Pero esto no sucederá. En primer lugar, los kadetes no concederán a nadie un partido obrero legal, excepto a los señores Potrésov y Cía. En segundo lugar, si lo concedieran, nosotros crearemos, como antes, nuestro propio partido independiente y uniremos obligatoriamente el trabajo legal con el ilegal. ¡De ningún modo volver al tipo de la Segunda Internacional! ¡De ningún modo con Kautsky! Sin falta, un programa y una táctica más revolucionarios (elementos de esto existen en K. Liebknecht, en el Socialist Labour Party de América, en los marxistas holandeses, etc.) y sin falta la unión del trabajo legal con el ilegal. Propaganda republicana, lucha contra el imperialismo, como antes, propaganda revolucionaria, agitación y lucha con el objetivo de la revolución proletaria internacional y la conquista del poder por los «Soviets de diputados obreros» (y no por los farsantes kadetes). ... Después de la «great rebellion» de 1905, ¡la «glorious revolution» de 1917! 2); ............... Tenga la bondad de reenviar esta carta a Liudmila 3) y escríbame un par de líneas sobre en qué estamos de acuerdo, en qué divergimos, y también sobre los planes de A. M., etc. Si devuelven a nuestros diputados, es necesario traer sin falta a uno por un par de semanas a Escandinavia. Le estrecho fuertemente la mano. Suyo 1)

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1) En el núm. 58 de «Sotsial-Demokrat», aparecido el 31 de enero de 1917, en el artículo «Viraje en la política mundial», V. I. Lenin escribía lo siguiente acerca de la posibilidad de una paz por separado entre la Rusia zarista y la Alemania de Guillermo: «El zar podía decir a Guillermo: "Si firmo abiertamente una paz por separado, mañana tú, mi augusto contratante, tendrás que habértelas con el gobierno de Miliukov y Guchkov, si no con el de Miliukov y Kérenski". Porque la revolución crece, y yo no respondo del ejército, con cuyos generales se cartea Guchkov y cuyos oficiales son ahora, en su mayor parte, de los seminaristas de ayer». Véase Obras Completas, t. XIII, pág. 483.

2) Después de la gran rebelión de 1905, la gloriosa revolución de 1917.

3) Liudmila: la camarada Liudmila Stal.

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44.
¡Querida A. M.! Acabo de recibir su telegrama, formulado de tal modo que casi suena a ironía (¡figúrese usted, pensar en «directivas» desde aquí, cuando las noticias son archiescasas y en Petrogrado probablemente hay no sólo camaradas de nuestro partido que dirigen de hecho, sino también representantes formalmente autorizados del Comité Central!). Hace un momento he leído el telegrama de la Agencia Telegráfica de Petrogrado del 17 con el programa del nuevo gobierno y con la noticia de que Bonar Law ha comunicado que el zar aún no ha abdicado y que está en paradero desconocido. Ayer parecía que el gobierno de Guchkov y Miliukov había vencido ya plenamente y había llegado a un acuerdo con la dinastía; hoy la situación es tal que la dinastía no existe, el zar ha huido, ¡preparando abiertamente la contrarrevolución!...

Hemos comenzado a elaborar unas tesis que quizá terminemos esta noche; entonces, naturalmente, se las enviaremos enseguida. Si es posible, espere las tesis que *) corrigen (resp. anulan) lo que escribo ahora por el momento sólo en mi propio nombre.

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En este momento hemos logrado redactar, junto con Zinóviev, el primer borrador de las tesis, un esbozo muy insatisfactorio desde el punto de vista de la redacción (por supuesto, no lo publicaremos así), pero que espero dé una idea de lo fundamental 1). Les rogamos encarecidamente que lo den a conocer a Yuri [Piatakov] y a Evg. B[osh], así como a Liudmila [Stal], y que nos escriban aunque sea un par de líneas antes de partir, y también que acuerden sin falta con alguien que se quede en Noruega el envío de nuestra correspondencia a Rusia y de la rusa a nosotros. Por favor, háganlo y pidan a ese camarada que se quede (o a un camarada noruego que sepa alemán, francés o inglés) que sea sumamente escrupuloso. Enviaremos dinero para los gastos. En mi opinión, lo principal ahora es no dejarse enredar en los estúpidos intentos «unificacionistas» con los socialpatriotas (o, aún más peligroso, con los vacilantes tales como el Comité de Organización, Trotski y Cía.) y continuar el trabajo de nuestro partido con un espíritu consecuentemente internacionalista. En el orden del día ahora está la ampliación del trabajo, la organización de las masas, el despertar de nuevas capas, de las capas atrasadas, del campo, del servicio doméstico, la creación de células en el ejército para el desenmascaramiento 2) sistemático y minucioso del nuevo gobierno y la preparación de la conquista del poder por los Soviets de diputados obreros. ¡Sólo este poder puede dar el pan, la paz y la libertad! Ahora, rematar la reacción, ni sombra de confianza ni apoyo al nuevo gobierno (ni sombra de confianza a Kérenski, Gvózdev, Chjeidze y Cía.) y espera armada, preparación armada de una base más amplia para una etapa más elevada. Con la libertad de prensa, reeditar (como materiales para la historia del pasado reciente) nuestros trabajos de aquí, e informar por telégrafo si podemos ayudar escribiendo desde aquí a través de Escandinavia. Tememos que no se logre pronto salir de la maldita Suiza. Le estrecho fuertemente la mano. Suyo, L[enin] ¡Le deseo toda clase de éxitos! P. S. Temo que la enfermedad contagiosa ahora en Petrogrado sea el entusiasmo «a secas», sin un trabajo sistemático sobre el partido de nuevo tipo, de ningún modo à la «II Internacional». ¡A lo ancho! ¡Levantar nuevas capas! Despertar una nueva iniciativa, nuevas organizaciones en todas las capas y demostrarles que la paz sólo la dará el Soviet de diputados obreros armado, si éste toma el poder.

*) En el manuscrito están tachadas las palabras: (si le da tiempo a recibirlos). — Nota de la Red.
A. Kollontái.
17 de marzo de 1917.

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1) Las tesis de las que habla aquí Vladímir Ilich, no publicadas hasta ahora, se imprimen a continuación, pág. 329.
2) Desenmascaramiento.