ANOTACIONES EN LA CUBIERTA.

Ejemplar de Lenin

NB pág. 25.

«. 12 c. 13 e. 18

4 — demagogia majaevschina

NB: Pág. 36| cfr. 33 sobre el Consejo de Economía Nacional (СНХ), NB capítulos; centros

No se dignó reflexionar sobre la mejora de la situación de los obreros.

Amtij I1011NI-

III?

ANOTACIONES EN EL TEXTO.

[3] ... Es muy característico, y no se puede dejar de llamar la atención de nuestros centros sobre esto, que en la oposición entra la parte avanzada de los proletarios organizados en clase, los comunistas...

[4] ... Tan pronto como se alivió el frente militar y el péndulo de la vida se inclinó hacia la construcción económica, estos proletarios típicos, inerradicables de espíritu, los representantes más brillantes y firmes de su clase, se apresuraron a quitarse las «frenchi», las chaquetas de cuero y guardar en el escritorio las carpetas de documentos «salientes y entrantes», para responder al llamado silencioso de sus hermanos de clase. Los obreros de fábricas y plantas, millones de proletarios rusos, que arrastran también en la Rusia soviética una existencia de trabajos forzados, vergonzosamente miserable...

[5] ... «Y nosotros no teníamos idea de que en Moscú hay desacuerdos y discusiones sobre el papel de LOS SINDICATOS», dijo un delegado de Siberia en el || congreso de mineros, «pero a nosotros ya nos preocupaban las mismas cuestiones que están ... ante ustedes».

Detrás de la Oposición Obrera están las masas proletarias, o más exactamente: la Oposición Obrera es la parte cohesionada de clase, consciente de clase y consecuente de clase de nuestro proletariado industrial, que considera que no se puede sustituir la gran fuerza creadora del proletariado en la construcción de la economía comunista por un rótulo formal de dictadura de la clase obrera...

[7] ... ¿Por qué precisamente los sindicatos, tercamente, sin saber apoyar sus argumentos con tesis científicamente fundamentadas, defendían la «colegialidad», mientras que los defensores de los «especialistas» defendían al mismo tiempo la «unidad de mando»? Precisamente porque en esta disputa (aunque ambas partes negaban el significado «de principio» de la cuestión) hay en esencia dos puntos de vista históricamente irreconciliables. La unidad de mando es carne de la carne de la concepción del mundo individualista (es decir, que parte de sí mismo) de la clase burguesa. La unidad de mando, es decir, la voluntad del hombre separada del colectivo, «libre», aislada, que se manifiesta en todas las esferas, desde la afirmación del jefe autocrático del Estado hasta la autocracia del director de la fábrica, es la sabiduría suprema del pensamiento burgués...

[9] ... Esto muestra que nuestro partido atraviesa su primera crisis seria durante la revolución y que no hay que desechar a la oposición con palabras baratas como «sindicalismo», sino que todos los camaradas deben reflexionar: ¿qué ha provocado esta crisis?...

[12] ... Arrojada a un lado en el período inicial de la revolución... este grupo social de grandes magnates de la producción capitalista, obedientes servidores asalariados magníficamente pagados del capital, adquiere cada día mayor influencia e importancia en la política.* ¿Hacen falta nombres? Cada camarada obrero que sigue nuestra política interior y exterior recordará por sí mismo más de una persona así...

[13 —14] ... Teniendo en cuenta toda la catastroficidad de nuestra economía, aún construida sobre el sistema capitalista (pago del trabajo con dinero, tarifas, categorías de trabajo, etc.), las cúpulas de nuestro partido, en un acceso de incredulidad en las fuerzas creadoras de los colectivos obreros, buscan la salvación del desorden económico, ¿en quién? En los salidos del pasado burgués-capitalista, en los negociantes y técnicos, cuyas capacidades creadoras, precisamente en el ámbito de la economía, están atascadas por la rutina, los hábitos, los métodos del modo capitalista de llevar la producción y la economía.

[15] ... Basta recordar el camino zigzagueante de nuestra política hacia el campesinado, que nos llevó del «curso hacia el campesino pobre» al curso hacia el «campesino laborioso y hacendoso propietario». Que este curso político testimonia la sobriedad política y