarios para la explotación corriente se determina para Grozni en la misma cantidad. Para Bakú, donde no hay grandes destrucciones, los materiales para una explotación correcta se necesitarían por 250 — 300 millones de rublos oro...
...El desorden del transporte, la falta de madera, cemento, tuberías, cuerdas, hierro, toda clase de materiales auxiliares, el desorden general de la producción y de toda la vida en general como consecuencia del vuelco y la discordia nacional... todas estas causas explican suficientemente por qué en los yacimientos trabajan y se explotan no más de un tercio de los pozos existentes...
[2 — 3]... Incluso asignando 200 — 300 millones en oro, es difícil esperar comprar rápidamente un material muy diverso, en gran parte americano...
[3] No hay que olvidar aún que disponemos de estos medios en forma de rublos oro, y la realización de tales cantidades de oro por los medios habituales requeriría no menos de seis meses.
¿Se puede cambiar radicalmente la situación mediante la concesión de concesiones? Se puede, a condición de una política de concesiones suficientemente audaz y decidida! *...
...La salvación es posible, repito, solo con una política muy! audaz! y decidida!, que debe consistir en ofrecer a tres o cuatro de los mayores sindicatos que compiten en el mercado mundial, así como a los gobiernos de Italia, quizás también de Francia, Bélgica, áreas suficientemente atractivas en partes aceptables de las regiones de Bakú y especialmente de Grozni... Ninguna capitulación ante el capitalismo, incluso en estas regiones, representa tal arrendamiento, pues en manos de Glavkonéft aún! quedarán las mejores y más extensas áreas. Las concesiones pueden y deben vincularse a la construcción de oleoductos, al refuerzo de la composición de los ferrocarriles, al suministro a las regiones de los yacimientos desde el extranjero de todos los materiales y alimentos necesarios y del abastecimiento para los obreros...
...La explotación racional de los pozos existentes y la correcta perforación y construcción (así como el bombeo de agua, la cementación, etc.) de nuevos pozos pueden igualmente estipularse con bastante! precisión en el contrato.