Querida Alexandra Mijailovna: Sería una gran lástima si su viaje a América se desbaratara definitivamente. Teníamos puestas en este viaje no pocas esperanzas: tanto en la edición en América de nuestro folleto («El socialismo y la guerra»; lo recibirá en estos días), como en los vínculos con el editor Charles Kerr* de Chicago en general, como en la unificación de los internacionalistas, y finalmente en la ayuda financiera, que nos es tan extraordinariamente necesaria para todos aquellos asuntos urgentes en Rusia sobre los que usted escribe (y subraya con razón su urgencia en relación con la conveniencia de una mayor cercanía nuestra a Rusia: los obstáculos para ello son, en primer lugar, financieros y, en segundo lugar, policíacos: ¿se puede viajar con seguridad...?).

Si la cuestión del viaje se ha resuelto definitivamente en sentido negativo, procure pensar si no podría usted (a través de relaciones con Charles Kerr y similares) ayudarnos a editar en inglés nuestro folleto.

Esto solo es posible en América.

Le enviamos la edición alemana de nuestro folleto. Haga todo lo posible para venderlo en los países escandinavos (nos importa un comino recuperar al menos parte de los gastos, ¡pues de lo contrario no podemos editarlo en francés!).

Escriba con más detalle, concreción y frecuencia (si no viaja a América) sobre cuáles son precisamente las cuestiones concretas que surgen en Rusia, quién las plantea, cómo, en qué casos, en qué circunstancias. Todo esto sería sumamente importante para la edición de volantes —asunto urgente, tiene usted razón—. Sobre la conferencia de los izquierdistas.

A. Kollontai.

[Septiembre de 1915]