Georgia — Batum y sus alrededores, y porque perdieron una buena cantidad de mencheviques que partieron hacia Constantinopla.

Resulta que el Comité Revolucionario de Georgia está muy inclinado a confirmar la concesión de las minas de carbón que antes no se explotaban en absoluto, y la considera extraordinariamente importante. Dos representantes de potencias extranjeras estaban en Georgia y no se marcharon en el momento del golpe soviético —el italiano y el alemán—, circunstancia extraordinariamente importante, pues es deseable desarrollar relaciones con esas potencias, entre otras cosas mediante concesiones. Italia incluso tiene un contrato de concesión con Georgia, y Alemania se encuentra en una situación tal que algunos capitalistas alemanes poseen un enorme porcentaje de las minas de manganeso de Chiatura. Se trata de convertir ese derecho de propiedad en arrendamiento o concesión, es decir, transferir a los mismos capitalistas alemanes, en régimen de arrendamiento, aquellas minas que poseían en propiedad. Gracias al cambio de la situación política en el Cáucaso, pueden formarse relaciones de concesión. Y para nosotros es importante abrir una ventana tras otra. El tratado con Inglaterra fue un tratado de la república socialista con un estado burgués, un tratado que nos impuso cierta carga.

Al primer estado con el que concertamos un tratado le dimos una parte del fondo de oro mucho mayor que a los demás. Pero las consecuencias mostraron que gracias a ese tratado abrimos una cierta ventana. Desde ese punto de vista debemos evaluar toda concesión.

Alemania e Italia se ven obligadas por su situación económica a buscar una alianza con Rusia. Para Rusia, la alianza con Alemania abre perspectivas económicas gigantescas, independientemente de que la revolución alemana triunfe allí pronto o no. Podemos negociar incluso con el gobierno burgués de Alemania, porque el Tratado de Versalles condena a Alemania a una situación imposible, mientras que la alianza con Rusia abre posibilidades completamente distintas. Como Italia no tiene fuentes propias de combustible, han tomado la explotación del carbón en el Cáucaso, que nadie había explotado antes. No será de extrañar que los alemanes codicien las concesiones petroleras, porque en Alemania no hay combustible en absoluto.

Algún camarada dijo aquí que la concesión en Kamchatka no mejorará la situación de los obreros. Eso es completamente falso. Y es completamente incorrecta la broma del camarada Riazánov al decir que con Vanderlip nos meteremos en un lío. Cierto, cometimos un error