a) Milwaukee—ciudad en los EE.UU. de América, en el estado de Wisconsin.  
a) Véase la nota 1 a la carta 28.  
4) «Volkszeitung»—periódico de la Federación Alemana del Partido Socialista Americano.  
*) Se refiere a la edición alemana del folleto «Socialismo y guerra».  
®) P. S. D. — Socialdemocracia Polaca.  
7) La proclama de la que habla Vladímir Ilich apareció como el primer número de la «Hoja Volante Internacional» (Internationales Flugblatt Nr. 1) con el contenido indicado por Vladímir Ilich.  
8) «Appeal to Reason»—periódico popular publicado por el Partido Socialista Americano (S. P.).  
9) Eugene Debs — uno de los líderes «izquierdistas» del Partido Socialista Americano (Socialist Party).  
10) Hillquit—jefe del oportunista Partido Socialista Americano, autor de obras sobre la historia del movimiento obrero en América, socialchovinista.  
p) Debajo de la firma sigue la dirección del remitente de la carta: Ulianow Seidenweg 4-a, Berna.

A mediados de noviembre, Vladímir Ilich recibió de América una hoja editada por la Liga de Propaganda Socialista en América — Socialist Propaganda League.  
En respuesta al envío de esta hoja, que revelaba la orientación internacionalista de dicha Liga, Vladímir Ilich envió al secretario de la Liga, S. W. Fitzgerald, una extensa carta en inglés, adjuntándole la «Hoja Volante Internacional» y la traducción alemana del folleto «Socialismo y guerra».  
Esta carta fue escrita entre el 9 y el 22 de noviembre de 1915. En los papeles de Vladímir Ilich se conservó el borrador de esta carta, lamentablemente sin las primeras 4 páginas.  
En el manuscrito inglés de Vladímir Ilich hay escasas correcciones, puramente estilísticas, hechas de mano de la camarada Inessa Armand. Damos aquí la traducción exacta del texto inglés conservado.

30. Carta a la Liga de Propaganda Socialista en América. [Noviembre de 1915]

«... a los oportunistas que deben ser expulsados del partido, especialmente ahora después de su conducta traicionera durante la guerra.  
Si en cada crisis dada un pequeño grupo (en la actualidad nuestro Comité Central representa un pequeño grupo) pudiera actuar, orientando a las masas hacia la revolución, sería muy bueno.  
En todas las crisis las masas no pueden actuar directamente, las masas necesitan la ayuda de los pequeños grupos de las instituciones centrales de nuestro partido.  
Desde el comienzo mismo de la guerra, desde septiembre de 1914, nuestro Comité Central inculcó a las masas que no aceptaran la mentira de la «guerra defensiva», que rompieran con los conciliadores y los llamados «jingo-socialistas» (así llamamos a los «socialistas» que ahora están a favor de la guerra defensiva).  
Pensamos que estas medidas centralistas de nuestro Comité Central fueron útiles y necesarias.  
Estamos de acuerdo con Ustedes en que debemos estar contra los sindicatos gremiales y a favor de los sindicatos industriales, es decir, a favor de grandes trade unions centralizados y de la más activa participación de todos los miembros del partido en la lucha económica y en todas las organizaciones tradeunionistas y cooperativas de la clase obrera.  
Pero a personas como el Sr. Legien \*) en Alemania y el Sr. Gom-

LENIN.---CARTA A LA LIGA DE PROPAGANDA SOCIALISTA EN AMÉRICA. 257

pers \*\*) en los EE.UU. de A., los consideramos burgueses, y su política — no una política socialista, sino una política nacionalista de la clase media.  
Los Sres. Legien, Gompers y personas similares no representan a la clase obrera: representan únicamente a la aristocracia y la burocracia de la clase obrera.  
Simpatizamos plenamente con la exigencia de Ustedes de una «acción» masiva de los obreros.  
Los revolucionarios alemanes y los socialistas internacionalistas también lo exigen.  
En nuestra prensa tratamos de definir con más detalle qué es lo que debe entenderse exactamente por «acción política masiva», como, por ejemplo, la huelga política (muy habitual en Rusia), la manifestación callejera y la guerra civil, que está siendo preparada por la presente guerra internacional imperialista.  
No predicamos la alianza con los partidos socialistas actuales (predominantes en la II Internacional). Al contrario, insistimos en la ruptura con los conciliadores. La guerra es la mejor lección ilustrativa.  
En todos los países los conciliadores, sus líderes, sus periódicos y revistas más influyentes están a favor de la guerra, en otras palabras, han concertado realmente una alianza con «su» burguesía nacional (la clase media, los capitalistas) contra las masas proletarias. Ustedes dicen que en América también hay socialistas que se pronuncian a favor de la guerra defensiva.  
Estamos convencidos de que la alianza con estas personas es un crimen. Es una alianza con la clase media nacional y los capitalistas y una ruptura con la clase obrera revolucionaria internacional.  
Y nosotros estamos por la ruptura con los conciliadores nacionalistas y por la alianza con los revolucionarios-marxistas internacionales y los partidos de la clase obrera.  
Nunca nos opusimos en nuestra prensa a la unificación del Partido Socialista y el Partido Socialista del Trabajo (SP and SLP) en América.  
Siempre nos remitimos a las cartas de Marx y Engels (especialmente a Sorge, miembro activo del movimiento socialista americano), donde ambos condenan el carácter sectario del S. P. del T. (SLP).  
Estamos completamente de acuerdo con su crítica de la vieja Internacional. Participamos en la Conferencia de Zimmerwald (Suiza, 5–8 -IX – 1915).  
Formamos allí un ala izquierda y propusimos nuestra resolución y proyecto de manifiesto.  
Acabamos de publicar estos documentos en Alemania, y se los envío a Ustedes (con la traducción alemana de nuestro folleto «Socialismo